Recomiendan que Barranquilla tenga plan B en suministro de agua

Recomiendan que Barranquilla tenga plan B en suministro de agua 

Observatorio del Río Magdalena, de Uninorte, emitió informe con algunas sugerencias.

Río

La emergencia del pasado sábado produjo que el servicio de agua tuviera que suspenderse de manera preventivo en Barranquilla y el municipio de Soledad (Atlántico).

Foto:

Archivo/EL TIEMPO

Por: BARRANQUILLA
23 de agosto 2018 , 04:25 p.m.

La emergencia producida desde el pasado sábado 18 de agosto, tras el derrame de aceite por el hundimiento de una draga, y que tuvo como resultado la suspensión del servicio de suministro de agua potable, demuestra la vulnerabilidad en la que se encuentra la capital del Atlántico ante este tipo de problemas, de acuerdo con un informe del Observatorio del Río Magdalena de Uninorte.

Para Aymer Maturana, profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, e integrante del Observatorio, no hay información que revele un plan robusto de control y mitigación de este tipo de emergencias causadas por derrames de productos contaminantes.

"En todos estos eventos el servicio de acueducto se corta por un periodo determinado, pero la ciudad no cuenta con un plan B que la lleve a utilizar fuentes alternas de captación de agua, o sistemas de almacenamiento que ayuden a suplir la emergencia”, argumentó.

Gran cantidad de actividades industriales y comerciales almacenan, transportan, manipulan o utilizan diversos productos potencialmente dañinos para el ecosistema del río y para la operación de los sistemas de abastecimiento de agua potable, cuando son derramados en cantidades importantes en áreas próximas al cauce o conectadas con este.

El informe revela que sin embargo, y sin dejar de lado otros contaminantes con la capacidad de causar daños catastróficos, quizás sean los derivados del petróleo, por su alta circulación (más de 3 millones de toneladas se movieron en 2017 por el Magdalena) o por su amplio y permanentemente uso en el transporte terrestre, marítimo y fluvial, la principal fuente de derrames peligrosos en ese cuerpo de agua.

Para el Observatorio del Río Magdalena, el diésel y el petróleo, por su compleja mezcla de hidrocarburos (normales, ramificados, cíclicos y aromáticos), pueden tener efectos altamente perjudiciales para el ecosistema e infraestructura de acueductos.

“La ciudad está en mora de prestarle la adecuada a atención al tema, de convocar a las instituciones o personas que, como el Observatorio del Río Magdalena, tienen tal vez la capacidad de ayudar a visualizar cuáles serían las mejores acciones tendientes a reducir esa vulnerabilidad”, puntualizó Maturana.

Dentro de los hallazgos del equipo de la Uninorte se destaca que además de la suspensión del servicio de agua por tiempo indeterminado, con todas las consecuencias sociales, económicas y para la salud que eso conlleva, los derrames de diésel, gasolina o cualquier otra sustancia peligrosa en un río pueden vulnerar la biota, destruir hábitats y suelos que pueden tardar meses en limpiarse y rehabilitarse.

De acuerdo con los registros de prensa, desde 2008 se han presentado al menos nueve eventos con potenciales derrames importantes al río Magdalena o en sus proximidades.

 “Una de las opciones sería tener una captación de agua de mar y desalinizarla, pero eso dispararía la tarifa, porque en el mejor de los casos estaría en 1,5 dólares por metro cúbico, tres veces el costo con agua potable. Lo otro es que nosotros tenemos un déficit de tanques de almacenamiento muy grave, cuyas construcciones son prioridad en el POT”, afirmó Augusto Sisa Camargo, también profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental e integrante del Observatorio.

Control y prevención

El informe recomienda que es necesario contar, no solo con un plan de control, prevención y contingencia por derrames, sino también robustecer las prácticas de control en la navegación fluvial, el transporte de sustancias contaminantes y reducir la vulnerabilidad del sistema de abastecimiento con bocatomas o fuentes alternas o incluso sistemas de tratamiento alternos.

Para el Observatorio del Río Magdalena no se puede estar exento de que nuevos eventos sucedan, pero lo importante es que se reduzca el riesgo de repetición.

Los investigadores de Uninorte están de acuerdo con que el entorno de la bocatoma del sistema de acueducto de Barranquilla, la cual existe desde hace más de 70 años, ha venido cambiando con la actividad portuaria e industrial, por lo que se debe tener mayor control río arriba y reducir la vulnerabilidad del sistema de captación.

De igual forma, Maturana advierte que es necesario contar con un programa de control de la navegación y de la calidad de las embarcaciones en zonas altamente sensibles, de tal forma que no sea posible que naves defectuosas o con bajos estándares de seguridad naveguen por dichos lugares.

Si bien en esta ocasión la principal afectada fue la captación que se usa para el abastecimiento de Barranquilla y Soledad, un derrame como el ocurrido el día sábado a la altura del municipio de Suan o Calamar podría afectar casi todas las captaciones del Atlántico, de acuerdo con la información de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico - CRA.

BARRANQUILLA
CON INFORMACIÓN DEL OBSERVATORIO DEL RÍO MAGDALENA DE UNINORTE

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