Cerrar
Cerrar
¿Por qué no se ha podido acabar con la inseguridad en zona rosa de Bogotá?
AUTOPLAY
Cámara oculta revela la venta de drogas y la inseguridad en la Zona Rosa
Inseguridad en la zona Rosa, Bogotá

Diego Lozano. EL TIEMPO

¿Por qué no se ha podido acabar con la inseguridad en zona rosa de Bogotá?

Venta de drogas, paseos millonarios y atracos son solo algunos de los ‘karmas’ de este sector. 

Los escándalos por paseos millonarios, drogas y jíbaros por doquier, consumo de alcohol en vía pública, prostitución y atracos en la zona rosa de Bogotá, ubicada entre las calles 82 y 85 y las carreras 11 y 15, son cíclicos. Muchas administraciones han luchado por acabar con los delitos en este sector, atractivo para los ciudadanos y turistas nacionales e internacionales, pero lo cierto es que tiene una especie de karma.

(Le puede interesar: Distrito destinará solo el 2,1 % del presupuesto de 2022 para la seguridad)

Los afectados, como siempre, son los residentes que ven deteriorada su zona, y los comerciantes que ofrecen sus servicios cumpliendo la ley. La ilegalidad termina por minar sus ganancias.

Cocaína, marihuana, LSD, popper, éxtasis, fenciclidina, entre otros alucinógenos, se distribuyen en los más conocidos como barras libres, en bares, discotecas y hasta en la calle, a la vista de todos.

Los mismos residentes de la zona hablan de una red de microtráfico dedicada a distribuir drogas a jóvenes y personas adultas. “Mujeres con coches, jíbaros, y dentro de los establecimientos venden de todo y a la vista de las autoridades”, dijo una residente, quien prefirió ocultar su identidad.

(Lea: ¿Por qué durante el puente de Halloween hubo tantos homicidios?)

El concejal de Bogotá Óscar Ramírez Vahos, del Centro Democrático, también puso al descubierto registros en video en los cuales se observan personas vendiendo en los establecimientos incluso, con menú en mano, y hasta factura con IVA incluido.
En uno de los videos, grabado en la calle 83 con carrera 14, un hombre ubicado estratégicamente en la calle ofrece amanecederos, servicios sexuales y perico.

“Cincuenta lucas cuesta”, dice el jíbaro, quien lleva en su mano una bolsa de Halloween. Luego el supuesto cliente entra al lugar que parecía clausurado, pero que no es más que una discoteca camuflada. Lo cierran con cadenas y candados para no despertar sospechas. Adentro, la lista de mercancía es amplia.

Es tan evidente la problemática que ya se habla del ‘tour de drogas en la zona rosa’, muy cerca de la calle 13 con calle 85. Un gramo y medio se vende a 50.000 pesos. Promocionan de a cinco establecimientos, aseguran que en todos hay venta de droga y a las mujeres las ofrecen como mercancía.

Quienes informan son personas que se hacen pasar por vendedores informales con chazas de venta de cigarrillos y golosinas. “Cuarenta mujeres casi vírgenes”, dice un hombre en la calle tratando de captar clientes. Otra voz dice: “Happy brownies bien cargados”. Lo más lamentable es que el supuesto cliente recibe la droga frente a una patrulla de la Policía.

Hay que ir a sitios legales, estar muy pendientes de las copas y compartir con personas conocidas. Con la reactivación de la rumba se reactivan muchos delitos.

Según Julián Quintero, del Programa ‘Échele cabeza cuando se dé en la cabeza’, la reactivación de la vida social con la presencia de sustancias psicoactivas también dispara varios delitos. “Uno de esos es el uso de drogas para la sumisión de la voluntad de las personas. Hay una mezcla de burundanga o escopolamina con benzodiazepinas que usan para que las personas pierdan su voluntad y puedan ser atracadas”.

Lo grave es que esas drogas mezcladas con alcohol son muy peligrosas y pueden llegar a ser mortales porque son depresores del sistema nervioso. “Hay que ir a sitios legales, estar muy pendientes de las copas y compartir con personas conocidas”. Quintero dice que el 'modus operandi' en zonas como la rosa es la de una mujer hermosa que seduce a hombres solos que terminan exponiéndose a los cómplices que cometen los robos.

Paseos millonarios y escopolamina

Tan solo ayer, dos jóvenes narraban aterradas cómo, tras salir de un establecimiento en la zona T, en el que departían con unas amigas, decidieron llamar a través de una aplicación un taxi. “Pero fue imposible por lo escasos y por lo caros, entonces nos vimos obligadas a subirnos a un taxi que estaba parqueado frente al Carulla de la calle 85”.

De un momento a otro, el carro empezó a presentar fallas, lo que las hizo sospechar. Fue aterrador cuando el vehículo comenzó a bajar la velocidad y paró. Dos hombres se subieron por la parte de atrás y con cuchillos las amenazan, las intimidan y las golpean. La reacción de una de ellas fue abrir la puerta y gritar.

Afortunadamente, el conductor de un vehículo particular reaccionó y estrelló al taxi con los delincuentes a bordo. Se salvaron de algo peor gracias a la ayuda del que ahora llaman ‘ángel’. “Uno de los tipos fue atrapado y el taxi fue hallado. Ya pusimos la denuncia, pero queremos que atrapen a toda la banda”.

No ha sido el único caso reciente. La presentadora de noticias Gabriela Cárdenas tomó un taxi en el mismo sector y estuvo a punto de ser abusada o robada por dos hombres. “Nunca tomo taxi en la calle, pero cometí el peor error del mundo. Me subí a uno en la zona T porque llevaba media hora pidiendo uno”. El conductor era un hombre de unos 23 años que le subió el volumen a la música apenas arrancó. No pasó mucho tiempo para que se metiera por calles desconocidas. Fue ahí cuando el delincuente frenó para que un segundo hombre se subiera al carro. “Intentó ponerme la mano en la boca para callarme, yo saqué fuerzas, lo empujé, grité y cuando vio que no pudo meterme al carro me tiró al piso”.

(Puede ver: El video que muestra la agresión a periodista Gabriela Cárdenas en Bogotá)

El pasado 10 de octubre, otras dos mujeres fueron víctimas del mismo delito en la zona rosa. Cuando se subieron a un taxi, dos hombres más abordaron ese vehículo. “Nos sacaron todo el dinero de las cuentas personales”, dijeron las jóvenes, quienes prefirieron ocultar su identidad.

Diana, otra víctima, por poco pierde su vida en un paseo millonario. El 9 de octubre, esta mujer, que se encontraba en la discoteca Clandestino, salió del lugar y tomó un taxi con rumbo al sector de Cedritos. “Luego de subirme al vehículo pasaron siete minutos y se subieron dos hombres de unos 25 o 26 años con cuchillos”.

Nos sacaron todo el dinero de las cuentas personales.

Lo siguiente fue solo violencia. La joven fue golpeada y amenazada. “Me dijeron que me iban a matar y luego me robaron todo. Desocuparon mi cuenta de ahorros de Davivienda. Tenía 4 millones de pesos”. Lo peor de todo es que le dieron vueltas por parajes desconocidos hasta las 2:50 de la mañana. Todo el tiempo fue violentamente agredida por sus secuestradores. “Luego me dejaron tirada en un puente en el centro de Bogotá, cerca de la avenida 19 con Caracas. Una policía me encontró y me llevó al CAI”.

En otros casos, los delincuentes han usado escopolamina. El último hecho conocido fue el del joven William Guerrero. El pasado 31 de octubre tomó un servicio particular de transporte en la calle 85 para ir hasta Álamos Norte con un amigo. “En el trayecto algo me pasó, me echaron algo, pues dentro del carro me robaron todo lo que tenía”.

Cuando estuvieron conscientes de nuevo estaban caminando por el barrio Bilbao en Suba. “Da mucho miedo esa situación, me robaron el celular e intentaron transferir dinero”. La empresa contactó al pasajero y los ayudó a poner la denuncia.

Luego de estos casos ocurridos en meses recientes, es claro que la zona rosa está en la mira de los delincuentes, pues saben que allí es fácil que los ciudadanos caigan en sus redes.

Solo de enero a octubre, en Chapinero se han registrado 3.285 hurtos de celulares, 5.542 a personas, 509 hurtos al comercio, seis homicidios, tres robos a entidades financieras y 78 delitos sexuales. De la zona rosa hoy presentarán información.

Varias cosas por mejorarGuillermo Hernando Gómez

El presidente ejecutivo de Acodres dijo que, aunque la inseguridad no es exclusiva de este sector, sí es un tema que ha deteriorado la afluencia de visitantes extranjeros y de otras ciudades del país, pues en sus palabras “la gente siente miedo de salir a las calles”. Anunció que se ha venido trabajando de forma conjunta con la Policía Metropolitana, la Fiscalía y la empresa Microsoft en la creación de un software que permita la reacción inmediata ente el delito y la captura y judicialización de los delincuentes.

Hugo Ospina

Por su lado, el líder del gremio de taxistas denunció con preocupación el aumento de los llamados “paseos millonarios” que se ejecutan en la zona y alertó sobre defectos en el sistema judicial, que “da garantías al delincuente y no asegura los derechos de las víctimas”. En esa misma línea, Ospina precisó que mientras se adelantan labores conjuntas entre la Policía y el gremio para frenar la ola de inseguridad en el sector, la Alcaldía Mayor y la Secretaría de Seguridad “llevan cerca de dos años sin comunicarse con el gremio”.

Secretaría de Seguridad

En este caso, la entidad afirmó que se han venido adelantando reuniones con el gremio de los bares y restaurantes de la zona para coordinar la puesta en marcha de entornos seguros y articular la presencia de la Policía Metropolitana con el esquema de seguridad y logística privada de los establecimientos. Según el secretario de Seguridad de Bogotá, Aníbal Fernández, esta articulación permitirá un mejor control del espacio público y mayor colaboración entre los frentes de seguridad ciudadana y la Fuerza Pública disponible.

Con el aumento de hurtos se han intensificado los patrullajes en el sector. 

Foto:

Diego Lozano. EL TIEMPO

General Eliécer Camacho

El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá declaró que se han adelantado labores de identificación de las bandas criminales dedicadas a realizar hurtos y el paseo millonario en la zona rosa de la ciudad. De acuerdo con el general Camacho, en lo corrido del año son 82 personas judicializadas y 72 taxis inmovilizados por tener relación con algún tipo de delito. El llamado del general fue a no perder la confianza en el gremio de taxistas “por unos pocos delincuentes que están afectando a la ciudadanía”.

CAROL MALAVER | @CarolMalaver
SUBEDITORA BOGOTÁ
Escríbanos a: carmal@eltiempo.com 

Mis Portales

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.