Vivienda informal sigue siendo la solución para los más pobres

Vivienda informal sigue siendo la solución para los más pobres

Del 2004 al 2017 las necesidades eran de 890.900 viviendas, y solo se construyeron 499.172 formales.

Ciudad Bolívar

Todo indica que los hogares vulnerables están acudiendo a la informalidad para solucionar el problema.

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Archivo del Jardín Botánico de Bogotá

Por: Bogotá
10 de diciembre 2019 , 09:47 p.m.

El déficit de vivienda en Bogotá es una incógnita y un dolor de cabeza para los alcaldes de turno, pues las cuentas de lo que demandan los hogares existentes y nuevos frente a lo que se construye en la ciudad nunca coinciden.

Y, sobre todo, se construye vivienda no VIS con mayor generosidad que la VIS o la VIP, cuando el 82 por ciento de los hogares en la ciudad son de estratos 1, 2 y 3, es decir, los que más demandan de soluciones.

Todo indica que los hogares vulnerables están acudiendo a la informalidad para solucionar el problema, pues la oferta formal no cubre las necesidades, como lo demuestra un estudio de Olga Lucía Ceballos Ramos, profesora asociada de la facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Javeriana, que tomó el déficit del 2003 al 2017 y lo comparó con las viviendas iniciadas durante los gobiernos locales de ese periodo.

Para su estudio contó con las bases de análisis del programa Bogotá Cómo Vamos, con los resultados de las encuestas multipropósito 2011, 2014 y 2017 y con el estudio de la Secretaría de Hábitat, que en 2017 calculó el déficit de vivienda con base en el Sisbén y utilizando una metodología de UN.-Hábitat.

Los datos de las encuestas multipropósito utilizados por la profesora Ceballos muestran que el déficit general de vivienda (incluida cuantitativa y cualitativa) pasó de 325.796 a 123.883 entre el 2003 y el 2017. Solo el cuantitativo pasó de 175.900 en el 2003 a 54.518 en el 2017.

Usando las cifras de proyección de población del Dane, la investigadora encontró que en los 14 años del análisis se formaron en Bogotá 715.000 nuevos hogares que demandaron una solución habitacional. Es decir, si se le suma los 175.900 que se reportaron en el 2003, en el periodo se llega a una necesidad de 890.900 viviendas nuevas.

¿Cuántas de esas se construyeron? Según los datos de viviendas empezadas durante los gobiernos del 2004 al 2017, se iniciaron 499.172 unidades en total, de las cuales 301.349 fueron no VIS.

Es decir, habría 391.728 hogares que no se suplieron de la oferta formal de vivienda. Y aquí es donde surge el lío de cuál es el dato real del déficit.

Las encuestas multipropósito 2011, 2014 y 2017 muestran que el déficit cuantitativo en el 2017 había bajado a 54.514. Pero ese año, basada en la información del Sisbén y con una metodología de UN.-Hábitat, la Secretaría de Hábitat llegó a la conclusión de que el déficit cuantitativo era de 156.912. Es evidente que hay una diferencia de más de 100.000 viviendas.

Es factible que la explicación de la reducción del déficit cuantitativo de vivienda no se encuentre solamente en la producción formal de vivienda nueva ni en Bogotá, siendo necesario revisar información de los cambios demográficos sucedidos en el período, así como de la producción informal de vivienda en la ciudad”, explica la profesora Ceballos.

Y plantea que frente a estas diferencias, Bogotá enfrenta al menos tres situaciones que deben servir de insumo al gobierno para tomar decisiones en la política de vivienda.

Uno, es que realmente el déficit de vivienda ha bajado, como se observa en las cifras de unidades iniciadas durante los cuatro gobiernos analizados (vea gráfico).

Dos, es un hecho que muchos hogares han encontrado solución en la oferta informal, como lo evidencia el crecimiento sostenido de 1.304 unidades al año de vivienda informal.

El documento de la profesora Ceballos advierte que está demostrada “la importante dinámica en la producción informal de vivienda que aún se mantiene vigente tanto en el desarrollo de nuevos asentamientos como en la producción de más metros cuadrados mediante la densificación en barrios populares, en donde ya se tienen edificaciones de hasta cinco pisos”.

Y es en esa oferta, según el estudio, “en la cual los hogares más pobres de la ciudad encuentran una solución a su penuria habitacional”.

“Sumado al aumento sostenido de las ocupaciones ilegales monitoreadas en la ciudad, sin duda alguna se tiene en la informalidad una dinámica muy fuerte que no debe desconocerse, ya que es justamente la que está resolviendo el déficit cuantitativo de vivienda de los más pobres”, cita el estudio.

La tercera situación que muestra el análisis es la migración de hogares a los municipios vecinos, como ocurrió con el programa Ciudad Verde, uno de los más populares, ante la falta de oferta en la ciudad.

REDACCIÓN BOGOTÁ@BogotaET

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