Secciones
Síguenos en:
Víctimas relatan abuso al que las habría sometido un profesor
Abuso sexual

Víctimas de un profesor del Distrito denuncian que su infancia les fue robada.

Foto:

Ilustración: Sebastián Márquez

Víctimas relatan abuso al que las habría sometido un profesor

no es hora de callar
No es hora de callar patrocinado

Víctimas de un profesor del Distrito denuncian que su infancia les fue robada.

Pareja del docente sería su cómplice. Secretaría de Educación retiró al maestro de sus funciones. 

Hace más de diez años –no se sabe si más–, al menos unas nueve menores de edad cayeron en los engaños de un profesor de un colegio público de Bogotá. Ellas hacían parte de un grupo de danzas y él, con la complicidad de su esposa, les robó su infancia, su inocencia, su tranquilidad.

Para cometer toda clase de actos abusivos, la pareja tenía como fachada una fundación de danzas en el sur de Bogotá cuyas actividades iban desde los ensayos hasta presentaciones en público. El escenario, que es la casa del agresor, está pintado en los recuerdos de sus víctimas.

(Le recomendamos: La violencia sexual silenciada en las comunidades indígenas)

En el primer piso había una sala grande que se extendía hasta un garaje; en las paredes, un cuadro con imágenes de mujeres, siluetas que fueron pintadas con la sangre de sus víctimas y que cambiaban todo el tiempo. Es una historia de terror. En el segundo piso, luces rojas, imágenes de yoga, un espejo, esencias. Las mujeres indefensas recuerdan un tapete rojo cuyas fibras laceraban sus pies. Todo está documentado por el abogado de las víctimas, Alexánder Rogelis, quien habló con EL TIEMPO.

Este hombre, cuyo nombre preferimos no publicar mientras avanzan las investigaciones, les decía a las jóvenes que todos los cuerpos humanos tenían unos tantras y que para activarlos debían realizar ciertos actos; de hecho, se ufanaba de haber escrito un libro sobre el tema. Las niñas, en medio de su inocencia, le obedecían. Muchas cargaron con ese peso por años hasta que ya adultas tuvieron la fortaleza de denunciar.

¿Por qué tantos años después? La respuesta es solo una: miedo. Estas niñas fueron sometidas a vejámenes inimaginables y hoy solo piden justicia. “Él nos hacía muchas cosas malas, nos grababa y después guardaba ese material en discos duros. También nos mostraba videos de mujeres y de maltrato a animales, asquerosos, y nos hacía llevar hielos, flores y otras cosas. Decía que tenían que tener contacto con todos los seres vivientes”. Estas jóvenes fueron abusadas entre el 2003 y el 2006.

Lea también: ‘Un párroco acabó con mi inocencia en una habitación de la casa cural’

Éramos cuatro niñas a quienes ese profesor hacía entrar a esa habitación, nos hacía hacer cosas y él y su esposa nos grababan. Luego, él logró su cometido, me violó

Todas las escenas están vivas y duelen, a veces se tornan difusas; normal, querían hundir esa rabia en lo más profundo de sus recuerdos, pero sabían que eso no estaba bien. “Recuerdo mucho dolor de estómago, que había días en que me sentía muy mal, y que ese señor me decía que era normal, que tenía que expulsar todo lo que tenía adentro. Ahora sé que todo eso fue producto de sus actos en mi cuerpo”.

Los abusos no fueron solo sexuales. Algunas de sus alumnas contaron que las hacía bailar en comparsas del Distrito en condiciones inhumanas. “A veces teníamos ampollados los pies y a él no le importaba. Nos pagaba de a 20.000 pesos”. Las víctimas señalan que en una ocasión las hizo viajar a la Costa y las obligó a todas a quedarse en un cuarto. “Él y la esposa nos tocaban sin recato y nos hacían ver cómo ellos tenían relaciones sexuales con otras compañeras. En otras ocasiones me llevaron al salón de danzas de otro colegio; allá, la esposa del profesor y otro desconocido abusaron de mí”.

Muchas de estas niñas enfermaban y cuando eso pasaba, las apartaban de las otras alumnas como si ellas fueran las culpables. “Todo esto ocurrió durante tres años. Él se aprovechó de su poder como profesor. Sé que lo mismo les pasó a muchas más mujeres”. Incluso las víctimas señalan que el docente las utilizaba para captar a otras niñas con el propósito de grabarlas y luego mostrarles el material pornográfico, que guardaba en un disco duro negro y en diferentes USB. La manipulación era tal que algunas de ellas se enamoraban de él. Lo lograba celebrándoles sus cumpleaños, nombrándolas como líderes de grupos de baile o invitándolas a comer.

Él y la esposa nos tocaban sin recato y nos hacían ver cómo ellos tenían relaciones sexuales con otras compañeras

A otra joven vulnerada, cuando participaba en talleres grupales, le decía que era una persona muy talentosa y que se podía destacar en danzas. “Me empezó a citar a clases individuales en un cuarto oscuro que él tenía en el segundo piso. Empezamos a danzar y poco a poco me pedía que me pusiera una falda de tela sin ropa interior argumentando que eso reflejaba seguridad en mí”.

Otro día la citó con otra estudiante y le pidió que se desnudara en frente de ella y que le diera besos. “Recuerdo que eso fue muy chocante. Pero lo asimilé como algo normal y lo seguí haciendo, pero las cosas seguían escalando, me pedía más y más cosas, como ingresar al grupo de los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire. Éramos cuatro niñas a quienes hacía entrar a esa habitación, nos hacía hacer cosas y él y su esposa nos grababan. Luego, él logró su cometido, me violó”. Esta joven ha tenido ayuda psicológica, pero su trauma fue tan profundo que solo hasta este momento se atrevió a denunciar.

Lea también: Docente señalado de abuso sexual en Bogotá fue retirado de las aulas

Las jóvenes que denuncian hoy este caso saben que hay muchas más víctimas. “De algunas hemos logrado su contacto en redes, sabemos sus nombres, que fueron víctimas porque las recordamos saliendo de la habitación oscura con caras de susto, pero sabemos que no va a ser fácil que ellas cuenten todo lo que les pasó. A ellas les decimos que ya no estamos solas”.

Recuerdan a una joven rubia que venía de cursos anteriores. “Ella consiguió novio y el profesor la trató horrible. Presumimos que en ese grupo también hubo muchos abusos”.

A la víctima que decidió denunciar, en rechazo a que otras niñas pasen por lo mismo, la pareja la seguía buscando por redes sociales hasta el 2017. “Me decían: ‘hola, vuelve al grupo, estás supermamacita, no seas ingrata, hemos vivido momentos muy lindos’ ”. Las víctimas señalan que la pareja, que maneja la fundación, seguía teniendo relación con el Distrito y realizando actividades con menores de edad. “Se puede evidenciar por redes sociales. Incluso, planeaban un proyecto con niños vulnerables para dictar clases de arte”.

Hoy, este hombre y su pareja son buscados por las autoridades. Tendrán que responder por todos estos relatos que evidencian uno de los casos de abuso más lamentables ocurridos en la ciudad. Este diario se abstiene de narrar los relatos y nombres de las víctimas de forma explícita por respeto y revela solo los detalles permitidos por quienes, a pesar del dolor, decidieron hacer pública esta denuncia.

El docente fue retirado de sus funciones

Ante las denuncias sobre la presunta comisión de actos de violencia sexual por parte de un docente en contra de estudiantes de un colegio oficial de la ciudad, la Secretaría de Educación del Distrito (SED) rechazó rotundamente cualquier tipo de violencia. La entidad colaborará con las autoridades para que se tomen las medidas necesarias, encaminadas a investigar y sancionar a los responsables.

Tan pronto se recibió el reporte, se activó el protocolo establecido para atender integralmente este tipo de situaciones; es decir, acompañamiento y orientación a la comunidad educativa, medidas disciplinarias y administrativas para prevención y protección de los estudiantes de la institución.

La entidad separó temporalmente de las actividades curriculares lectivas al docente implicado mientras se define su situación disciplinaria y penal.

La Oficina de Control Disciplinario de la entidad recibió la denuncia sobre otro caso presentado meses atrás e inició la correspondiente investigación disciplinaria con auto de apertura con fecha del 19 de abril de 2021.

La Fiscalía se encuentra adelantando la respectiva investigación penal, a fin de esclarecer o determinar si existe o no la comisión de una o varias conductas punibles.

Más denuncias

La Personería adelanta 34 procesos contra docentes de diferentes instituciones educativas que están siendo investigados por presuntos actos de violencia sexual contra menores en Bogotá. De los procesos vigentes, 18 de ellos se encuentran en etapa de investigación disciplinaria; 10, en etapa de juzgamiento, y los 6 restantes, en indagación preliminar.

Desde 2017 hasta la fecha, la Personería ha proferido 8 fallos sancionatorios contra educadores y rectores de colegios distritales por agresiones sexuales, sanciones que han consistido en suspensiones o destituciones e inhabilidades por un máximo de 18 años. Seis de estos fallos están ejecutoriados y hay 2 en proceso de apelación.

CÁROL MALAVER
SUBEDITORA DE BOGOTÁ
Escríbanos su relato a carmal@eltiempo.com. 

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.