Taxistas: un gremio altamente vulnerable ante el covid-19

Taxistas: un gremio altamente vulnerable ante el covid-19

Su trabajo implica interacción permanente y aunque intentan protegerse, esto es insuficiente.

Taxistas Bogotá COVID19

Aunque los taxistas han tomado medidas de protección, expertos aseguran que no son suficientes para cuidar la salud de los conductores y de los usuarios.

Foto:

Cesar Melgarejo.

Por: Bogotá
27 de marzo 2020 , 08:16 a. m.

Aunque el servicio de transporte público en Bogotá sigue funcionando, aún en cuarentena, con el ánimo de movilizar a los ciudadanos exentos de la restricción, los conductores de estos vehículos son parte de la población que más tiene riesgo de contagio y a la que menos se le ha prestado atención.

En el caso de los taxis, conductores, propietarios, líderes y gerentes de empresas se quejan de la falta de información y capacitación por parte del Distrito y de las entidades de salud. “Nadie nos ha convocado para saber qué medidas debemos tomar, no nos han explicado cómo desinfectar los vehículos y menos nos han dado un plan de contención”, dice Rodulfo Zorro, representante administrativo de la Cooperativa Teletaxi.

El líder gremial asegura que a pesar de que el servicio opera bajo la administración de empresas privadas, “la Secretaría de Movilidad debió haber convocado al gremio para tomar medidas de precaución”.

(Le puede interesar: Ser adicto y estar confinado en la ciudad)

Según Zorro, lo que han podido hacer es seguir las recomendaciones que hay en los medios de comunicación, limpiar las sillas, la cabrilla, la barra de cambios, “pero lo hacemos por intuición, no porque hayamos recibido asesoría”.

La Secretaría de Movilidad afirma que, según el Decreto distrital 093 de 2020, las empresas son las responsables del proceso de desinfección y limpieza, deben proveer todos los elementos para hacerlo y, además, tienen que implementar procedimientos para el control de temperatura de los conductores. Sin embargo, el gremio pide apoyo gubernamental, por lo menos en términos de asesoría.

¿Por qué son tan vulnerables?

Según Luis Jorge Hernández, doctor en salud pública y profesor asociado de la facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, el riesgo para ellos se explica con el concepto ‘efecto cabina’, que significa que la persona se encuentra en “un microambiente de alto riesgo de contaminación”. Esto es porque dentro de los vehículos no hay espacio ni ventilación suficiente para garantizar su protección.

(Lea también: Sacudones en la movilidad en tiempos de pandemia)

Hernández explica también que “un taxi tiene todos los ingredientes para ser un espacio inseguro y expuesto a la contaminación”, y eso se debe a cuatro factores. El primero es el contacto estrecho. Dentro de un vehículo, por las características de un taxi, las personas están a menos de dos metros de distancia, el espacio recomendado por los expertos para prevenir el contagio.

El segundo factor es que las puertas, la cojinería y hasta las ventanas están expuestas a que los usuarios las toquen sin lavarse las manos y que en ellas quede el virus, que apenas mide cinco micras. A esto se le suma que la mayoría de estos vehículos no son desinfectados como corresponde para evitar, precisamente, que el virus permanezca en las superficies.

Por último, Hernández asegura que lo que más eleva el riesgo es la interacción humana, que en el caso de los taxistas se incrementa debido a que reciben y entregan dinero, lo que hace que tengan contacto directo con otras personas. “El taxista está muy descuidado, son muy vulnerables, todo lo que implique interacción humana es de alto riesgo”, insiste el experto.

El taxista está muy descuidado, son muy vulnerables, todo lo que implique interacción humana es de alto riesgo

Y señaló que aunque algunos están tomando precauciones, hace falta intervención de las autoridades para garantizarles, como mínimo, sitios de acopio en la ciudad para el lavado de manos y capacitaciones en bioseguridad e higiene.

Es importante destacar que el primer muerto por coronavirus en Colombia fue un hombre de 58 años que trabajaba como taxista en Cartagena.

En esta coyuntura no es mucho lo que puedan hacer los taxistas, porque ese es su trabajo y su única fuente de ingresos y ellos no están contemplados en los programas de ayudas del Distrito. De acuerdo con los decretos que reglamentan el aislamiento, los taxis pueden seguir prestando el servicio, siempre y cuando sean solicitado por aplicaciones o llamadas telefónicas.

(Además lea: Lo que debe saber de los auxilios a 500.000 hogares pobres en Bogotá)

¿Cuál es el impacto de esta medida? De los 49.334 taxis que hay en Bogotá, en un día normal solo prestan servicio 30.000; de estos, apenas 10.000 tienen radioteléfono, el dispositivo que les permitiría trabajar en esta época y que cuesta alrededor de    $150.000 más $ 80.000 de instalación y $ 25.000 mensuales por su uso.

Taxistas Bogotá COVID19

El primer muerto por Coronavirus en Colombia fue un hombre de 58 años que trabajaba como taxista en Cartagena.

Foto:

Cesar Melgarejo.

Y si es por aplicación, el panorama no es muy diferente. Para utilizarla mínimo deben tener un smartphone y un plan de datos. Pero detrás de eso se esconde otra realidad. Cerca del 5 % de los taxistas son personas mayores de 70 años, que siempre han trabajado bajo el típico ‘banderazo’. Y por ser adultos mayores, una población en alto riesgo con la covid-19, no pueden salir de sus casas hasta el 31 de mayo.

Es el caso de Héctor Manuel Achury, un taxista de 73 años, cuyo único ingreso es el producido que le deja un taxi que alquila todos los días. Sus ingresos diarios son $ 165.000, a lo que le resta $ 75.000 que le cobra el dueño del vehículo y $40.000 que invierte en gasolina; eso significa que solo le quedan $ 50.000 y que en los 73 días que debe estar en casa dejará de recibir este dinero.

“No tengo ninguna entrada adicional, no recibo ayudas ni subsidios del Gobierno”,
contó Achury, quien dijo que cuando llegó la pandemia a la ciudad “nadie nos dijo cómo teníamos que cuidarnos”.

Para Rodulfo Zorro, el problema es un círculo vicioso. Si no trabajan, no pueden pagar su seguridad social, requisito que les exigen para renovar el tarjetón de circulación; y si no pagan seguridad social, pierden el acceso a la salud. Esto no solo los deja en riesgo para recibir atención médica, sino que los expone, incluso, a pasar hambre y necesidades durante la cuarentena.

REDACCIÓN BOGOTÁ
El Tiempo​@BogotaET

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.