¿Qué hay detrás del tráfico de ranas venenosas en el país?

¿Qué hay detrás del tráfico de ranas venenosas en el país?

216 anfibios que iban a ser llevados ilegalmente a Alemania fueron incautados en El Dorado. 

Ranas venenosas incautadas

Los anfibios estaban camuflados en empaques de rollos fotográficos.

Foto:

Cortesía Secretaría Distrital de Ambiente

Por: Bogotá
08 de noviembre 2018 , 10:09 a.m.

Sus colores llamativos y vibrantes, su poderoso veneno y su tamaño diminuto han convertido a las ranas endémicas del Pacífico colombiano en unas de las principales víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre. Ahora, más que un ser vivo son un objeto de lujo deseado sobretodo por los europeos y los estadounidenses.  

Según John Douglas Lynch, hepertólogo estadounidense y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, estas especies de anfibios se comercializan en el mercado negro por un costo de hasta 400 dolares y su uso no es más que un atractivo de belleza exótica que atrae a los coleccionistas de arte o de curiosidades ha pagar grandes sumas de dinero por tener estas ranas en sus casas. 

El tráfico de fauna silvestre es un delito  en Colombia, las multas por este tipo de acciones pueden alcanzar los 3.600 millones de pesos, sin embargo, ha escalonado rápidamente convirtiéndose en el tercer delito ambiental más cometido. 

Johana Izquierdo, coordinadora del área de Fauna Silvestre del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, aseguró que "el tema va más allá, pues la afectación cuando se saca un animal de su hábitat es para todo el ecosistema". Izquierdo explicó que el daño es para todo el entorno natural, pues los anfibios cumplen funciones específicas que ayudan a mantener el equilibrio de los lugares que habitan. 

La funcionaria afirmó que este tipo de ranas son compradas por los traficantes a los indígenas en un valor que no supera los 3.000 pesos para ser llevadas a los mercados negros extranjeros en donde la ganancia supera los 350 dólares. 

Por su parte, Robinson Galindo, director territorial del Pacífico de Parques Nacionales Naturales de Colombia, advirtió que estos animales son un atractivo para algunos aficionados de la fotografía, quienes en búsqueda de los mejores retratos se han convertido en cómplices de acciones como el tráfico de fauna silvestre. 

Ranas venenosas incautadas

11 de las 216 ranas incautadas fallecieron por su delicado estado de salud.

Foto:

Cortesía Secretaría Distrital de Ambiente

La incautación 

Este ha sido el mayor hallazgo de fauna silvestre en Bogotá. Los 216 anfibios se encontraban camuflados entre 194 empaques de rollos fotográficos, que iban camuflados en una tula con ropa de hombre y mujer. Según la Secretaría Distrital de Ambiente su valor en el mercado ilegal supera los 400.000 dólares. 

Los animales fueron trasladados al Centro de Recepción de Flora y Fauna Silvestre, donde profesionales los examinaron encontrando que los anfibios tenían bajos índices de hidratación, además, sus extremidades tenían algunas llagas por la  forma en la que fueron transportados. 4 de ellos estaban muertos y 7 más perdieron la vida por sus graves condiciones de salud. 

Rana Arlequín

153 anfibios de esta especie se rescataron dentro de esta incautación.

Su nombre científico es Oophaga Histriónica y es una especie que se encuentra principalmente en los bosques tropicales húmedos. Generalmente tienen manchas anaranjadas y amarillas sobre negro brillante o azul, lo que las hace muy llamativas. 

Mide entre 26 y 42 milímetros, su piel es lisa y está llena de glándulas productoras de veneno. Se alimentan de insectos, ácaros y artrópodos, lo que ayuda a mantener el equilibrio natural de su hábitat. Es una rana diurna, condición que facilita su cautiverio. 

Ranas venenosas incautadas

Fue el mayor hallazgo de fauna silvestre en Bogotá.

Foto:

Cortesía Secretaría Distrital de Ambiente

Rana venenosa de Lehmann

Oophaga lehmanni. Es endémica de la Cordillera Occidental en el Valle del Cauca y Chocó, habita principalmente en bosques húmedos tropicales. Mide aproximadamente 33 milímetros y se alimenta de insectos como las hormigas. De esta especie se rescataron 50 ejemplares. 

Rana Kiki 

Conocida como rana veneno de dardo, su nombre científico es Oophaga sylvatica. 

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la rana venenosa de Lehmann se encuentra amenazada en categoría de peligro crítico. La rana Kiki está en categoría casi amenazada y la población de la rana Arlequín ha venido decreciendo significativamente.

Hepertólogos como Mauricio Rivera Correa, profesor de la Universidad de Antioquia, hicieron un llamado a las autoridades aeroportuarias para que adecuen los esquemas de seguridad que permitan identificar estructuras óseas pequeñas como las de estos anfibios. 

El tráfico ilegal de fauna silvestre tiene afectaciones ecosistémicas graves que impactan directamente con alteraciones en el cambio climático y en los entornos naturales. Johana Izquierdo, invita a las personas a respetar las especies, advirtiendo que no se puede permitir que los traficantes las conviertan en un objeto de lujo para sus colecciones. 

BOGOTÁ 
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