Secciones
Síguenos en:
Qué hay detrás de la polémica elección del personero
Personería de Bogotá

La Personería de Bogotá es una entidad que tiene cerca de 1.000 empleados, de los cuales 700 son de carrera administrativa y al menos una treintena son personeros delegados

Foto:

Personería de Bogotá

Qué hay detrás de la polémica elección del personero

El Concejo de Bogotá elegirá este lunes al nuevo representante del Ministerio Público en la ciudad.

Si la elección del contralor de Bogotá fue un proceso que no se salvó de las críticas, particularmente el candidato que finalmente resultó escogido, la de personero ha sido más enredada y cuestionada. 

(Le puede interesar: Por qué se inunda Bogotá con un aguacero)

En un acuerdo entre las bancadas de los partidos, el modelo de selección sufrió algunos cambios este año, a fin de que fuera más meritocrático y menos político, como lo ha sido históricamente.

Aunque desde el año pasado se firmó un contrato con la Universidad Nacional para que realizara la evaluación de los aspirantes, se precisó que la calificación de los concejales apenas representa el 10 por ciento del puntaje total; la información personal, como nombres, e-mail y puntajes, se consideraba confidencial, y se estableció un modelo de comunicación y un aplicativo al cual cada candidato podía acceder con usuario y contraseña.

Para el concurso de méritos se inscribieron 460 personas, muchas más que para la contralor (140), y de ellas presentaron el examen presencial 295. Al final, 99 clasificaron para la entrevista con la plenaria.

La Personería de Bogotá es una entidad que tiene cerca de 1.000 empleados, de los cuales 700 son de carrera administrativa y al menos una treintena son personeros delegados –que son los que se disputan algunos concejales–, y maneja un presupuesto de aproximadamente 130.000 millones de pesos al año.

Este organismo investiga disciplinariamente a la gran mayoría de funcionarios de Distrito, excepto al alcalde, contralor y concejales; realiza funciones de defensa de los derechos humanos y apoya a los ciudadanos en sus reclamos y acciones de tutela, entre otros.

Pero a pesar de todas las medidas que se tomaron para blindar la elección de interferencias externas, con sorpresa, según algunos concejales, el proceso terminó cayendo en los mismos vicios del pasado y hasta con mensajes anónimos, tutelas y denuncias en la Fiscalía y Procuraduría.

(Además: ¿El Corredor Verde es lo mismo que TransMilenio?: El IDU responde)

El segundo vicepresidente del Concejo, Luis Carlos Leal (Alianza Verde), fue quien puso los hechos irregulares en conocimiento del ente investigador y del organismo disciplinario y dice que con lo sucedido se “dañó la confidencialidad” y se perdió la voluntad de la corporación de que fuera un “concurso de méritos”.

Diego Cancino (Alianza Verde), por su parte, considera que si bien hay confianza en el proceso adelantado por la universidad, lo sucedido “deja un manto de sospecha impresionante” sobre la elección. “La pregunta que hay que responder es por qué lo hacen, qué intereses hay y quiénes hicieron eso”.

Y el presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán (Bogotá para la Gente), reconoce que “hay muchos intereses en que no se hiciera la elección y frenar el proceso”, y dice que eso es normal y siempre ha pasado. Pero asegura que el proceso superó 35 acciones.

No obstante, destaca que “en el Concejo hemos hecho las cosas acorde con la ley, dando garantías y con transparencia y cumpliendo lo que tenemos como misión, que es elegir al personero”. También defiende la transparencia de lo adelantado por la Nacional.

En respuesta a este diario, Ángela María Torres, directora de Proyectos del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Nacional, indica que la universidad, “a través del equipo del proyecto, ha garantizado el efectivo tratamiento de datos e información personal de cada uno de los aspirantes en el marco del contrato interadministrativo” firmado con la Secretaría de Hacienda.

(Para leer: Amenazan a gestor de diálogo del Distrito por intervención en protesta)

Los tropiezos en la elección del representante del Ministerio Público comenzaron desde sus inicios, a finales de 2019. El titular de este cargo debió ser elegido en febrero pasado para posesionarse el 1.º de marzo. Pero eso no sucedió.

Desde hace un año, cuando se decidió por un proceso meritocrático y se contrató a la Nacional (también estuvo en la puja la UIS), se presentó el primer inconveniente. Fue aprobada una convocatoria que no propuso la universidad y tampoco pasó por la plenaria, como estaba contemplado.

El tema se reactivó en enero de este año y se esperaba que el 22 de marzo se realizara la prueba presencial y en mayo, la elección. Sin embargo, el 20 de marzo vino la pandemia del covid-19 y todo quedó congelado. Apenas en septiembre se volvió a mover. Desde ahí es cuando empezaron a darse una serie de hechos y los mayores cuestionamientos.

Pero tal vez lo más delicado fue que previo al examen presencial, realizado el 4 de octubre por la Nacional, se conocieron los correos electrónicos, los nombres y los puntajes obtenidos por cada aspirante hasta ese momento. Esa información debía ser confidencial y ni siquiera los concejales podían tener acceso a ella.

Aseguran los cabildantes que los e-mail se filtraron porque en un correo de la universidad a los aspirantes se podían ver las direcciones de todos. El error, explicaron, fue porque alguien no tuvo la precaución de enviar el correo con copia oculta y todos recibieron la misma información.

(¿Por qué hay tanta polémica en elección de contralor de Bogotá?)

Esto fue utilizado para que un anónimo enviara un correo a los aspirantes un día antes de la prueba de conocimientos, en el que decía ser positivo para covid y que se iba a presentar a la evaluación, y que ya verían los demás si decidían asumir el riesgo. “Eso fue para torpedear el proceso”, coinciden varios cabildantes.

En el caso de los puntajes –según cuentan los propios miembros del Concejo–, se conocieron porque cada uno de los postulados supuestamente fue llamado por teléfono por una persona que dijo hacer parte del grupo evaluador y, con la excusa de confirmar información, obtuvo las calificaciones de todos.

Otro hecho polémico se presentó durante la entrevista con los concejales, que se realizó en sesiones virtuales entre el 3 y el 5 de noviembre. En esos días, uno de los aspirantes fue calificado por 33 de los 45 cabildantes con 10 puntos sobre 10, lo que lo convertía en el elegido, mientras a otro, 22 lo rajaron con un uno. Esto llevó incluso a que siete miembros de la corporación abandonaran indignados la sesión, aun cuando faltaban más de 20 por entrevistar.

Luego, 2 aspirantes lograron, a través de tutelas –uno porque la entrevista fue virtual y otro por la calificación obtenida en esta–, que se dictaran medidas cautelares suspendiendo la elección del representante del Ministerio Público. Por supuesto, el proceso quedó en stand by casi 3 semanas. Finalmente, esas acciones no prosperaron.

Carlos Carrillo (Polo Democrático) dice que todo lo ocurrido demuestra que aunque buena parte del Concejo se renovó, todavía continúan los “malos hábitos”. “La Personería es un botín burocrático bien grande y un elemento de chantaje con el poder sancionatorio que puede ejercer”.

El caso es que en medio de todas las polémicas, tutelas y demandas, el Concejo se dispone este lunes a elegir y posesionar al nuevo personero, quien estará en el cargo por los próximos tres años si es que no se presenta una nueva decisión judicial que lo impida. El presidente de la corporación espera que sea escogido el primero de la lista de elegibles que presente la Universidad. “En un concurso público de méritos no podemos elegir al quinto, sino al primero”, insiste.

Lo cierto es que el viernes pasado se conoció una lista de elegibles integrada por 70 candidatos, que encabeza Julián Pinilla, el aspirante al que algunos vienen dando, desde hace rato, como el nuevo personero de Bogotá.

Para seguir leyendo: 

-La historia detrás de una niña que un día se fue de su casa

-La titánica tarea de blindar los túneles que traen el agua a Bogotá

-‘El olvido de la ciudad empieza con darle la espalda al centro’

Guillermo Reinoso Rodríguez
Editor de Bogotá
En twitter: @guirei24

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.