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¿Para qué han servido las cuarentenas en Bogotá?
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¿Cuál ha sido el impacto de las cuarentenas en Bogotá?Nicolás Uribe, presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, habla del tema.
Los trapos rojos

César Melgarejo / EL TIEMPO

¿Para qué han servido las cuarentenas en Bogotá?

Desde marzo han sido varios los momentos en los que la ciudad ha acudido a la restricción. Informe.

Después de cuatro meses de apertura de todos los sectores de la economía y sin más restricciones a la movilidad que el tradicional pico y placa para vehículos, Bogotá volvió al mecanismo que hasta ahora más le ha dado resultados en el manejo de la pandemia de covid-19: las cuarentenas.

A través del confinamiento de los ciudadanos en sus casas, Bogotá logró superar el primer pico de contagio en el 2020, con muchos menos fallecidos que los que indicaban los pronósticos más fatales y que hablaban de 40.000 personas muertas.

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En este segundo pico, que comenzó en medio de las festividades de fin de año, el aislamiento, junto con medidas como el pico y cédula y el toque de queda, viene ayudando a bajar la velocidad de contagio del virus, que ha sido más agresivo, y, de nuevo, a atenuar la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI).

Sin embargo, con más fuerza ahora se escuchan voces que advierten sobre los graves impactos que tienen estas restricciones en la economía, en la generación de empleo, en el ingreso de las familias, así como el agotamiento de los ciudadanos.

De hecho, durante la semana pasada se presentaron protestas de comerciantes en Suba, Engativá y Usaquén que, ante una nueva etapa de aislamiento, reclamaron no aguantar más con sus negocios cerrados. En estas localidades hay sectores que, por las cuarentenas, apenas han abierto 10 días en lo que va del nuevo año.

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En un intento por apaciguar los ánimos, el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, informó el pasado viernes de la financiación con un salario mínimo hasta para cuatro trabajadores, durante seis meses, para aliviar a las microempresas, y para los informales, vinculación laboral con las alcaldías locales, a fin de que ayuden con el manejo del espacio público, o una tarjeta monedero con 120.000 pesos.

Esto se suma a las transferencias adicionales anunciadas para las familias pobres ($ 120.000) y vulnerables ($ 80.000) de las zonas afectadas con las restricciones.

En Bogotá, todas las medidas sanitarias, y todas las medidas, buscan cuidar la salud y la vida de los ciudadanos, y en todo momento buscamos que estas medidas afecten lo menos posible el aparato productivo de la capital, y cuando lo afectan, que podamos con ayudas compensar”, dijo.

(Qué tanto se extenderá el segundo pico de contagio)

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Cuántas cuarentenas

Desde el 20 de marzo del año pasado, la ciudad suma un poco más de seis meses de cuarentenas, entre generales, por localidades y por UPZ; y Kennedy es la localidad que más ha sido afectada por dichas restricciones. Ajusta seis ocasiones. Este 2021, ante el alto contagio, toda la localidad ya estuvo con restricción estricta, y desde mañana, los habitantes de dos de sus UPZ (Castilla y Timiza) repiten.

Cifras de la Cámara de Comercio de Bogotá indican que durante el año de la pandemia, como ya se le dice al 2020, desaparecieron 55.000 negocios formales en la capital del país.
Y de los que sobrevivieron, solo el 7 por ciento ha funcionado de manera permanente en enero y el 27 por ciento ha cerrado de forma temporal.

El impacto se ve en la caída del producto interno bruto (PIB), que en el tercer trimestre se ubicó en -9,1 por ciento, frente al mismo lapso de 2019, y aumentó el desempleo a niveles históricos. Según el Dane, en julio llegó a ser del 25,1 por ciento, para 1’079.000 personas desocupadas, y al final del año, del 16,3 por ciento y 758.000 desempleados.

Mientras tanto, la lucha contra el nuevo coronavirus arrojaba al cierre de esta edición más de 605.000 contagiados en toda la pandemia, cerca de 48.000 casos activos y todos los indicadores claves registraban tendencia al descenso, lo que resulta esperanzador. El Rt (número de personas contagiadas por un infectado) es de 1,14; la positividad (personas a las que les realizan pruebas y resultan positivas), de 18,7 por ciento; la tasa de fallecidos, de 0,02 por ciento. Y, aunque ha bajado, sigue alta la ocupación de UCI en general (87,9 %) y para covid (88,8 %).

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Las alternativas

Ante este panorama surge la pregunta de ¿cómo conciliar las medidas que buscan salvar vidas, como las cuarentenas, con el reclamo de no frenar la reactivación de la economía, ni golpear más el empleo, ni a los informales ni los hogares?

“Esta situación, en la práctica, nos pone frente a otra pandemia, que es la pandemia de la necesidad”, afirma Nicolás Uribe, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bogotá, al referirse a los efectos de las cuarentenas en el nuevo año.

“No se trata de que se prefiera la salud sobre la economía o la economía sobre la salud, sino de encontrar un equilibrio para incidir de manera favorable en la contención del virus y, al mismo tiempo, garantizar el menor impacto posible en la economía de la gente”, dice.

Carlos Álvarez, infectólogo y vicepresidente de Salud de la Clínica Colsanitas, y quien asesora al Gobierno Nacional y al Distrito en el análisis del comportamiento de la pandemia, destaca que las cuarentenas lo que buscan es reducir los contactos entre personas y las aglomeraciones, y esto conlleva a disminuir el contagio.

“Al interior de cada vivienda se deben atender las medidas de autocuidado (uso de tapabocas, lavado de manos frecuente y distanciamiento) y tratar de disminuir el riesgo de contacto de una persona posiblemente contagiada a los familiares”.

No obstante, José Ricardo Navarro, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, considera que si bien las restricciones han sido “muy importantes”, porque no se ha visto morir gente en las calles, ha faltado más apoyo con una renta básica a las personas que no tienen empleo formal y exigir a las EPS ayudar a identificar los casos positivos, a rastrear y a hacer seguimientos. También, agrega, falta más educación, prevención e intervención de las familias.

(La estrategia para evitar el colapso del sistema de salud en Bogotá)

Para Gustavo Morales, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), las restricciones han contribuido a que el sistema de salud no se desborde y a la buena coordinación de clínicas y hospitales con la Secretaría de Salud y las EPS.

“La mejor forma de recuperar la economía sin acudir a cuarentenas es adoptar rigurosamente las medidas de autocuidado individual”, asegura el representante de las aseguradoras del régimen contributivo.

En la otra orilla están algunos académicos que no creen que las cuarentenas hayan funcionado y sugieren cambiar la estrategia. Luis Jorge Hernández, médico salubrista y epidemiólogo, afirma que las restricciones generales o localizadas “reflejan un fracaso de la salud pública” y de la respuesta institucional y ciudadana.

“Ahora se vuelven muy importantes las estrategias de mitigación (autocuidado) y hacer aislamientos selectivos y rastreos de contactos. En enero lo que hicimos fue devolvernos a marzo (de 2020), cuando los momentos epidemiológicos son diferentes”, señala el docente de la Uniandes.

Entre tanto, advierte el experto, han aumentado los efectos en la salud de la población, pues no solo están en ascenso la violencia intrafamiliar y el abuso sexual (30 por ciento), sino también el estrés, la ansiedad y la depresión en más del 90 por ciento; y la falta de actividad física puede tener consecuencias en las enfermedades cardiovasculares, sobrepeso y obesidad.

La misma posición tiene Omar Oróstegui, director ejecutivo de Futuros Urbanos, quien asegura que después de 10 meses con cuarentenas hay fatiga y eso explica, en parte, la desobediencia y las protestas.

“El reto es aprender a convivir con el virus, con la incertidumbre. Nada nos asegura que más adelante no surjan nuevos virus o nuevas cepas. Nos toca volvernos sociedades resilientes y que las instituciones tengan capacidad de adaptación y respuesta inmediata”.

GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
​Editor de Bogotá
@guirei24​

Con la colaboración de ANA PUENTES

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