‘A ‘Pepito’ nos tocó despedirlo de lejos, sin lágrimas ni oraciones’

‘A ‘Pepito’ nos tocó despedirlo de lejos, sin lágrimas ni oraciones’

El papá de Carlos Fabián Nieto habló de su hijo, primer médico que falleció por covid-19 en el país.

Carlos Fabian Nieto

Carlos Fabián Nieto deja dos hijos de 1 y 3 años a cargo de su esposa, una bacterióloga que conoció en su formación como servidor de la salud.

Foto:

Cortesía.

Por: María Paula Garzón O. 
14 de abril 2020 , 09:25 a.m.

El féretro del médico Carlos Fabián Nieto Rojas salió de la Clínica Colombia entre aplausos y lágrimas. Sus compañeros le decían adiós al amigo, compañero y cómplice que había permanecido más de diez días en la unidad de cuidados intensivos luchando contra una neumonía producto del coronavirus.

Carlos Fabián fue el primer médico que murió en Colombia por causa de la pandemia que afecta a todo el mundo. Sus últimos días, antes de contraer el virus, los pasó ayudando a otros pacientes, luchando desde la primera línea para contener a un enemigo invisible que ha cobrado miles de vidas. EL TIEMPO habló con su padre, Carlos Nieto, quien revivió momentos de la infancia y de la juventud de su hijo.

¿Cuál era el plan favorito de Carlos Fabián cuando estaba en Villavicencio?

Él siempre estaba con los amigos, entonces iba a las fincas, fue mucho de caballos y esas cosas, le gustaba la buena comida, los buenos restaurantes, la carne a la llanera y la lechona. Él tenía un grupo de amigos de la facultad, un grupo del barrio y un grupo del colegio que era con los que siempre compartía.

¿Cuándo les dijo que iba a estudiar medicina?

Cuando salió la carrera de medicina en la Universidad Cooperativa, nos pareció que era sumamente especial. En la universidad, los médicos encuentran un poco de obstáculos que son importantes para definir su camino. Los primeros semestres fueron difíciles porque siempre se quedó en varias materias. Cuando entró a las prácticas en los consultorios y a tener contacto con la gente, empezó a anotar que eso era lo de él y lo que le gustaba.

¿Cómo nació su amor por la medicina interna?

Cuando él empezó el internado, empezó con una fijación con la unidad de cuidados intensivos (UCI). Él siempre decía que allí tienen que tomar decisiones en segundos que para un paciente crítico pueden significar la diferencia entre morir o vivir. Eso era lo que le gustaba a él.

¿Dónde hizo su año rural?

En San José del Guaviare, duró un año del servicio social obligatorio; allá estuvo en el hospital, donde llega toda la gente de la zona. Él nunca tuvo descanso desde que se egresó, prácticamente su vida fue la medicina y eso fue lo que lo motivó a irse a Bogotá. Hace dos años se fue a buscar su sueño de especializarse en medicina interna.

¿Cómo fue su historia con Paola, su esposa?

En San José fue donde la conoció. Ella ya estaba trabajando como bacterióloga en el hospital de San José del Guaviare, y se enamoraron. Cuando ellos se vinieron para Villavicencio nació Samanta de ese amor que ellos empezaron en el rural.

Ya estando con ella decidieron irse para Bogotá y empezaron a establecerse, y tiempo después, entró a la Méderi y luego se vinculó con Colsanitas, en la Clínica Colombia.

¿Por qué le decían ‘Pepito’?

Su hija Samanta en la época de ‘Pepa Pig’ empezó a decirle a mi esposa ‘Pepita’ y como yo también soy gordo me decía ‘Pepo’. Si yo era ‘Pepo’ y mi esposa ‘Pepa’, él era ‘Pepito’. Por eso, toda la vida será nuestro ‘Pepito’ hermoso.

¿Cómo era él como papá con sus hijos?

Impresionante, yo no he visto nunca un hombre tan entregado a sus hijos. Cuando se dio cuenta de que los hijos son los ojos de uno, empezó a trabajar y a luchar para su hija, para su familia y eso para mí siempre fue y será un orgullo. Yo sé que siempre estará cuidándolos.

Primer médico muerto por covid

Él tenía un grupo de amigos de la facultad, un grupo del barrio y un grupo del colegio que era con los que siempre compartía.

Foto:

Cortesía.

¿Qué momento recuerda con él?

En diciembre nos obligó a viajar a Cartagena. Él decía que en Cartagena quería estar con los niños porque tenía que compartir con ellos. Este año nuevo fue maravilloso porque estuvimos juntos, con todos los hermanos, con la familia de Paola. Entonces quedan estos momentos tan importantes que son los que nos alcanzan a llenar un poquito en todo este drama.

Carlos tenía una fijación
con la unidad de cuidados intensivos. Decía que se toman decisiones en segundos para que un paciente crítico pueda vivir o
no

¿Usted tiene algún momento con Carlos que nunca vaya a olvidar?

El último momento que compartimos fue cuando tuvo que irse para urgencias en su carro, así enfermito, porque iba con mucha fiebre y no podía respirar casi. Así se fue mientras hablábamos, yo le decía que no se fuera a dormir y estaba controlando dónde iba constantemente.

Siempre que se iba en el carro o venía de la clínica en la mañana, al mediodía o en la noche, me llamaba durante una hora o lo que se demoraba en el tráfico, nos íbamos hablando, como si estuviéramos los dos en el carro.

En la clínica aún está el carro, lo dejó en todo el frente de urgencias, y de ahí no lo han movido... siempre andábamos juntos, siento que andábamos juntos en el carro.

MARÍA PAULA GARZÓN  OLAYA.
Especial para EL TIEMPO
pauola@eltiempo.com

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.