La empresa que transforma el plástico en edificios

La empresa que transforma el plástico en edificios

Miniwiz es una compañía que recicla toneladas de material que desechamos para crear ladrillos.

EcoARK

EcoARK, edificio hecho con 1,5 millones de botellas de plástico en Taiwán.

Foto:

Archivo particular

Por: Michael Cruz - EL TIEMPO
20 de octubre 2018 , 02:57 p.m.

"Yo odio el plástico y por eso creé esta empresa”. Así le respondió Arthur Huang, un joven empresario taiwanés a un grupo de periodistas en Costa Rica, mientras usaba una chaqueta azul que creó a partir de plástico reciclado.

Su compañía, Miniwiz, es revolucionaria, por decir lo menos, pues arrancó respondiendo algo que para todos es obvio: el plástico aún sigue allí. Después de más de ocho décadas de producción, este material que no se desintegra tan fácil aún está contaminando el planeta, y pasarán generaciones de humanos y el material continuará.

Por eso, Huang, un ingeniero estructural y arquitecto, fundó junto con otros socios de Taiwán (Asia) la compañía Miniwiz, que compacta toneladas de plástico y otros materiales para construir escuelas, teatros, entre otras edificaciones.

En Londrés (Inglaterra), Taipéi (Taiwán) y otras ciudades tienen hoy edificios con tecnología de punta, eficiencia energética, que reciclan agua y son sostenidos por toneladas de plástico que desperdiciamos a diario. Gracias a Miniwiz y sus máquinas, lo transforman y reciclan, así como otros materiales que poco se reutilizan, con lo cual evitan que vayan a parar a los basureros.Esto lo llama Huang ‘una economía circular’, pues al comenzar un proyecto en una ciudad les piden a sus pobladores que los ayuden a reunir el material, por el cual les pagan en dólares según la cantidad recolectada.

Por ejemplo, para una edificación en el Tíbet requerían 1,5 toneladas de plástico, que lograron recolectar en menos de 9 días gracias a la motivación de la gente.

“Yo me siento molesto por la producción de plástico y sé que con las edificaciones que creamos promovemos una parte de la solución a su desperdicio, pero el problema está en su utilización. Es difícil volcar al comprador hacia el consumo responsable. Para ello hay que apostarles a proyectos atractivos para que ellos se sientan interesados”, reflexionó este hombre que recién cumplió 40 años y los celebró dando una conferencia en el primer Congreso Latinoamericano de Sostenibilidad, Ecología y Evolución (SEE) en Costa Rica.

Según sostiene Huang, el problema radica en la producción y el consumo de plástico, por lo que para él, la generación de jóvenes es más consciente de lo que está sucediendo, y ello se debe intensificar con programas de educación y pedagogía sobre este flagelo que pone contra las cuerdas la sostenibilidad del planeta. 

Arthur Huang, creador y CEO de Miniwiz.

Arthur Huang, creador y CEO de Miniwiz.

Foto:

Michael Cruz / EL TIEMPO.

“Tenemos que entender que producir plástico es muy costoso, no solo al hacerlo sino al desecharlo. Perdura por el tiempo. No se va”, comenta el emprendedor.

A su proyecto se han unido promotores como Jackie Chan, el famoso actor chino, quien ayudó a convocar jóvenes de ese país para la construcción de un centro de entrenamiento para dobles de películas. “Lo que hicimos fue reunir los discos de DVD que no usaban y comprimimos el material para construir ladrillos, y con ello la edificación”, recordó Huang.

Este fue un ejemplo de renovación urbana gestado en Tianjin (China) desde el 2013, en un inusual punto de esa ciudad portuaria. Allí quedaba un predio abandonado, conformado por 15 salas de cine, un parque temático y un centro comercial. Para no derribarlos, se rediseñaron y reforzaron las estructuras existentes con el material reciclado.

Edificio EcoARK

Edificio EcoARK, hecho con 1,5 millones de botellas de plástico.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Edificio Jackie Chan Stuntman, en China. Se reforzó con material reciclado.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Así se ve el plástico compactado.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Estas piezas soportan el edificio en China.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Con el material también se pueden realizar muebles, telas y otros accesorios. En la 'Casa de la basura', como se llama este escenario, todo es reciclado.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Así es el interior del centro de entrenamiento de Jackie Chan.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Piezas externas del EcoARK.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Piezas hechas del plástico y otros materiales, para decoración de interiores.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Piezas hechas del plástico y otros materiales, para decoración de interiores.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Edificio EcoARK

Piezas hechas del plástico y otros materiales, para decoración de interiores.

Foto:

Cortesía: Miniwiz

Resultados

Por estas creaciones, Miniwiz y sus creadores fueron reconocidos como pioneros de la tecnología por el Foro Económico Mundial en 2015. Un año después, las Naciones Unidas les otorgaron el galardón Global Compact, en la categoría de proyecto de avanzada, y Huang fue declarado un “explorador emergente” por la National Geographic. Además, recordó que con este mismo material se pueden crear ropa, zapatos y otras piezas que ayudan a reusar el material que termina en los océanos.

Huang hizo un llamado a revisar cuál es la ruta de la basura que desechamos y a ser conscientes de si lo que consumimos es realmente por necesidad o por pura vanidad: “Nos gusta sentirnos sexis, renovados y frescos, y por eso entramos en la dinámica de comprar y comprar cosas que terminan contaminando”.

Frente a las dudas que surgen a la hora de construir con plástico reciclado, explicó que es mucho menos contaminante que otras edificaciones, pues no dependen del cemento ni del pegante. Además, materiales como el vidrio pueden soportar prolongados periodos de exposición a una temperatura de entre 100 y 130 grados centígrados antes de descomponerse. En cambio, el plástico puede soportar hasta 200 °C.

El reto que les queda, dice Huang, es que con temperaturas altas, el plástico puede expandirse, “pero estamos abiertos a revisarlo porque, claro, esto no solo es un proyecto de diseño sino de estudio de estructura”, finalizó.

MICHAEL CRUZ
EL TIEMPO
Twitter: @M_CruzRoa
Escríbame a miccru@eltiempo.com

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