Los pros y los contras del pago para no tener pico y placa

Los pros y los contras del pago para no tener pico y placa

Con $ 4 millones anuales podrá quedar exento de la restricción. Expertos en movilidad analizan.

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Ahora podrá pagar para evitar pico y placa en BogotáSería un aporte anual de $ 4 millones para carros particulares. Blindados tendrán pico y placa.
Ahora podrá pagar para evitar pico y placa en Bogotá

Mauricio León / EL TIEMPO

Por: Óscar Murillo
31 de octubre 2019 , 07:25 a.m.

A partir de la primera semana de enero del 2020, con cuatro millones de pesos anuales o 2’066.200 pesos semestrales, los propietarios de los cerca de 1,8 millones de vehículos particulares matriculados en la capital del país podrán quedar exentos del pico y placa, que hoy rige de lunes a viernes, de 6 a 8:30 a. m. y de 3 a 7:30 p. m.

La medida, que ya había sido aprobada por el Concejo de Bogotá desde que se adoptó el Plan de Desarrollo de la actual administración, fue reglamentada ayer con un decreto de la Secretaría de Movilidad y busca, principalmente, desincentivar el uso de un segundo carro (en Bogotá se estima que al menos 200.000 hogares tienen dos o más vehículos).

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El total del dinero recaudado generaría ingresos para el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). Para comienzos de este año, el SITP había acumulado deudas por 2,7 billones de pesos y ya llevaba a sus espaldas dos operadores quebrados y quejas por la calidad del servicio. En mayo recibió un ‘salvavidas’ del Distrito con la firma del otrosí de los contratos y, ahora, tendrá una nueva fuente de “sostenibilidad financiera”.

“Esta medida tuvo una demanda que impidió que la implementáramos, pero con el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno del presidente Iván Duque, se dio la posibilidad a municipios y ciudades de establecer un precio público que podían pagar voluntariamente los ciudadanos para acceder a zonas que tenían restricción de circulación”, explicó Juan Pablo Bocarejo, secretario de Movilidad.

El funcionario añadió que para tomar la decisión hicieron un estudio con el que determinaron que, de ser implementado este cobro, entre 50.000 y 60.000 ciudadanos estarían dispuestos a pagarlo. De hecho, calculan que en el 2020 se podrían recaudar unos 177.000 millones de pesos y que para el 2025 la suma podría alcanzar unos 460.000 millones de pesos.

“Esta medida nos va a permitir aminorar el crecimiento del parque automotor, tener una fuente adicional de financiación para el SITP y gestionar la demanda de transporte”, señaló Bocarejo.

Por otra parte, el secretario aceptó que esperan que con esta decisión ingresen entre 5.000 y 6.000 carros más en horas pico: “En ese período podría aumentar en 2 % la cantidad de vehículos en las vías, lo que no generaría un incremento significativo en tiempos de viaje”.

Por su parte, Edder Velandia, experto en movilidad de la Universidad de La Salle, comentó que con esto se podría incentivar la llegada de más vehículos de los municipios cercanos a Bogotá.

En ese período podría aumentar en 2 % la cantidad de vehículos en las vías, lo que no generaría un incremento significativo en tiempos de viaje

“Personas de estratos 4, 5 y 6 que hoy entran y salen de la ciudad hacia municipios como La Calera, Chía y Cota están de brazos cruzados porque el pico y placa no les permite moverse tan fácil. Entonces, pagarían los cuatro millones de pesos y Bogotá tendría aún más carros en las calles”, advirtió Velandia.

Agregó que durante la construcción del metro, la movilidad podría ser caótica. “Seguramente habrá caos en el tránsito de carros particulares y, entonces, vamos a tener restricciones mucho más radicales. Este es un tema que sería mejor dejar en el empalme con la actual alcaldesa electa”, sugirió.

Por su parte, Darío Hidalgo, experto en movilidad, argumentó que esta iniciativa tiene el mismo efecto sobre la congestión que comprar un segundo carro: ninguno.

“Sin embargo, es menor el valor. Pagar 4 millones de pesos es mucho más bajo que comprar un vehículo de $ 40 millones, que es lo que puede costar un carro adicional para tenerlo y parquearlo un día sí, un día no. Es una ventaja para un grupo poblacional que se quiere seguir movilizando en carro”, expresó Hidalgo.

Agregó que los recursos que se recojan con este cobro pueden ser destinados especialmente al fondo de estabilización de tarifas del SITP, que tiene un déficit cercano a los 580.000 millones de pesos. Otra de las novedades que trae esta nueva normativa es que a partir de la segunda semana de noviembre próximo, los carros blindados y las camionetas con platón, que estaban exentas de la restricción, empezarán a ser objeto de la medida del pico y placa.

Sobre los vehículos blindados, datos oficiales dan cuenta de que son alrededor de 15.000 los que hay en Bogotá. Sin embargo, el Distrito precisó que aquellos que hacen parte de la Unidad Nacional de Protección podrán seguir circulando libremente.
“Quienes blindan el vehículo lo hacen principalmente por seguridad y algunos por pico y placa. Ahora pueden seguir circulando en su carro seguro, pero aportándole a la ciudad, esa parte de la medida es buena”, agregó Hidalgo.

Ahora, en temas de calidad del aire, la Secretaría defendió que “el aumento en emisiones después de la medida, en este caso de gases de efecto invernadero, es insignificante”.

En eso coincidió Néstor Rojas, experto en calidad del aire de la Universidad Nacional. Sin embargo, aseguró que esto solo se cumplirá siempre y cuando el aumento de vehículos se mantenga bajo los cálculos de la Secretaría.

No es una solución de fondo

Velandia afirma que mientras no se solucionen los problemas estructurales del sistema de transporte público, ninguna medida restrictiva podrá contribuir a desestimular el uso del carro particular.

“El mundo habla hoy de ofrecer buen transporte público; la gente se baja del carro si este es óptimo, por mayores cobros en vías o por subir con una sobretasa los estacionamientos. Pero hay un riesgo siempre y es: ¿qué pasa con la moto? Es un vehículo que anda por ahí, que nunca paga nada y se vuelve una salida para quienes se bajan del transporte público”, argumentó.

Por su parte, Hidalgo dijo que una verdadera evolución del pico y placa sería el cobro por congestión.


“Esta nueva medida que se implanta es una especie de cobro por congestión, pero es anual. El verdadero cobro por congestión es en zonas específicas de alto flujo vehicular, una especie de peaje urbano para un sector, no para una vía. Eso se ha discutido cuatro veces en el Concejo y siempre ha sido rechazado”, opinó.

¿Qué opina la gente?

EL TIEMPO realizó un sondeo a través de redes sociales en el que se les preguntó a los lectores si estarían dispuestos a pagar $ 4 millones cada año para no tener pico y placa en Bogotá. El 67 por ciento de los participantes dijeron que no, el 28 % manifestaron que sí y el 5 % eligieron ‘no sabe, no responde’.

En un recorrido por la ciudad. En vías como la calle 26, la carrera 68, la avenida la Esperanza, la diagonal 44, entre otras, les preguntamos a 15 conductores qué opinión tienen sobre este proyecto. Todos dijeron no estar dispuestos a pagar. Algunos consideraron que se trata de “regalarle plata al Gobierno”, mientras que otros calificaron el costo como “absurdo por los impuestos que ya se deben pagar”.

De hecho, hubo quienes hicieron sus cuentas. “Si tengo un carro con vida útil de unos cinco años, tendría que pagar aproximadamente 21 millones de pesos para transitar sin restricción; eso sumado al seguro, gasolina y gastos es una suma muy alta que muy pocos podrán sustentar”, opinó Hernán Ospina, un conductor.

Finalmente, Bocarejo explicó que están terminando de ajustar las plataformas de pago con la Secretaría de Hacienda, pero que este funcionaría de forma similar al predial o al impuesto de vehículos y podría hacerse a través de internet.

Sobre cómo se hará el control, dijo que cada vez que alguien opte por hacer la contribución entrará a una base de datos de la Secretaría Distrital de Movilidad y de la Policía de Tránsito, y también al sistema de control que opera las nuevas cámaras ‘cazainfractores’ que se están instalando en varios puntos de la ciudad, para que no se multe a quien está exento.

‘Recursos irán al transporte público’: López

La alcaldesa electa se pronunció ayer sobre la decisión tomada por la actual administración. En principio, afirmó que en su gestión “no habrá cambios en materia de pico y placa por ahora”, por lo que se espera que se mantenga la medida anunciada hoy. Ahora, aunque reconoció que la nueva opción abriría una fuente de aportes a la ciudad, dijo que “generaba desigualdad”, y agregó: “Entonces el que no tenga plata, tiene que aguantarse el trancón”.

Por eso, explicó que, a su juicio, “la única forma de compensar ese riesgo de desigualdad es garantizar que el dinero recaudado se destine
a la mejora del sistema de transporte público”. 
Dijo que se compromete
a destinar el dinero a renovar la flota, ampliar las estaciones de TransMilenio y mejorar las frecuencias de los buses.

ÓSCAR MURILLO 
EL TIEMPO

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