Secciones
Síguenos en:
El adiós al taxista que chocó a ladrones que huían con $ 80 mil
AUTOPLAY
Video, clave para investigar muerte de taxistaLos ladrones estaban esperando a la víctima.
Miguel Ángel Gamboa Apertura

Archivo particular

El adiós al taxista que chocó a ladrones que huían con $ 80 mil

La Policía investiga los hechos, mientras tanto, su familia lo recuerda con amor y exigen justicia.

Antes de llegar a la casa, unas cuadras antes, Laura* siempre llama a alguien para que le vaya abriendo el portón para entrar la camioneta, y para que estén pendientes de que no haya nadie raro por ahí. El 19 de febrero pasado, cuando regresaba de trabajar con su mamá, a eso de las 11:40 de la mañana, recordó que no había nadie, entonces decidió parquearse al frente mientras almorzaban.

Pero la calle estaba ocupada. Una vez al mes, más o menos, hay una reunión de la empresa de ambulancias que queda a la vuelta y la cuadra de su casa se llena, no había dónde dejar el carro. Miró a un lado, y al otro. Dos paramédicos y una enfermera, fue todo lo que vio. Laura le pidió a su mamá que le abriera el garaje, y cuando entró, de la nada, un hombre apareció.

“Escuché un grito pero la verdad no tuve ni tiempo para mirar cuando vi que el tipo me encañonó, me sacó una pistola, y quedé quieta, dije: ‘me mató’. El tipo decía: ‘el bolso, el bolso’, yo le dije que ahí estaba. A los pies del copiloto siempre cargo una bolsa para echar mi bolso, y siempre andaba con una bolsa de mercado, esa bolsita la tenía detrás del copiloto, no sé en qué momento el tipo se abalanzó y sacó eso”, contó los momentos de angustia la mujer.

(Lea también:‘Me robaron a mi bebé de mi casa en Bogotá; ¿la ha visto?’)

Taxista asesinado

El disparo entró por la ventana del copiloto. Rozó el brazo y se acomodó en las costillas de Miguel Ángel. 

Foto:

Archivo particular

Todo pasó en segundos. El delincuente corrió, y ella reaccionó. Se bajó de la camioneta, pero olvidó poner el freno de mano. Corrió y gritó pidiendo ayuda mientras el carro se rodaba y destrozaba el portón. Los conductores, paramédicos y enfermeros que estaban en las ambulancias trataron de detener al sujeto que Laura señalaba como ladrón.

Las cámaras de seguridad del sector, carrera 72C con avenida Las Américas, en Kennedy, grabaron al delincuente correr en busca de un motociclista que lo esperaba para escapar. Cuando llegó a donde su cómplice, y arrancaron, Miguel Ángel Gamboa, padre de dos hijos, esposo, amante del ciclismo y taxista desde hacía 19 años, los chocó, sabrá Dios si intencionalmente para evitar el hurto que estaba ocurriendo, o por accidente.

(En contexto: Delincuentes asesinan a taxista que chocó con ellos en Mandalay)

El Mayor Óscar Rojas, comandante de la Policía de Kennedy, cree que lo que ocurrió fue involuntario. “El bandido sale corriendo. En la huida, de manera fortuita, se estrella con el taxista, lo toman como una agresión y le disparan”, estimó el oficial. Pero la investigación apenas avanza. Al mediodía de este viernes, dos investigadores del CTI de la Fiscalía estuvieron en el lugar haciendo un barrido de cámaras de seguridad, y hablando con testigos. El fiscal de vida 371 asumió el caso.

Los paramédicos que estaban en el lugar se lo llevaron de inmediato para un centro médico. Allí llegó en un estado grave, y fue inducido a un coma

En las bolsas que se llevó el delincuente había unos audífonos, los documentos personales de Laura y 80 mil pesos, completando con monedas. No fue un fleteo. La víctima del hurto no salió de un banco. Pero sí la estaban esperando. Investigadores detectaron que horas antes del hecho, el motociclista se reunió con un automóvil gris, del que luego se bajó el asaltante y asesino de Miguel.

El disparo entró por la ventana del copiloto. Rozó el brazo y se acomodó en las costillas, generando una grave herida. Los paramédicos que estaban en el lugar se lo llevaron de inmediato para un centro médico. Allí llegó en un estado grave, y fue inducido a un coma. Miguel Ángel luchó por su vida durante varios días. El miércoles 24 de febrero los médicos le dijeron a la familia que estaba bien, que se estaba recuperando. Todo fue júbilo y esperanza. Sin embargo, el jueves falleció.

(De interés: Hombre drogado se enfrentó con un revólver a la Policía en Bogotá)

Marlon Gamboa, su primo, recuerda que el día de los hechos habló con Miguel. Quedaron de verse el sábado. “Me dijo: ‘primavera, nos vemos mañana y tomamos tinto y hablamos’”. Solloza. Respira hondo. Era como su hermano. Cuando era joven, Miguel le enseñó a trabajar como comerciante, y solían salir a pedalear.

“Era muy atento, una gran persona. Eso queda a veces como esa frase de cajón que cuando uno muere es buena gente, pero no, verdaderamente era un buen padre, buen hijo, muy jovial, una sonrisa siempre, de buen humor, nosotros somos de buen humor, todos, nos reímos recochamos, tomamos del pelo, y ese era Miguel, siempre así, por eso muchos amigos de él están tristes por esta situación”.

Miguel Ángel Gamboa

Miguel Ángel Gamboa era taxista desde hace 19 años.

Foto:

Archivo particular

El aforo de la iglesia donde fue la misa de despedida era de 50 personas, pero llegaron 100. Los días de velación las filas para darle el último a días eran largas. Solo podían entrar de a cinco o máximos seis personas. En este caso, a diferencia de lo que suele ocurrir cuando un taxista muere de manera violenta, no hubo una marcha amarilla de taxis. Su familia dice que Miguel no era de estar con taxistas, ni de sindicatos, ni de paros o protestas. Siempre de su taxi a la casa.

(Le sugerimos: La historia de la mujer que robó a ocho conjuntos en Bogotá)

Ahora su familia solo quiere justicia. Que los culpables paguen y que la investigación no se frene. Hay muchas dudas. ¿Quiénes y cuántos estaban en el automóvil gris que participó en el asalto? ¿Desde dónde estaban siguiendo a Laura?

Las cámaras de seguridad mostraron que el asesino estuvo oculto al menos 10 minutos aguardando por su víctima, ¿de dónde llegó? ¿Cuántos disparos hubo? Un celador informal del barrio escuchó dos. El propietario de un taller de motor, tres. Y un mesero del restaurante El Gallineral escuchó cuatro. Los uniformados que llegaron a atender el suceso solo encontraron una vainilla.

“Hicimos un inventario de cámaras, no solo durante y después del hecho, sino en el antes. Muy atrás pudimos establecer como una reunión entre los del vehículo y el motorizado, donde hacen como una especia de concertación, y en el desarrollo de los hechos se ve cómo el carro hace como una especie de obstrucción de la vía para que los motorizados puedan huir”, contó el mayor Rojas.

(Además: Todo sobre los alivios y plazos para el pago de impuestos en Bogotá)

Miguel Ángel, de 52 años de edad, boyacense, deja a dos hijas, cuatro hermanas, un hermano y a su mamá. Marlon, su primo, solo espera que la justicia opere. “Aquí no interesa que por habitante tengamos dos policías; mientras las leyes en este país sean irrisorias y los delincuentes lo burlen, como pasa a todo momento, mientras que no hayan leyes fuertes, este país va a seguir así de mal”, se desahogó Marlon.

La esposa de Miguel, quien por su seguridad y la de sus hijas no reveló su identidad, le escribió unas sentidas palabras de despedida al amor de su vida.

REDACCIÓN BOGOTÁ

Miguel Ángel, tus hijas y yo sabemos que luchaste hasta el final, eres un valiente guerrero y así siempre te recordaremos, con tu hermosa sonrisa y tu afable tranquilidad

Amor de nuestra vida

Nada podrá llenar el vacío que tu partida ha dejado en nuestros corazones, tenemos la plena certeza que eres nuestro ángel y siempre estarás acompañándonos en nuestro diario vivir.

Tenemos la mente y el alma llena de miles de recuerdos, todo lo que vivimos contigo, momentos inolvidables; en estos instantes nuestro regocijo es saber que compartimos y superamos cientos de experiencias en el regazo de nuestro hogar; un hogar lleno de amor, del cual disfrutamos a tu lado, eso se llama verdadero amor, amor del bueno, amor inextinguible… amor eterno e inolvidable.

Para quienes te conocieron eras ese hombre sociable, buen amigo, deportista, el que siempre tenía una mirada en alto y actitud positiva, un hombre lleno de sueños y planes. Para nosotras, el amor de nuestra vida, ese padre y esposo amoroso, quien nos amó más que nada en el mundo; siempre nos enseñaste el poder de la perseverancia y una actitud de resiliencia frente a cualquier adversidad, con lo cual dejas un legado no solo en nosotras, sino en todo aquel que tuvo el placer de conocerte.

Miguel Ángel, tus hijas y yo sabemos que luchaste hasta el final, eres un valiente guerrero y así siempre te recordaremos, con tu hermosa sonrisa y tu afable tranquilidad.

Tus hijitas y yo sabemos que el tiempo, nuestros paseos, las sonrisas, los abrazos, los te amo, los días, noches y amaneceres que Dios nos permitió vivir juntos; están y seguirán vivos en nuestros corazones y mentes.

Te amamos amor de mi vida, y te doy gracias por amarnos como nos lo decías cada día.

Hoy pedimos a Dios que nos fortalezca en grande para algún día comprender tu partida.

¡Esto no es un adiós amor de mi vida es un te amamos, amor de nuestras vidas, hoy, mañana y siempre!!

Con Amor, tu amada esposa y tus hijas.

También le recomendamos:

-Claudia López habla en el aniversario del primer caso de covid-19

-‘Los tiempos del ruido’: el misterioso sonido que alertó a Bogotá

-Cinco cosas que usted debe saber sobre el futuro del pico y placa

-Recomendaciones para celebrar el Día de la Mujer cerca de Bogotá

ÓSCAR MURILLO MOJICA
Twitter: @oscarmurillomEscríbame a oscmur@eltiempo.com

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.