Los primeros peros al recién nacido Instituto de Protección Animal

Los primeros peros al recién nacido Instituto de Protección Animal

Tras la salida de su directora, Claudia Rodríguez, algunas dudas han surgido sobre su gestión.

Instituto de Protección Animal

La Veeduría de Derecho Animal denunció algunas irregularidades del Instituto. Su exdirectora, Claudia Rodríguez, se defendió.

Foto:

Instituto de Protección y Bienestar Animal

04 de junio 2018 , 04:03 p.m.

En el 2016, Luz tenía un tumor mamario, un cuadro de desnutrición y problemas de piel. Su futuro, de acuerdo con el diagnóstico de Zoonosis de ese momento, era la eutanasia. Sin embargo, esta perra pitbull vio la luz al final del túnel gracias a la intervención de la Red de Apoyo del Voluntariado del Centro de Zoonosis, que se encargó de gestionar los recursos para salvarle la vida.

Fueron necesarios cuatro procedimientos quirúrgicos y cuatro planes terapéuticos y oncológicos. Dos años después, Luz recuperó su salud. Sin embargo, por sus antecedentes, era necesario un riguroso control y seguimiento a su estado físico y comportamental para poder darla en adopción.

Mauricio Niño y Laura Gordillo, de la Red de apoyo, quienes siempre estuvieron pendientes de su evolución en Zoonosis, dicen que desde el primero de febrero del 2018 no pudo volver a ingresar a este sitio, que en ese momento pasó de estar en manos de la Secretaría de Salud al recién nacido Instituto de Protección y Bienestar Animal (Idpyba).

Eso se lo confirmó a este diario la saliente directora del instituto Claudia Rodríguez, quien señaló que desde que se asumió el control del antiguo Zoonosis, hoy Unidad de Cuidado Animal (UCA), se contrataron 26 profesionales para garantizar un adecuado tratamiento que termine en la posibilidad de dar en adopción a los perros y gatos que están bajo su cuidado.

Luz recuperada.

En la foto, Luz junto al Dr. Alexander Estepa, último director del Centro de Zoonosis, Alfonso Camargo, veterinario del anterior Zoonosis, Laura Gordillo y Mauricio Niño de la Red de Apoyo.

Foto:

Archivo particular / Veeduría de Derecho Animal

“Antes, a este centro tocaba dejar entrar a los animalistas que con las uñas llevaban cobijas, alimentos, incluso terminaban haciendo acciones veterinarias. A estas personas los perros a veces las mordían, y no contaban con seguros”, advirtió Rodríguez, quien fue enfática en aclarar que este lugar nunca ha sido el más idóneo para recuperar a los animales que allí llegan y que una de las prioridades durante su gestión, que terminó el pasado 31 de mayo, fue mejorar sus condiciones.

La Red de Apoyo asegura que, ante la imposibilidad de ingresar a la hoy UCA, le comunicaron al Idpyba la necesidad de tener un control especial sobre Luz, quien continuaba con su recuperación. Además, cuenta, solicitaron su salida para llevarla a un lugar apto para su resocialización. Pese a estas advertencias, el sábado 31 de marzo pasado, Luz tuvo una pelea con otro canino y resultó herida.

“El 2 de abril, Mauricio Niño, en ejercicio de veeduría, llega a ver el estado de Luz, pues supo del incidente con el otro perro. Al preguntarle al médico veterinario encargado, este le manifestó no saber nada; la buscaron y después de un tiempo la encontraron en un canil que no le correspondía, malherida, con diarrea con sangre, abdomen distendido, signos de deshidratación y desorientada”, señaló Liliana. 

Finalmente Luz falleció el pasado 11 de mayo. A pesar de los tratamientos médicos instaurados, su delicada condición cuando salió de la Unidad de Cuidado Animal tuvo un desenlace fatal.

Otros interrogantes

Esta situación llevó a Liliana (y a la Veeduría) a indagar sobre las actuaciones del nuevo Instituto de Protección Animal, no solo en la operación de la nueva UCA (antiguo Zoonosis), sino de otras obligaciones, como el contrato para una Unidad de Custodia.

Las dudas se fundamentan principalmente en la ejecución del contrato 171 del 2017, suscrito entre el Idpyba y la fundación Arkambiental, con el que se buscó, entre otras, un sitio idóneo para ubicar dicha Unidad de Custodia, que atendería a los perros y gatos que no podían llegar al congestionado Zoonosis o que son recogidos en las calles y en operativos de las autoridades.

Según la veeduría DEA, citando un documento de la Secretaría de Salud de Cota titulado ‘Información sobre insalubridad de caninos y felinos en el predio avícola El Rinconcito, vereda Parcelas’, del 26 de marzo del 2018, el sitio escogido en este municipio no contaba con las condiciones para tener los animales y que había 90 individuos hacinados y en mal estado de salud.

De acuerdo con la exdirectora del Instituto, el operador sí usó este lugar, pero negó que hubiera 90 animales en precarias condiciones, como afirmó la Alcaldía del vecino municipio.

“El acta de la visita al predio, con el que se redactó el documento de la Secretaría de Salud, decía que había 53 caninos y tres gatos en excelentes condiciones de salud. Hubo un error en el oficio y ya pedimos una aclaración”, manifestó Claudia Rodríguez.
De hecho, explicó, el operador, en términos contractuales, debía gestionar un lugar con capacidad para 50 animales, pero dos grandes operativos que ocurrieron en diciembre del 2017, y en los que se recuperaron cerca de 90 perros, los obligó a buscar un espacio más amplio.

La encontraron en un canil que no le correspondía, malherida, con diarrea con sangre, abdomen distendido, signos de deshidratación y desorientada

“Ya ubicamos un lugar campestre para que empiecen a socializarse, a ver si podemos darlos en adopción o no. Si vas a la Unidad de Custodia, que está en Suba, es un sitio bonito, pequeño porque no podemos cambiar las condiciones del contrato, pero es una unidad donde llevamos perros y gatos para socializarse”, señaló la exdirectora del Idpyba.

Por otro lado, el concejal Rubén Torrado denunció que la directora saliente –quien fue reemplazada por Clara Lucía Sandoval, el cerebro detrás de la creación del Idpyba–, y quien se fue aduciendo razones personales, habría incurrido en algunas irregularidades en este contrato con Arkambiental.

“Claudia Rodríguez laboró durante ocho años en la asociación Arkambiental, según la experiencia reportada en el Sistema de Información Distrital de Empleo y Administración Pública”, contó el cabildante, quien agregó: “Desde que se publicaron los pliegos hasta que se adjudicó, pasaron tan solo 10 días y únicamente se presentó esa asociación”, concluyó.

Sobre estas situaciones, la Personería Distrital ya tomó cartas y abrió una mesa de diálogo entre la Veeduría y el Instituto para aclarar las dudas que se han suscitado. Por ahora no ha habido un pronunciamiento de fondo, por lo que, según la exdirectora, espera que sea el ente de control quien se refiera a esto.

ÓSCAR MURILLO MOJICA
Redacción EL TIEMPO
Twitter: @oscarmurillom
Escríbame a: oscmur@eltiempo.com

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.