1938 fue el año que le cambió la cara a Santa Fe de Bogotá

1938 fue el año que le cambió la cara a Santa Fe de Bogotá

Hace ocho décadas la capital celebró su cuarto centenario de fundación.

1938

Avenida Caracas en 1938; los árboles eran la marca característica.

Foto:

Reproducción ‘Guía Ilustrada de Bogotá, 1938’

14 de septiembre 2018 , 08:25 p.m.

No solo fue que en 1938 Bogotá estuviera de fiesta por cumplir su cuarto centenario de fundación, sino que además la capital colombiana, desde años atrás, se venía preparando para recibir esa fecha con nuevas obras, infraestructura y eventos.

Entre los hitos más destacados entre enero y diciembre de ese año, se destacan dos. Primero, la inauguración del tramo inicial de la avenida Jiménez, construida sobre la canalización del río San Francisco; segundo, los Juegos Deportivos Bolivarianos (JB), cuya primera edición se vivió en la ciudad fundada por el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada, y que dieron lugar a la apertura al público del estadio El Campín.

“Con una brillante ceremonia se inauguraron ayer los JB”, tituló EL TIEMPO en la primera página de su edición del 6 de agosto, justo la fecha en que Santa Fe cumplía 400 años. En adelante, fueron varios días de justas deportivas, que dejaron como campeón a Perú (26 medallas de oro), en segundo puesto Ecuador (23) y en tercer lugar Colombia (19). Venezuela, Panamá y Bolivia completaron el grupo de participantes de esa novel edición.

Pero aquella vía y aquellos juegos no fueron lo único que cautivó el espíritu de los ciudadanos. Desde el 18 de julio y hasta mediados de agosto, por acuerdo entre el Cabildo y la Alcaldía, los festejos cívicos tuvieron lugar en distintos puntos de la urbe. Educación, saneamiento y obras públicas, cultura y hasta la Fuerza Pública se vieron beneficiados.

Así, la ‘Guía Ilustrada de Santa Fe Bogotá. IV Centenario’, publicada en 1938 como un insumo para los turistas y habitantes con sentido de pertenencia, bajo el patrocinio de la ciudad, y escrita por Ricardo Valencia Restrepo, permite leer lo que aconteció en aquellos días de regocijo colectivo.

Ese 18 de julio se inauguró el Instituto Botánico Nacional en la Ciudad Universitaria, así como un busto del sabio José Celestino Mutis, donado por el ayuntamiento (Alcaldía) de Cadiz, España.

portada

Portada El Tiempo 1938.

Foto:

Archivo El Tiempo

La nueva sede de la Biblioteca Nacional abrió sus puertas el 20 de julio, con un concierto de la Orquesta Sinfónica, que en aquel entonces era dirigida por el maestro Guillermo Espinosa. Esa misma jornada, las Empresas Unidas de Energía Eléctrica obsequiaron la iluminación para el parque de la Independencia.

28 y 29 de julio sí que fueron fechas para recordar. En la primera, la capital recibió la obra de los Tanques de Vitelma (barrio San Cristóbal), que en aquel entonces garantizaron el suministro de agua para todos los ciudadanos. En la segunda, se abrió la Escuela de Policía General Santander, en los predios del sector Muzú.

Una semanas más tarde, el 5 de agosto, se efectuó “la traslación de los restos de don Gonzalo Jiménez de Quesada, fundador, del Cementerio Central a la Basílica Primada”, relata la guía de Valencia Restrepo. A propósito, en las primeras páginas del libro, le da un regaño a la ciudad, por “la falta inexplicable de un monumento a Jiménez de Quesada... No únicamente por haber echado los fundamentos de la metrópoli colombiana, sino por haber impreso en ella aquel sello civilista que la ha defendido de las prolongadas dictaduras y del azote de los chafarotes desenvainados”. En la actualidad, el reclamado monumento se exhibe en la plazoleta del Rosario (La Candelaria).

Progreso

Animados por el centenario, los privados también aportaron su cuota. El 9 de agosto fue el día escogido para que la fábrica de Cervezas Bavaria entregara una escuela para la ciudad, y que otras compañías comerciales inauguraran cinco parques de recreo para niños, en igual número de barrios obreros. Un día antes, la ciudad inauguró el barrio Centenario, en el sector del Quiroga.

En un dossier publicado por la Universidad Nacional (UN), titulado ‘Recordar la fundación, celebrar el futuro. 1938’, y cuya intención fue analizar de manera crítica el año en cuestión, nos cuenta que ese movimiento renovador y de nuevos aires se gestó en 1935, con la firma del Acuerdo 12 del Concejo. En ese documento se estableció una hoja de ruta basada en 12 puntos claves “para darles solución a los problemas que afrontaba la ciudad y la manera como esta debía conmemorar su aniversario”.

Llama la atención que entre las prioridades figuraba el desalojo y reubicación de los habitantes de lo que se conocía como el Paseo Bolívar: asentamientos informales y con altos problemas de saneamiento, sobre los cerros Orientales, entre la plaza del barrio Egipto y el parque de la Independencia.

El mencionado barrio del Centenario fue una de las varias soluciones habitacionales generadas.

También figuraban en el acuerdo la “construcción de obras de alcantarillado y pavimentación, construcción de escuelas públicas, construcción de un palacio municipal (que no se llevó a cabo)”, e incluso, la construcción de una planta pasteurizadora de leche, pensada para reducir la mortalidad infantil.

“Si bien existía un impulso de modernización, esto no implica que se tuviera claro hacia donde se quería llevar la ciudad. Se estaban cambiando las maneras de pensar la capital... Pero el plan de obras del Centenario no permite ver que apelaran a la construcción de una ciudad moderna sino a la modernización de la misma por sus constantes fallas, falencias y carencias”, reflexiona con dureza el investigador Mario Alberto Domínguez, en el documento de la UN.

portada 1938

Esta fue la portada de el periódico El Tiempo en conmemoración de esta fecha.

Foto:

Archivo El Tiempo

En otras palabras, concluye el dossier, más que un plan estratégico de ciudad, lo que se formuló desde 1935, para cosechar en 1938 y años siguientes, fue una receta que curara los desatinos y falta de planeación con los que cargaba la urbe desde el inicio de su época republicana, e incluso colonial.

No obstante esas observaciones académicas y críticas, lo cierto es que las gentes acogieron con beneplácito los cambios, inauguraciones y eventos de ese recordado 1938.

Al menos así se desprende de las lecturas de diarios de la época, que vieron en aquellas fechas una oportunidad para entrar en el quinto centenario con el pie derecho.

Redacción Bogotá
FELIPE MOTOA@felipemotoa

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.