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El conductor que generó pánico en redes por el paro
‘Les pido perdón a quienes caminaron, no pensé cuando grabé el video’

Hernando Chávez, (segundo a la derecha) líder de la protesta que terminó en caos en la ciudad.

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Archivo particular

El conductor que generó pánico en redes por el paro

Habló Hernando Chávez, el líder de la protesta que terminó en caos en Bogotá.

Un trabajador, común y corriente. Así se describe Hernando Chávez, el hombre de 60 años que este lunes se volvió famoso en las redes sociales y en los mensajes de WhatsApp cuando, con tono amenazante, convocó a un paro nacional para detener la movilidad en la ciudad y rechazar la imposición excesiva de comparendos por parte de las autoridades de tránsito. EL TIEMPO lo entrevistó para conocer el otro lado de la moneda de esta problemática y para saber cuáles fueron sus motivaciones.

No es un hombre estudiado. Toda su vida se ha dedicado a ser conductor de transporte intermunicipal y dice que, ni siquiera, es propietario de algún vehículo. “Ese ha sido mi sustento y siempre he vivido en Bogotá”.

Dice que siempre se ha sentido responsable de las penurias de su gremio y cuando habla de eso se refiere a conductores de transporte intermunicipal, grueros, camioneros, muleros, volqueteros, entre otros. “Me conocieron porque muchos, cuando tenían problemas, venían y me contaban y yo convocaba a todos los compañeros. De a quinientos o mil pesitos reuníamos fondos para ayudarlos”.

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Y fue por eso que, cuenta, hace cuatro años, por las épocas del plebiscito por la paz, en  una reunión acompañada de un  tinto de greca,  en la terminal de transportes del Salitre que, hablando de todo lo que los aquejaba,  decidieron nombrar a Chávez como una especie de representante, sin intereses, ni engaños, para que asumiera el liderazgo en diferentes causas. “Yo no quería, pero al final accedí y nació la Asociación de conductores a nivel nacional”.

En ese momento fue una figura de papel que lo que hacía era escuchar a cada conductor que se acercaba a contar sobre un problema o una necesidad de su gremio: cuando se accidentaban o se enfermaban o cuando se quedaban sin trabajo y no tenían cómo darles de comer a sus familias.

“Nosotros los asesorábamos a nivel nacional y por eso hace un año y medio decidimos legalizarnos con todos los requisitos ante la Cámara de Comercio de Bogotá. No queríamos falsos representantes o líderes que nos estafaran como ha pasado en otros gremios”, dijo Chávez.

Me conocieron porque muchos cuando tenían problemas, venían y me contaban y yo convocaba a todos los compañeros. De a quinientos o mil pesitos reuníamos fondos para ayudarlos

Desde ese momento, dice, han recibido el apoyo de unos 9.000 conductores, muchos de los cuales se han visto afectados por la pérdida de sus licencias de conducción a causa de comparendos por infracciones de tránsito. “Obvio sabemos que tenemos que pagar cuando cometemos un error, pero no es justo que nos quiten la licencia de forma tan drástica porque nos están vulnerando nuestro derecho al trabajo”.

Así fue que comenzó a ser activo pasando derechos de petición, buscando  abogados y  ayudando a sus compañeros a tramitar acuerdos de pago.

Cuenta que en esos ‘ires y venires’ resultó participando, este mes, de una reunión en el Ministerio de Transporte al cual estaba convocado el viceministro de la cartera, Juan Camilo Ostos. El problema, dice Chávez, es que este último nunca asistió y, en cambio, mandó a una teniente coronel y a unos abogados en su representación.

“Íbamos a contar nuestros problemas, pero nos pareció humillante que antes, lo que nos dijeron, fue que estaban en camino 43.000 licencias más para sancionar y que a ellos no les importaban nuestros problemas”.

Obvio sabemos que tenemos que pagar cuando cometemos un error pero no es justo que nos quiten la licencia de forma tan drástica porque no están vulnerando nuestro derecho a trabajo

Eso, cuenta Chávez, exacerbó los ánimos de los asistentes y comenzaron a presionarlo para que liderara el paro. “Recuerdo que cuando salí había unos 200 conductores. Todos me decían que yo tenía que convocar ya. Al comienzo les dije que no, pero ellos insistieron”.

En ese contexto, asegura Chávez, fue que le grabaron el video. “Me pusieron una cámara de celular en frente y dije cosas absurdas que no debí. Cuando me lo mandaron pensé: 'yo qué me puse a decir' y hasta lloré como un niño”.

Luego, dice, les mandó audios a sus compañeros para indicarles que si se protestaba, que se hiciera en paz, con banderas de Colombia y respetando el carril. “Les dije que hiciéramos cese de actividades sin vandalismo, sin taponar vías, con plan tortuga, caminando en un solo carril”.

Cuenta que, al día siguiente, incluso, recibió apoyo de un grupo guerrillero para ayudarle con gente. “Se me acercó una niña mona a decirme que me ofrecían ayudas. Que ellos me colocaban en cada punto 200 o 300 personas. Eso fue una niña como de 23 años. Le dije no. Que nosotros somos conductores y que no queríamos falsas representaciones”.

Hoy Chávez dice que lamenta todo lo que causó la grabación. “Lamento que ese video se haya filtrado en redes. Voy para los 62 años, he llorado más que un niño por esas palabras. Siempre he hecho plantones sin desorden. Siempre me felicitaban por ser respetuoso”.

Al final de la entrevista dijo que lo que más rechaza es que el caos haya dejado atrás la problemática real que están viviendo los conductores de Colombia.

“Siempre le hemos dicho al Ministerio de Transporte que investigue a las empresas transportadoras. Ellas nos mandan a cualquier región del país con un pasajero y no nos dan para el combustible, para los peajes, para las vueltas en la terminal, para la alimentación, para una comida y una dormida digna”.

Pido perdón al país y a la ciudadanía por lo que les tocó caminar pero es que somos miles de conductores que tienen a sus familias a cargo. Le pedimos al Ministerio de Transporte que nos escuche

Contó, también, que las empresas por lo único que se preocupan es porque les lleven el producido sin darles garantías a sus empleados. “Si las empresas nos dieran garantías no tendríamos por qué recoger pasajeros en el camino”.

En cuanto al tema de comparendos aseguró que ellos por trabajar de 18 a 23 horas diarias están expuestos a muchas sanciones y que por eso es que pide un poco de flexibilidad en las sanciones.

Finalmente, aseguró estar arrepentido por la forma en la que actuó. “Pido perdón al país y a la ciudadanía por lo que les tocó caminar,  pero es que somos miles de conductores que tienen a sus familias a cargo. Y ustedes saben que cuando uno cumple 50 años en este país ya no tiene trabajo en ningún lado. Solo le pido al Ministerio de Transporte que nos escuche con respeto”.

CAROL MALAVER
REDACCIÓN BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com

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