Qué tan grave puede ser la segunda ola de covid en Bogotá

Qué tan grave puede ser la segunda ola de covid en Bogotá

Expertos y autoridades le temen al impacto de celebraciones de fin de año y al retorno de viajeros.

UCI coronavirus

Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) por la pandemia del covid-19.

Foto:

Mauricio Moreno. EL TIEMPO

Por: Guillermo Reinoso Rodríguez
10 de enero 2021 , 02:05 p. m.

Desde la primera semana de diciembre, cuando millones de bogotanos alimentaban la idea de celebrar el fin de un año de muchas dificultades y restricciones, por cuenta de cinco meses de cuarentena, se empezaron a activar las alarmas por el creciente número de contagiados con covid-19 en la ciudad.

Pero aunque era una realidad el incremento y los expertos debatían sobre si la capital estaba en una segunda ola de la pandemia o era una más de las fluctuaciones de la curva, el escepticismo se mantuvo.

(¿Qué se puede hacer o qué no durante la cuarentena en Bogotá?)

Solo a partir del 15 de diciembre las dudas empezaron a despejarse. De un día para otro, los casos del nuevo coronavirus dieron un salto de 4.362 positivos –al pasar de un acumulado de 420.646 a 425.008–, una cifra superior a las reportadas a finales de julio, el peor momento de la primera ola de la pandemia en la capital. Y de ahí en adelante, el crecimiento diario ha estado en esos promedios o, incluso, superior.

La confirmación llegó con el guayabo de las fiestas de fin de año y Año Nuevo. El domingo 3 de enero, los secretarios de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, y de Salud, Alejandro Gómez, en rueda de prensa les dijeron a los bogotanos que ya estábamos en una segunda ola y que había un preocupante nivel de contagios. Los dos funcionarios, entonces, anunciaron que se volvía a la estrategia de las cuarentenas estrictas, como se hizo en marzo, al comienzo de la emergencia sanitaria.

Así fue como Suba, Engativá y Usaquén, tres de las localidades con más casos activos y una mayor velocidad de contagio, entraron, a partir del 5 de enero, en un confinamiento de 14 días. Luego, la misma medida fue anunciada para otras tres localidades (Kennedy, Fontibón y Teusaquillo), junto con un paquete de decisiones, entre ellas la alerta roja en el sistema hospitalario, la restricción total de la movilidad para este fin de semana y un toque de queda nocturno general desde el martes próximo.
('Se está incrementando la carga viral en la ciudad': Claudia López)

Casos activos por localidad
Foto:

EL TIEMPO

Y no era para menos. Las unidades de cuidados intensivos (UCI) en general se ubicaban peligrosamente con una ocupación del 86,5 por ciento y la de las exclusivas para pacientes de covid-19, del 83,9 por ciento. Las instituciones más afectadas por dichos niveles son, precisamente, las del norte, que están en las primeras zonas declaradas en el nuevo año con restricción.

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“A ese nivel de ocupación, si continuamos con la velocidad (de contagio) que venimos trayendo, corremos el riesgo de que pueda afectarse la adecuada prestación y garantía del servicio a todos los ciudadanos”, dijo la alcaldesa Claudia López al explicar las medidas tomadas con base en la alerta roja. Y agregó: “Alerta roja quiere decir que tenemos riesgo vital serio”.

El médico infectólogo Carlos Álvarez, vicepresidente de Salud de la clínica Colsánitas y quien asesora al Gobierno Nacional y al Distrito sobre el comportamiento del coronavirus, considera la ocupación de las camas UCI uno de los indicadores claves en la toma de decisiones sobre la pandemia.

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“Normalmente, los pacientes que a criterio médico requieren de cuidado intensivo, si no se manejan en UCI, la probabilidad de muerte es bastante alta, por encima del 90 por ciento. Entonces, si la ocupación está en 85 o 90 por ciento, o más, significa que a una persona que requiera en un momento dado una UCI podría no ofrecérsele y perder la oportunidad de recibir esa atención especializada, y en ese escenario tiene más chance de morir”, explica Álvarez.

El otro indicador es el Rt (número de personas contagiadas por un infectado). Este subió de 1,04 a 1,06 en los últimos días y podría crecer, de acuerdo con los expertos consultados por este diario, a 1,1 o 1,2, lo que confirmaría que el virus está en plena expansión.

Otro dato clave en este momento es la positividad (las personas a las que se les toma la muestra y resultan positivas). Desde el 20 de diciembre, según la página Saludata, donde se reportan los datos del coronavirus en la ciudad, venía con un descenso y se ubicó en el orden del 27 por ciento, pero a finales del mes llegó al 32 por ciento. Este es un incremento que la mandataria calificó como “absolutamente desproporcionado” y “atípico”. Sin embargo, el viernes pasado, dicho porcentaje se trepó al 40,10 por ciento.

“Hay algo adicional al incremento de contactos e interacciones que tuvimos en la última semana de diciembre y la primera de enero”, explicó López, quien luego sugirió que podría tratarse de que en la ciudad ya está la cepa británica, que tiene mayor velocidad de contagio, aunque el Instituto Nacional de Salud (INS) indicó que en el país ya hay una variante propia.

Pero más allá de lo que esté causando el mayor número de contagios tan rápido, lo cierto es que el incremento de casos se ve reflejado en la demanda de camas UCI en general (incluidas las no covid), que también viene aumentando y presiona las urgencias y las unidades de cuidados intermedios (ambas con sobrecargas entre 120 y 150 %) y las de intensivos, según Leonardo García, presidente del Colegio Médico de Cundinamarca y Bogotá. La Alcaldía estima que se pasó de 67 camas UCI en promedio diario en la primera ola a 92 en la segunda.

De hecho, en los últimos días, de acuerdo con la misma página web, Bogotá superó cifras que al principio de la pandemia nadie esperaba. En el acumulado, se reportan más 500.000 contagiados y más de 10.000 fallecidos, con lo que el nuevo coronavirus se convirtió, de lejos, en la primera causa de mortalidad en la ciudad, después de las enfermedades isquémicas del corazón, crónicas de las vías respiratorias y cerebrovasculares.

Estas cifras se están registrando a penas con los contagios en Navidad y en la celebración del 26 y 27 de diciembre de los hinchas de América y Santa Fe por la final del fútbol colombiano, según Luis Jorge Hernández, médico salubrista y epidemiólogo, y Ómar Oróstegui, director de Futuros Urbanos y quien le hace seguimiento al comportamiento de la pandemia en la capital.

Y eso que todavía no han aparecido, explican Hernández y Oróstegui, los infectados en las fiestas y aglomeraciones en la despedida del 2020. Tampoco están las personas que viajaron a finales de año y que pueden haberse contagiado. Ellos ya empezaron a regresar. Este fin de semana, la Alcaldía espera el retorno de entre 1,3 y 1,5 millones de personas.

(Así vivió Bogotá el primer día de la restricción total de la movilidad)

‘Seguimos creciendo con las camas UCI’

Alejandro Gómez, secretario de Salud de Bogotá, habla sobre la situación actual que se vive en la ciudad con la segunda ola de contagios.

¿Cómo considera el momento en que vive Bogotá con la segunda ola de contagio?

Tenemos un estrés por la nueva ola de contagio, por el incremento muy importante tanto en casos positivos como en pacientes de hospitalización y de cuidados intensivos.

Esperábamos una segunda ola para noviembre o diciembre, y se presentó en diciembre y lo estamos viviendo. El incremento en los casos nos ha llevado a tomar decisiones de carácter epidemiológico y social.

Un par de marcas de ventiladores no dieron la calibración para Bogotá

El secretario de salud, Alejandro Gómez. 

Foto:

Archivo particular

¿Qué genera el mayor contagio?

Estamos entendiendo que las personas tuvieron durante diciembre mayor nivel de contacto y por eso se empieza a incrementar el número de pacientes positivos, pero también que se presenta una segunda ola de la enfermedad, no solo en Bogotá, sino en el mundo. Es una mezcla de factores, no solo el social, sino que tiene que haber algo, que tiene que ver con el comportamiento del virus, con los niveles de transmisibilidad, que nos genera esta segunda ola, más alta que la primera y, sobre todo, con un incremento rápido día a día.

¿Cuáles son hoy sus preocupaciones?

Lograr que tengamos la suficiente capacidad en la red hospitalaria, tanto pública como privada. A lo largo de los últimos días hemos revisado no solo las existencias de medicamentos, que en Bogotá, como en el mundo, tuvieron un proceso de escasez relativa, porque se están utilizando muchísimo en los mercados del primer mundo, en EE. UU. y Europa hay miles de personas intubadas que los demandan.

Por fortuna, pudimos superar esa circunstancia y trabajamos para que no se vuelva a presentar. Pero, además, tuvimos la necesidad de más cantidad de talento humano capacitado para que funcionaran todas las UCI. Finalizando el año y comenzando este, como es normal, muchas de las personas tomaron un descanso, y eso también generó una disminución relativa del talento humano; también lo hemos superado. Hoy, las 2.289 camas UCI que aparecen en nuestros sistemas de información están funcionales.

¿Hay suficientes UCI?

Frente a la cantidad de camas UCI siempre tenemos la necesidad de seguir creciendo. Desde la última semana de diciembre, cuando teníamos 2.200, a este momento, que tenemos 2.289, hemos crecido en 89 camas. Seguimos haciendo esfuerzos.

¿Cómo es el cumplimiento de los ciudadanos con el autocuidado?

Es mayoritariamente positivo. Lo complejo es que un número relativamente bajo de incumplidos puede generar un efecto global muy grande. Pero el apego a las medidas de bioprotección, al uso de tapabocas, es del orden del 93 % a 94 %. Ahora, ese 6 % que no lo utiliza nos hace mucho daño, y es a ellos a quienes van los mensajes pedagógicos todos los días.​

Estas son todas las medidas

En el marco de la alerta roja hospitalaria, que busca reducir el contagio y la demanda de UCI, la Alcaldía declaró el pasado jueves nuevas medidas:

- Restricción total de la movilidad:
Desde las 00:00 horas del pasado viernes hasta las 4 a. m. del martes 12, los bogotanos deben permanecer en sus casas. De los 7,5 millones de habitantes, solo 1,7 millones están exceptuados.

- Toque de queda nocturno:
Por primera vez en la pandemia, se declara en Bogotá el toque de queda. Será entre el martes 12 y el domingo 17, entre las 8 p. m. y las 4 a. m. del día siguiente.

- Tres localidades más en cuarentena:
Kennedy, Fontibón y Teusaquillo entran en cuarentena estricta desde las 00:00 horas del martes 12 hasta las 11:59 p. m. del 21 de enero. Se suman a Suba, Engativá y Usaquén, que estarán con la restricción hasta las 11:59 p. m. del 17.

- Las medidas que continúan:
Seguirá aplicándose la ley seca, el pico y cédula para ingresar a establecimientos y el pico y placa para vehículos.

GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
Editor de Bogotá
@guirei24

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