Los caminos que le quedan a Corabastos para evitar más caos

Los caminos que le quedan a Corabastos para evitar más caos

Expertos sugieren evitar medidas punitivas y anuncios que generen especulación de precios.

Corabastos

Las autoridades de salud revisan la higiene de los alimentos, los locales comerciales y los vehículos de carga.

Foto:

César Melgarejo. EL TIEMPO.

Por: Redacción Bogotá
29 de mayo 2020 , 10:12 p.m.

El caos finalmente se apoderó de Corabastos. Un enfrentamiento que se registró en la noche de este jueves entre guardas de seguridad y policías contra decenas de zorreros, trabajadores informales, coteros y algunos campesinos dejó ver que las medidas de bioseguridad adoptadas no tienen contentos a quienes deben ir a este lugar todos los días.

“Lamentablemente la administración de Corabastos no ha podido organizar la forma como la gente, los tenderos, lleguen y puedan entrar y todos tengan acceso a comprar”, manifestó Carmen Lancheros, una comerciante mayorista.

La medida que terminó por activar el descontento, y que desembocó en los disturbios, fue la denominada ‘pico y zorra’, que limita el ingreso de carreteros dependiendo del número final del carné que los acredita como trabajadores de la central de abastos.

(Lea también: Estalló protesta social en Corabastos por entrada de 'pico y zorra')

Nelson Mariño, microbiólogo, ingeniero industrial y experto en planeación de cadena de alimentos, expresó que es el momento de proteger el suministro, ajustar las normas de bioseguridad y evitar anuncios que generen un ambiente de incertidumbre.

Cerrar Corabastos sería muy complicado porque es una bomba social, eso genera inmediatamente desabastecimiento de alimentos

“Cuando dicen que Corabastos opere al 35 por ciento, entonces comamos al 35 por ciento, solo almorcemos. No hay que asustarse porque hay casos, porque va a seguir habiendo; ¿qué funciona? Disminuir la aglomeración y hacer test masivos”, sugirió el experto.

Aplaudió medidas como el ‘pico y zorra’ para contener el ingreso masivo, pero lamentó que se estén aplicando al tiempo tantas restricciones que, según explicó, han confundido a la gente.

En esto coincidió Jairo Jarrín, profesor investigador de la Universidad de La Sabana y jefe del Departamento de Gestión de operaciones de la Eica, quien agregó que la solución no es cerrar ni restringir la operación, sino profundizar estrategias para evitar la aglomeración.

“Cerrar Corabastos sería muy complicado porque es una bomba social y, segundo, porque eso genera inmediatamente desabastecimiento de alimentos, va en contra de la seguridad alimentaria y genera una ola especulativa absurda, ya con lo que ha sucedido se empieza a percibir que los productos están más caros”, advirtió Jarrín.

Mauricio Parra, gerente de Corabastos, salió a explicar la situación y aclaró que han seguido al pie de la letra las indicaciones de la Alcaldía y la Secretaría de Salud.

“Tenemos un protocolo de bioseguridad que se tiene que cumplir, y entre ellos hay un punto importante que es bajar aglomeraciones. Nos hemos reunido con los diferentes grupos que aquí laboran y hemos llegado a cuerdos cumpliendo esos requisitos. Pero desde el martes en la noche hemos observado un grupo que no quiere entrar ni apoyar las medidas”, señaló.

(Le puede interesar: Cuatro zonas de Kennedy siguen en alerta naranja por la pandemia)

Para Jarrín y Mariño, expertos que fueron convocados por Corabastos para conformar un equipo asesor logístico encargado de proponer las medidas de bioseguridad sin afectar la seguridad alimentaria, se deben fortalecer las acciones dirigidas a quienes ingresan a la central.

“Lo primero es que hay unas personas en riesgo, adultos mayores o gente con comorbilidad, a ellos separémoslos, no se les puede quitar su trabajo, pero tenemos que cuidarlos en esta crisis, y luego que vayan ingresando por ‘pico y cédula’ por edad”, propuso Mariño.

Otra propuesta es que haya test masivos, que se instalen cámaras para detectar a quien tiene fiebre, “pero no debilitemos la cadena que está muy golpeada. Con medidas punitivas no solucionamos nada”, concluyó.

Descentralizar la operación

Según la secretaria de Desarrollo Económico, Carolina Durán, en promedio a Corabastos ingresan a diario alrededor de 1.000 camiones con aproximadamente 10.000 toneladas de alimentos procedentes de diversas regiones del país.

Dijo que en los próximos días la central se apoyará en la plataforma logística Los Luceros, desde donde se atenderá a esa zona de la capital que cuenta con más de 5.000 tiendas.

(Le sugerimos leer: Cuarentena en Bogotá irá hasta el 15 de junio y será más estricta)

También se apoyará la estrategia de ayudar a los pequeños mercados campesinos móviles con distribución a domicilio. Los pedidos, recordó la funcionaria, se pueden realizar en el teléfono 3693757 y, a partir de la segunda semana de junio, mediante aplicación web.

Durán explicó que los comerciantes, transportadores y empresarios tendrán la posibilidad de adquirir los alimentos y víveres en las diversas plazas públicas y privadas y en los diferentes canales tradicionales de toda la ciudad.

¿Intereses ocultos en los disturbios?

Aunque las sucesivas medidas de restricción que se han tomado (como que ya no pueden ingresar personas que vayan a comprar al por menor y que quienes quieran hacerlo al por mayor deben mostrar registro mercatil), son para muchos motivo suficiente para manifestarse, el gerente de Corabastos, Mauricio Parra, explicó que habría intereses ocultos detrás las acciones de hecho como las ocurridas este jueves.

“Eran grupos de 40 o 50 personas, sobre todo mujeres con palos, navajas, atentando con quien se les atravesara. Nos dio esa tarea hasta las 2 de la madrugada y tuvimos apoyo del Esmad. Esto es un grupo totalmente peligroso. Con el cuento de que tienen derecho al trabajo, eso no pueden venir tampoco a generar y romper las normas de bioseguridad”, explicó el gerente.

Agregó que tienen videos en los que se observa cómo se planeó todo, y que además hay personas identificadas que llevan muchos años en la central y que estarían tratando de desestabilizar la operación.

“Pero es que esto nos ha llevado a identificar que este es el foco que maneja temas de microtráfico y delincuencia. Se lo dijimos a Secretaría de Gobierno”, señaló Parra.
Adicionalmente, las autoridades estarían tratando de establecer si hay personas que estarían aprovechando esta situación para promover saqueos.

Fuentes de la Policía de Bogotá le confirmaron a EL TIEMPO que durante este fin de semana habrá una atención especial en la central de abastos y sus inmediaciones.

“Creemos que tenían mucho deseo de hacer saqueos. Mucho personal extranjero, agresivos, grupos de 15 a 18 venezolanos, llamando a tomarse la central. Esto no puede permitirse. Aquí estamos respondiendo por la seguridad alimentaria de Bogotá, pero esa informalidad tenemos que acabarla en la corporación”, dijo el gerente.

Finalmente, el directivo advirtió que dados los incumplimientos de algunas de las normas de bioseguridad por parte de varios comerciantes, se tendrán que tomar medidas, como sellar bodegas.

BOGOTÁ
EL TIEMPO
Twitter: @BogotaET

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.