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Bogotá

Comida callejera: riesgo de salud latente en pandemia

Las ventas ambulantes de comida que proliferan en parques, plazoletas y alrededor de centros de eventos no siempre cumplen con los mínimos requisitos de sanidad.

Las ventas ambulantes de comida que proliferan en parques, plazoletas y alrededor de centros de eventos no siempre cumplen con los mínimos requisitos de sanidad.

Foto:Héctor Fabio Zamora. EL TIEMPO

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Además de los peligros por consumir alimentos contaminados, hay que sumar la exposición al covid-19.

Sophia Gomez Gomez
La comercialización de comida en puestos ambulantes ha recobrado fuerza en calles y andenes, después de que se dio vía libre a la reactivación económica. Ya sea porque hay tentadoras ofertas o precios menores, la mayoría de los capitalinos se han dejado encantar por la comida callejera alguna vez.
Sin embargo, la evidencia muestra que es una práctica no siempre segura. Mucho menos ahora. A los riesgos sanitarios de siempre, se suma la exposición al covid-19.
Por un lado, las cifras de la Secretaría de Salud del Distrito demuestran que en el primer semestre del año se presentaron 20 brotes -episodio en el cual dos o más personas presentan los mismos síntomas asociados al ingerir un alimento o agua contaminada- y 216 casos asociados a enfermedades transmitidas por alimentos (ETA). Los grupos etarios, de 10 a 19 años y de 20 a 49, fueron el 93 % del total de afectados.
Si bien la entidad no ha revelado las cifras de este semestre, estas podrían ser mucho más elevadas, considerando que se viene la época decembrina y las ventas ambulantes de alimentos se incrementan en las calles.
En 2019, el Instituto para la Economía Social (Ipes) identificó que de los 36.944 vendedores informales de la ciudad, un 14 % se dedicaba a la venta de alimentos; otro 14 %, a la confitería, seguido de un 7% que comercializaba bebidas preparadas. Muchos de ellos, con prácticas no seguras para el consumidor.

En Colombia, las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) son la primera causa de notificación al Sistema de Vigilancia y Salud Pública

Agentes y enfermedades

Los alimentos de la calle pueden estar contaminados con “amebas del orden de los parásitos, rinovirus, enterovirus (asociados al resfriado y cuadros gastrointestinales) y bacterias –probablemente las más peligrosas– como la Escherichia coli (puede producir falla renal grave), Shigella y Salmonella typhi (causa fiebre tifoidea)”, señala Fernando de la Hoz, profesor del Departamento de Salud Pública de la Universidad Nacional.
La aparición de estos agentes contaminantes radica en las precarias condiciones de salubridad en donde se preparan los alimentos o las malas prácticas de manipulación. De la Hoz resalta que si el vendedor no cuenta con una fuente de agua para asearse las manos o no usa elementos de protección al ofrecer los productos, el comprador debería abstenerse de adquirirlos. "En Colombia, las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) son la primera causa de notificación al Sistema de Vigilancia y Salud Pública", señala. 

Coronavirus y alimentos

Es común que los vendedores utilicen guantes para la cocción o entrega de los alimentos o que estos sirvan de intermediarios para recibir el dinero. Pero, ojo, estos elementos pueden convertirse en transmisores de coronavirus si se usan incorrectamente. “Los guantes no dan una protección importante contra ninguno de los riesgos de contaminación. Si no se los cambia permanentemente, o los lava como si fueran sus manos, en cualquier momento puede haber una contaminación cruzada”, agrega el experto.
Por su parte, Leonardo Briceño, director del área de Salud Pública de la Universidad del Rosario, agrega que “sobre la transmisión del virus a través de alimentos o empaques no hay mucha bibliografía que soporte este tipo de transmisión. Sin embargo, sí es posible”. La fuente de infección no sería por el consumo, sino, más probable, por frotar la cara, ojos y nariz con las manos contaminadas del virus.
A su vez, la proximidad y la conversación entre cliente y vendedor pueden potenciar el riesgo de contagio, sobre todo si alguno de los dos es asintomático, no lo sabe y no toma las debidas precauciones de protección. El experto recomienda verificar la higiene del puesto de venta, si el producto se almacena adecuadamente y evitar comprar alimentos en lugares concurridos donde no se respete el distanciamiento social. 
REDACCIÓN BOGOTÁ
Escríbanos a sopgom@eltiempo.com
Sophia Gomez Gomez
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