Cómo comprar una bicicleta de segunda sin alimentar el mercado negro

Cómo comprar una bicicleta de segunda sin alimentar el mercado negro

Le explicamos qué debe tener en cuenta para que su compra sea legal y no mueva la rueda del robo.

Bicicleta

Imagen de referencia.

Foto:

Néstor Gómez / EL TIEMPO

Por: Ana Puentes
26 de junio 2020 , 11:03 p.m.

A la hora de comprar una bicicleta, hay quienes optan por adquirir una de segunda mano. Las razones pueden ser varias: menores costos, sugerencias de conocidos o, incluso, la búsqueda de un modelo específico, como una bicicleta clásica.

Si usted ha decidido comprar una cicla de segunda mano, sepa que de su responsabilidad y transparencia en el proceso depende no alimentar el mercado de bicicletas robadas en Bogotá, que no solo mueve dinero y delincuencia, sino que se lleva vidas, como las de la enfermera Yenny Cerquera (mayo de 2020), Óscar Rodríguez (marzo de 2019) y ‘Toño’ Silva (marzo de 2019).

(Le puede interesar: ¿Cómo asegurar y parquear bien la bicicleta para evitar robos?)

Este artículo de EL TIEMPO busca darle consejos para que, en sus manos, esta forma de compra sea legal. Sin embargo, no descarta la compra de ciclas nuevas como primera opción ni desconoce el papel de las autoridades, en quienes recae la vigilancia, control e investigación para atacar el hurto de bicicletas y el mercado negro de estas y sus partes.

Los consejos

El comercio de compraventa de bicicletas usadas no tiene reglas públicas ni control por parte del Estado. Está totalmente libre a interpretaciones por parte de los interesados, así que la clave estaría en realizar la compraventa en espacios, redes y personas reconocidos como los propietarios de la bicicleta, y esto solo se puede demostrar con la tarjeta de propiedad o factura donde esté el número del marco”, explica Ricardo Montezuma, de la Fundación Ciudad Humana.

Ante una práctica que parece ser más intuitiva, Montezuma recomienda “evitar comprar una bicicleta usada en lugares dudosos, a desconocidos o en la calle”.

En esto coincide Fabián Munar, del colectivo SUBAse a la Bici. “Para mí la conclusión después de llevar 11 años montando bicicleta es que, en las compras de ciclas de segunda, uno debe preferir que la transacción sea entre personas naturales con las que haya grado de contacto y confianza”, menciona Munar y agrega “yo le diría a la gente que nunca compre una bicicleta de segunda en una tienda de empeño, porque es muy probable que sea robada y mucho menos en una bicicletería, allí hay doble chance de que sea robada. He insistido en que debemos dar esa conversación porque hay grises muy fuertes y porque la compra de este tipo no es una transacción oscura, que da debajo de un puente y en la noche, sino que puede ocurrir en cualquier espacio”.

En el plano de la compra-venta en redes sociales, Munar llama al sentido común: “Hay que conocer mínimamente a la persona, verificar que sea un perfil de Facebook real, hacer preguntas, que genere confianza. También hay que ver que el precio sea razonable con lo que cuesta la cicla: si ofrecen una reducción de más del 50 %, tenga por seguro que es robado”.


Montezuma menciona que es necesario tomar precauciones adicionales como exigir los papeles de la bicicleta, la tarjeta de la propiedad o la factura donde esté el número del marco que corresponda con el de la cicla que, además, debe estar sin alteraciones.

Tarjeta de propiedad

Ejemplo de tarjeta de propiedad de una bicicleta.

Foto:

Archivo particular

“Hay marcas con tarjetas de propiedad muy elaboradas y de formatos duros tipo tarjeta de crédito”, explica Montezuma y muestra algunos ejemplos. Las tarjetas incluye datos como el modelo de la bicicleta, el número de serie, el nombre del propietario, entre otros. Si la cicla no cuenta con ninguno de estos documentos, es preferible que desista de la compra.

Montezuma sostiene que es preferible “comprar una bicicleta usada en lugares, a personas, redes o web reconocidos y elegir tiendas donde la cicla usada haya sido recibida legalmente, revisada y puedan otorgar garantía”.

Adicionalmente, usted también puede comprobar por sí mismo si la bicicleta que le están ofreciendo ha sido robada o no. A través del Registro Bici Bogotá usted puede ingresar el número de registro o el serial del marco y comprobar el estado de la cicla que, obviamente, debe estar registrada.

En esta misma plataforma usted puede traspasar la bicicleta a otro usuario, una garantía más de un proceso de compra-venta de segunda legal.

Registro bici

Registro distrital de bicicletas.

Foto:

Archivo particular

La cuota del Distrito

Expertos apuntan que, aunque el Registro Bici Bogotá es útil, sería más efectivo si uso fuera más extendido.

Esto lo reconoce el Secretario de Seguridad, Hugo Acero “La debilidad es que vamos lento en el registro. Queremos que comience en la fábrica y que se complete en el momento de la compra, para que así no hubiera una sola bicicleta sin registrar”, menciona Acero y, a la pregunta de pensar en un registro nacional (pues el mercado ilegal no conoce fronteras distritales), responde que se ha dialogado el tema con el Gobierno Nacional.

Frente al control de establecimientos de venta de bicicletas, explica que se hace establecimiento por establecimiento, con inspectores de Policía y verificando las adquisiciones con facturas. “Pero cuando encontramos las ciclas de segunda tenemos dificultades para verificar la procedencia, por eso promovemos el tema del registro y de que sea obligatorio para los fabricantes”, explica y agrega que este año sí se han cerrado establecimiento que mueven el mercado ilegal. “Se recogen las pruebas, se hace el seguimiento a las personas que roban, fueron allá y las vendieron... con esa evidencia se allana el sitio”. Los procedimientos pueden terminar con incautaciones y procesos judiciales.

Por lo demás, asegura los esfuerzos en materia de detección y vigilancia de trayectos inseguros, que son dinámicos y cambian con el tiempo, a la promoción de medidas de seguridad como el uso de candados y al trabajo directo con ciclistas.

El esfuerzo no puede ser cosa menor si se tiene en cuenta que esta semana, la alcaldesa Claudia López confirmó que el robo de bicicletas es uno de los delitos que más preocupa a la ciudad y que en el Plan de Desarrollo hay una meta clara: “Disminuir en un 8% los casos de hurto a bicicletas”.

Este año, el marcado ya va corriendo: entre enero y mayo, se han robado 3.622 bicicletas, 271 más que en el mismo periodo en 2019.

Y si la busca buena, bonita, barata y nueva...

También está la primera opción: comprar una bicicleta nueva y a buen precio. 

En el caso de las bicicletas urbanas, útiles para ir al trabajo o andar en la ciudad, Munar recomienda visitar tiendas reconocidas en el 7 de Agosto, la calle 13 y en Venecia. "También recomendaría mirar las buenas tiendas de barrio, donde se consiguen marcos nacionales, más económicos, en acero y de buena calidad", asegura Munar. 

Y remata con un consejo: preguntar en redes sociales: "Lo buenos de Bogotá es que tiene una comunidad real de ciclistas. Tú pones una consulta en Facebook y siempre va a haber gente que te asesore de manera directa y con conocimiento".  

Por si acaso, un seguro

Como los carros, las bicicletas también puede ser aseguradas. Hace poco más de un año, Sura sacó una línea de servicios para asegurar las bicicletas de sus clientes. 

Una de las ventajas de contar con estos productos, además del cubrimiento de los seguros en caso de accidentes, pérdidas totales por hurto o daño, entre otros, es que ofrecen un servicio de asesoría que comienza con la compra misma de la bicicleta.

"Tienes una entrevista con uno de nuestros expertos biomecánicos que revisan qué tipo de uso tienes y ellos te van ilustrando cuál es la bicicleta debes comprar y qué condiciones debe tener", explica César Hernández, asesor profesional. 

Este punto puede orientar bastante en términos de costos y compras inteligentes y seguras. O, en el caso de que se requiera hacer ajustes a la cicla, el seguro también ofrece la opción de asesoría

Hérnandez advierte que asegurar una bicicleta depende de su costo, tiempo de uso y las necesidades del cliente. Además, el requisito es demostrar la legalidad de la bicicleta. 

"Los seguros siempre parten de una buena fe. Pero siempre es una exigencia presentar factura de la bicicleta. Hay personas que dicen 'yo la vengo armando', entonces pedimos la factura de las partes. Debe existir un documento que demuestre que la bicicleta es de la persona", agrega Hernández. 

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ANA PUENTES
En Twitter: @soypuentes 

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