¿Es posible acabar con los 384.000 colados de TransMilenio al día?

¿Es posible acabar con los 384.000 colados de TransMilenio al día?

La empresa trabaja en tres frentes: infraestructura, fiscalización y cultura ciudadana.

Colados

Esta escena es cotidiana en cualquier estación del sistema TransMilenio.

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César Melgarejo/ EL TIEMPO

Por: John Cerón
12 de mayo 2019 , 12:45 p.m.

Esta semana se dio a conocer el estudio elaborado por la Universidad Nacional sobre los colados en TransMilenio, y sorprendió la cifra que señala que al día evaden el pago 384.000 personas, es decir, el 15,36 por ciento del total de viajes que se realizan a diario (2’500.000).

Pero más allá de los datos, este estudio acabó con varios mitos, por ejemplo, que la gente se colaba más en los días hábiles que los fines de semana. El informe dejó claro que los domingos y festivos la evasión es del 25,21 por ciento, mientras que un día hábil es de 14,22 por ciento y el sábado es del 16,42 por ciento.

También se desmitificó que los colados en su gran mayoría ingresaban por las puertas laterales de las estaciones y no por los torniquetes. Las cifras arrojaron que del 15 por ciento de los evasores, el 10 por ciento lo hacen por los torniquetes y solo el 5 por ciento, por las puertas.

Para los responsables del estudio, esto último podría estar relacionado con el hecho de que colarse por los torniquetes resulta más fácil y menos arriesgado que hacerlo por las puertas, ya que por allí no se enfrentan al paso de los buses articulados, que podrían arrollarlos.

Ante este fenómeno, la alcaldía anunció que ya se están adoptando medidas para mitigar los colados y destacó tres pilares fundamentales para combatir o bajar los índices: infraestructura, fiscalización y cultura ciudadana. También, en la última semana, se habló de la utilización de perros para persuadir a los colados para que no lo hagan, acción que causó polémica en las redes sociales después de un video que se difundió por parte del Distrito.

María Consuelo Araújo, gerente de TransMilenio, aseguró que al año este sistema invierte en estos programas cerca de 63.000 millones de pesos. “Se debe garantizar que haya autoridad en las estaciones y portales, al mismo tiempo que se moderniza la infraestructura –torniquetes, puertas, sistemas de pago–, todo eso acompañado de la apropiación del sistema por parte de los bogotanos”, aseguró Araújo.

Destacó que hoy en la estación Primero de Mayo y TransMiCable ya existe infraestructura de barreras de control de acceso (BCA), la cual se está monitoreando, y, en la medida en que el espacio lo permita, se va a ir instalando gradualmente en el sistema.

la cultura ciudadana es la clave en este tema, y la gente debe entender que si no paga el pasaje, lo que hace es afectar el funcionamiento del sistema y sus propios intereses

En lo que tiene que ver con la fiscalización, la gerente manifestó que, entre el 1.° de enero y el 9 de abril de este año, se impusieron 12.725 comparendos, de los cuales 8.616 fueron por evasión en torniquetes y 4.109, por ingreso o salida por las puertas laterales de las estaciones.

Pero la pregunta que hoy se hacen todos es si estas medidas son suficientes para reducir los índices de colados o por lo menos, como lo plantearon los expertos, llegar a un nivel de estándares internacionales en cuanto a evasión, que puede oscilar entre el 6 y el 8 por ciento, es decir, la mitad de los que hoy se cuelan en el sistema bogotano.

José Félix Vega, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional y director del estudio, manifestó que lo más importante es reforzar la cultura ciudadana, ya que es la única manera para conseguir que la sociedad cambie, y esta educación debe empezar por todos los que se benefician de este transporte. “Por muchas medidas represivas de policía y por las obras de infraestructura que se hagan, la cultura ciudadana es la clave en este tema, y la gente debe entender que si no paga el pasaje, lo que hace es afectar el funcionamiento del sistema y sus propios intereses”, aseguró.

Álvaro Rodríguez, investigador y profesor de la Universidad de los Andes, fue un poco más allá y recomendó que a quienes usan TransMilenio se los vea como clientes y no como pasajeros, para que así tengan sentido de pertenencia con el sistema. Sin embargo, fue enfático en señalar que lo que se debe hacer es cumplir la norma.

“Los colados ingresan y no pasa nada. La literatura muestra que poner multas a un usuario de transporte es de lo menos efectivo que existe. Lo que se debe buscar es que sea un castigo real y el colado se vea afectado en sus antecedentes judiciales o se le inhabilite para tener cargos públicos, entre otros”.

Otra de las posibilidades que se contemplaron fue emular lo que se hizo en Melbourne (Australia), en donde las cifras de colados descendieron del 13 al 4 por ciento. Allí se adoptó la figura de fiscalizadores, personas contratadas por el sistema de transporte, encargados de verificar si quien se subió al bus, metro o tranvía pagó o no el pasaje.

Ómar Oróstegui, director de Bogotá, Cómo Vamos, dijo que lo primero que se debe lograr es que la gente respete a la Policía. Además, si quienes se cuelan son estudiantes, es necesario trabajar de la mano con los colegios y universidades para saber quiénes son.

Por último, Angélica Castro, directora internacional de Transconsult Sucursal Colombia, aseguró que en muchos casos los evasores son mutantes y dinámicos. Es decir, siempre buscan la manera de burlar las barreras que se les impongan y las medidas que las autoridades implementan para evitar que se cuelen en diferentes sistemas de trasporte.

¿Quiénes son y por qué se cuelan?

Para hacer este estudio, se instalaron 341 cámaras en 40 puntos del sistema TransMilenio, distribuidas en nueve portales y 31 estaciones.
Se obtuvieron 48.300 horas de grabación, que luego fueron analizados por los expertos de la Universidad Nacional. Además de los datos, el informe incluye un análisis cualitativo que destaca los perfiles de las personas que deciden evadir el pago del pasaje y por qué lo hacen.

Por oportunidad

Lo realiza cuando identifica una oportunidad y manifiesta que siente vergüenza de su actuación.

Por inconformidad
El colarse se asume como un acto de rebeldía contra la calidad del servicio y contra el ‘sistema’, entendido este último como el ordenamiento político general.

Influenciado
Personas observan el comportamiento de otro y esto los lleva a hacer lo mismo. Posiblemente, ver que otros lo hacen genera que la persona no se sienta sola y fortalezca su intención de colarse.

Por necesidad económica
Están motivados por la necesidad o la falta de recursos. Para ellos evadir es indispensable para transportarse.

Cotidiano
El colarse es asumido como algo que lo caracteriza socialmente, es como una costumbre.

Migrantes y extranjeros
Este grupo tiene representación minoritaria entre los entrevistados, se trata del extranjero o migrante nacional que vive en condiciones adversas y de desarraigo en la ciudad, no interioriza la connotación negativa de ingresar sin pagar y no conoce las sanciones económicas a las que se expone por hacerlo.

JOHN CERÓN
Twitter: @CeronBastidas
REDACCIÓN BOGOTÁ
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