El nuevo y retador plan para transformar la carrera Séptima, en Bogotá

El nuevo y retador plan para transformar la carrera Séptima, en Bogotá

Vienen 2 grandes retos: concertar redistribución del espacio en la vía y cocrear con la ciudadanía.

Corredor Verde

Claudia López propuso en campaña no hacer TransMilenio por la 7.ª. Hace unos meses suspendió la licitación, con líos por órdenes judiciales.

Foto:

Héctor Fabio Zamora. EL TIEMPO

Por: Ana Puentes
22 de octubre 2020 , 08:24 p. m.

Esta semana se conocieron más detalles de la nueva propuesta para barajar el futuro de la Carrera Séptima. Se llama Corredor Verde y tiene siete mandamientos: promover la arborización, garantizar alumbrado, operar un sistema de bicicletas, pacificar el tránsito, mejorar la calidad del aire, hacer parte del proyecto urbano del borde oriental y garantizar buenos andenes. Pero, esta propuesta enfrenta dos retos tan grandes como su ambición: lograr co-crearse con participación ciudadana y concertar la redistribución del espacio vial entre todos los medios de transporte. Bogotá está a la expectativa. Con este, son siete proyectos los que se han puesto sobre la mesa en 15 años.

(Le puede interesar: Otro intento para transformar la carrera 7.ª)

La larga historia  de las promesas a la Carrera 7.ª

› Alcaldía de Lucho Garzón  (2004-2007)
Propone una troncal de TransMilenio entre las calles 34 y 100. Costo de estudios: 10.000 millones de pesos.

› Alcaldía de Samuel Moreno (2008-2011)
No usa los estudios, dice que allí irá parte de la línea del metro. Pero, luego, propone un TransMilenio ligero por la 7.ª. Para eso se firma un contrato por más de 80.000 millones de pesos. El contrato se termina de manera anticipada.

› Alcaldía de Clara López  (2011, en encargo)
En su paso fugaz como alcaldesa encargada de Bogotá, propone un Corredor Verde entre las calles 34 y 170 que funcionaría con movilidad eléctrica. Calculan un costo de 600.000 millones de pesos para el proyecto. Todo se queda en una idea.

› Alcaldía de Gustavo Petro  (2012-2015)
Propone un tranvía. Para eso pide al Concejo un cupo de endeudamiento por 800.000 millones de pesos. Después de varios tropiezos, el proyecto nunca sale adelante.

› Alcaldía de Enrique Peñalosa  (2016-2019)
Propone una troncal de TransMilenio. Se hacen estudios y diseños e inicia un proceso de licitación por 2,3 billones de pesos. En ese punto aparecen cuatro procesos judiciales en contra.

› Alcaldía de Claudia López  (2020-2023)
Suspende la licitación de TransMilenio y propone el Corredor Verde. Asegura que se utilizarán parte de los insumos de ese proyecto y los predios ya adquiridos.

El primer reto viene por cuenta de la misma alcaldesa, Claudia López, quien, con apoyo del Instituto de Participación y el Instituto de Desarrollo Urbano, lanzó un sistema de participación que puede explorarse en la web www.septimaverde.gov.co y que estará abierto a propuestas hasta el 1.º de noviembre. “No vamos a invitar a la gente a echar globos”, advirtió la alcaldesa y recordó que este proceso incluirá formación y un destacado componente digital. 

Corredor Verde de la Séptima

Lanzamiento de proceso participativo del Corredor Verde de la Séptima

Foto:

Alcaldía de Bogotá

Hay que decir que este no es el primer proceso de participación en la historia de los proyectos de la 7.ª. Los hubo antes y uno de ellos fue el de Construyendo Nuestra Séptima, en el que participaron Bogotá Cómo Vamos, Corposéptima y otros actores para aportar ideas a la troncal de TransMilenio de Enrique Peñalosa. Tan importante fue que, de hecho, EL TIEMPO supo que en la agenda del Corredor Verde está previsto revisar el documento de ese ejercicio.

Ahora, en este proceso de participación, expertos advierten que se debe evitar caer en el ‘NIMBYism’ (not in my back yard o no en mi patio trasero). Este concepto, mencionado por Shafaq Choudry, planeadora urbana y sénior mánager de política de estrategia global de Numo Alliance, se refiere a una mentalidad de un grupo que rechaza cambios en su comunidad. El ‘NIMBYism’ no es un caso aislado, sino una práctica común y estudiada por Choudry en un documento.

“Lo que da más poder a esta gente es que ellos empiezan a hablar sobre el proyecto en una forma muy negativa. En los ejemplos que yo mostré en California es extremo: un grupo de 5 personas formó una red de información y videos que ganaron mucha atención. Y con eso podían cambiar lo que pasaba en su propio barrio y llegaron a altas instancias. Esto no se debe pensar solo como un grupito que está ahí y que no puede cambiar las cosas”, menciona Choudry y advierte que, por la influencia de este grupo, que suele tener mejor posición social, puede llevar a que sectores menos favorecidos nunca logren ver proyectos que podrían cambiar su calidad de vida.

“Ellos (los que obstaculizan) tienen el tiempo y pueden llegar a eventos durante el día.
Pero la mayoría de la gente, que son los de bajos ingresos, que dependen de esos proyectos para tener más acceso equitativo a la ciudad, no tienen forma de ir: trabajan, están ocupados todo el día. Por eso debe pensarse de una forma más creativa en cómo poner su opinión, algo más digital y rápido”, agrega la experta.

Pero para que este proceso no se convierta en una enorme masa de opiniones, Choudry indica que se deben dejar unas preguntas orientadoras muy precisas. Y, para que la ciudadanía se anime a seguir participando, recuerda que la comunicación entre Gobierno y comunidades no se puede perder: “Es decirles ‘los escuchamos, estamos haciendo esto y aquello salió de la participación’. Puede haber problemas cuando solo se recolecta la información y nunca más se sabe del Gobierno”.

Anota, además, que los proyectos pilotos son claves para probar ciertas medidas:"Si tienes pilotos puedes demostrar el valor de lo que viene"

(Además: Los pros y contras de la nueva apuesta por la carrera 7.ª).

Redistribuir el espacio

El segundo gran reto para el Corredor Verde es concertar ya no un sistema de transporte (metro, tranvía, TM, como ocurrió en el pasado), sino la redistribución de la malla vial. López ha resaltado la inequidad de la ocupación indicando que aunque solo el 15 % de los viajes se hacen en automóvil, ocupan el 85 % de la malla vial (ver gráfico). El resto de medios (transporte público, bici y peatón) se reparten lo que queda.

“La redistribución de la vía en la Séptima es urgente. Estoy seguro que las propuestas de la ciudadanía siempre van a incluir más cosas que no sean solo carriles para carros, van a ampliar los andenes, poner ciclorrutas a ambos lados de la Séptima y proponer transporte masivo”, afirma Carlos Felipe Pardo, sénior mánager de pilotos de Numo y uno de los asesores de participación digital.

A este reto de redistribución del espacio, Erik Vergel, Ph. D. en Planificación Urbana y Regional y docente de la Universidad de los Andes, lo llama el reto de la economía política del espacio urbano. “Es ese juego de poderes por el espacio. Y ya lo hemos visto en Bogotá cuando se le dio un carril exclusivo a los buses, dando prioridad a la población vulnerable que usa transporte masivo”, comenta Vergel y agrega otro factor al reto: evitar la intervención de fachada a fachada. Es decir, limitarse a arreglar solo la séptima, su carril y sus andenes. “Concebir un proyecto de transporte masivo como un proyectos de desarrollo urbano  amplía el ámbito de intervención. Es pensar que si con movilidad activa e inclusiva logro mejorar la accesibilidad al sector, puedo impactar los precios del suelo y buscar herramientas de captura de valor para conseguir recursos para financiar otros proyectos de ciudad”, indica Vergel y anota que no se puede perder de vista el entorno.

“Lo que se haga en la Séptima va a tener efectos sobre las carreras 13 y 11, por ejemplo. Y hay que ver que sobre la séptima está el centro financiero que se ha ampliado, y que atrae muchos viajes. Tienes el centro financiero de la calle 26, que se desplazó a la 72; y vemos que el de la 100 con Séptima se ha desplazado a la 116. Hay muchos nodos de desarrollo”, advierte el experto.

Y, citando un caso exitoso de desarrollo urbano alrededor de los ejes de movilidad, Vergel cita el caso de Curitiba (Brasil). "Ellos hablan de un sistema trinario: se imaginaron tres ejes paralelos separados por manzanas donde hay un desarrollo en altura. Eso es como una gran estructura urbana. La versión nueva es la Línea Verde  que aplica instrumentos de captura de valor y lo que hace es generar un gran corredor urbano con un espacio verde que logra desarrollo en altura"

Ciertamente, el Corredor Verde la tendrá difícil: no solo habrá que lidiar con el agotamiento ciudadano de no ver cambios, sino con un complejo proceso co-creativo que deberá darle la vuelta a la pirámide urbana para poner al ciudadano antes que al carro. Y eso va a costar bastante.

Participación digital: llega Streetmix para la ciudad

El proceso de participación y cocreación del Corredor Verde de la 7.ª comenzó esta semana e irá hasta el 31 de octubre. Hasta ese día los ciudadanos podrán hacer sus propuestas por los distintos canales que ofrece la página web www.septimaverde.gov.co.

Uno de los canales será Streetmix. “Es una plataforma de código abierto y gratuita donde cualquier persona con conexión a internet puede proponer cambios a un perfil vial, o crear uno propio, y ver qué desempeño en términos de movilidad. En el ejercicio que acordamos con el Distrito queremos que cualquier persona pueda hacer propuestas de cómo querría rediseñar diferentes lugares a lo largo de la 7.ª. Además, la plataforma guarda los datos de cada calle que se diseña y luego se pueden hacer análisis para ver quién propuso qué y así se informa de manera más sistemática la retroalimentación de la ciudadanía”, explica Carlos Felipe Pardo, sénior mánager de Proyectos Piloto de Numo. Esta herramienta ya se ha utilizado en otros proyectos en el mundo.

Numo Alliance

Streetmix permite redistribuir los medios de movilidad.

Foto:

CORTESÍA CARLOS FELIPE PARDO

Ahora, con el resultado de este y otros ejercicios, entre el 1.º y el 15 de noviembre el IDU, apoyado por la firma internacional Gehl Architects, comenzará a integrarlo a un primer diseño conceptual. Paralelo a esto habrá una veeduría que vigile que se tengan en cuenta los resultados de la participación ciudadana. El 15 se entrega la idea a la ciudad y, desde ese día hasta el 18 de diciembre, se pulirá el diseño conceptual para entregar a fin de año la versión con la que se contratarán estudios. Se espera licitar en 2021, construir entre 2021 y 2024 y entregar en 2025.

(Además: Así podrá participar en la creación del Corredor Verde de la Séptima)

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ANA PUENTES

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