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Bogotá contada por cinco caminantes
Peatones en Bogotá

Peatones en Bogotá

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Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO

Bogotá contada por cinco caminantes

Cinco peatones le contaron a EL TIEMPO por qué les gusta caminar y qué les gustaría ver cambiar. 

Todos somos peatones. Desde el profe Alfredo, que en tiempos de prepandemia caminaba desde la calle 127 hasta el centro de Bogotá para ir a su trabajo, pasando por doña Fanny, que hace sus compras y sus diligencias caminando por el sur, siguiendo con Félix, que alterna sus piernas con viajes en SITP, hasta los conductores que, así sea por unos minutos, dan unos pasos entre el carro y su casa.

(Le puede interesar: 2021 será el año del peatón: el dueño de la ciudad)

Cinco peatones le contaron a EL TIEMPO por qué, siempre que sea posible, prefieren caminar en lugar de tomar un carro o un bus; y que, pese a amar vivir la ciudad desde el andén, reconocen que quisieran ver muchas mejoras para seguir andando. 

Alfredo, el profe que camina de la calle 127 al centro 

"Elijo caminar como mi forma de movilidad cada vez que puedo. Es una práctica que amo, constitutiva de mi ser, que me permite pensar, sentir, observar, acariciar la tierra mientras camino, sentirme en contacto con el suelo y evitar la congestión. No me considero un buen conductor y viajar en un bus atestado me parece tremendo 

Me gusta la carrera séptima, del centro a la 127; los parques de Niza, de Niza Norte, de Pontevedra, de Pasadena, de Santa Margarita, de La Castellana; la carrera 30, aunque es algo solitaria; y la zona de Galerías.

Camino porque me gusta sentir la ciudad, los detalles. Me gusta la lentitud, ver la gente, ver los parques de barrio, sentir el clima, saber del mundo que transito. Toda la vida he caminado, en Colombia y en todos los lugares que he tenido la fortuna de poder visitar: para mí sólo lo que se camina se conoce bien.

Me gusta la lentitud, ver la gente, ver los parques de barrio, sentir el clima, saber del mundo que transito

(¿Qué cambiaría?)... La seguridad. Es cierto que hay sitios donde se percibe, a veces el aseo. Y sobre todo (cambiaría) la conducta de los conductores para con los peatones. El peatón es el humano por naturaleza, los vehículos en algún grado extrañan, deshumanizan, generan distancia con el territorio.

 Ahora en esta época, se añora la libertad de antes. Ojalá pasada la pandemia se distribuyeran los tiempos y se trabajara más parte en las casa y se pudiera acariciar más el suelo con los pies, sentir la relación con el mundo que vivimos".

Alfredo Gutiérrez Borrero
Docente Universitario

Pilar, la mujer que camina más desde que comenzó la pandemia

"Antes del inicio de la cuarentena, me movilizaba a pie eventualmente; en este momento es una forma de movilidad muy frecuente.

Camino frecuentemente por las localidades de Santa fe y La Candelaria, de manera intermitente en la localidad de Teusaquillo

Movilizarme a pie en estos momentos de pandemia me permite manejar mejor el espacio que comparto con las personas del exterior a mi hogar. Además, creo que me permite evitar del estrés que generan los medios de transporte de la ciudad. Prefiero movilizarme a pie porque de algún modo mejora mi estado de salud y me ayuda a fortalecer mi habilidad de ubicación.

Prefiero movilizarme a pie porque de algún modo mejora mi estado de salud y me ayuda a fortalecer mi habilidad de ubicación.

Como peatona, mejoraría las condiciones en las que se encuentran muchas de las calles. Me refiero a las alcantarillas destapadas que representan un peligro constante para el ciudadano de a pie, además del manejo idóneo de las basuras que obstruyen el paso y son focos de infecciones e insectos. Como mujer no me equivoco en decir que cualquier dinámica de movilización no nos exime de los peligros que nos acechan en la ciudad, por ello remediaría el alumbrado nocturno dado que un gran número de asaltos ocurren en la noche y muchas partes de la ciudad se encuentran oscuras por el daño de dichas lámparas nocturnas, además conformaría una red de ayuda femenina (app o línea de atención) en caso de algún tipo de acecho sorpresa". 

Pilar Alonso
Lectora de EL TIEMPO

'En muchas ocasiones las personas son tan amables que intentan boicotearme la caminada': Félix

"Antes de pandemia, elegía caminar todos los días. Ahora solo es cuando hay salida de casa, de acuerdo al tiempo y la distancia. Una combinación frecuente es que la ida sea en Uber, taxi o bus... y el regreso a pie. O rutas de bus SITP más "amables" y menos llenas, que implican caminar en la partida y la llegada, cuando el trayecto es demasiado largo. Por ejemplo: 1km a pie, 6km en bus y 1km a pie para finalizar el trayecto.

Cuando viajo (viajaba) a otras ciudades, siempre los trayectos son a pie, con Google Maps y audífonos para seguir las indicaciones y no perderme. Es el mejor turismo posible.

Prefiero caminar porque es lo mejor por calidad de vida. No tienes trancones, no hay filas. Si llueve uno para y escampa en un café o una tienda. Cuando trabajaba en la calle 85, la sola espera en la estación de TransMilenio se podía demorar lo mismo que medio trayecto total a pie... así que yo caminaba hasta el 7 de agosto y allí tomaba un SITP con puestos.

Las fuertes lluvias han generado afectaciones en la ciudad, como congestión vehicular y movilización de los peatones.

Foto:

Ábel Cardenas - EL TIEMPO

(¿Qué quisiera que mejorara?) Todas las ciudades de Colombia tienen el mismo problema: Andenes irregulares, en pésimo estado, e incluso inexistentes. En el centro hay cuadras en las que en el anden no cabe ¡ni siquiera una persona! (Carrera 5 con calle 17)

En la cuadra en la que vivo, una institución sembró una cerca viva que invade medio andén, los pinos sumados a los postes en la acera hacen que nadie pueda usar la acera para caminar. Hay que caminar obligatoriamente ¡por la ciclorruta!

En la acera contraria pusieron baldosas de las que guían a los ciegos, tienen canales para guiar el bastón, tan pocas personas saben el uso de esas baldosas, que en esa acera pusieron ¡todo el andén en esas baldosas... pero al revés!!! Con los canales en contra del sentido de marcha. Es horrible caminar esa cuadra porque hace los pies inestables... y una familia con coche de bebé está obligada a bajarse a la calzada. Todo porque ni siquiera sabemos poner las baldosas en el sentido correcto.

Y eso que ya medio solucionamos lo de los carros parqueados en las aceras. Hace 20 años era imposible caminar y por eso nadie lo hacía en su sano juicio


Las baldosas rojas tan populares en los barrios de Bogotá son súper resbalosas cuando están mojadas, y pueden causar caídas graves. ¡Jamás pises una baldosa roja cuando ha llovido o han lavado!

Otras ciudades del mundo son una delicia para caminar porque todos los andenes fueron construidos con una sola norma uniforme, sin cambios de altura en cada casa ni interrupciones.

Y eso que ya medio solucionamos lo de los carros parqueados en las aceras. Hace 20 años era imposible caminar y por eso nadie lo hacía en su sano juicio"

Félix cuenta una anécdota extra: 

"En muchas ocasiones las personas son tan amables que intentan boicotearme la caminada, porque les parece que está mal.

- Hasta luego, me voy a mi casa.
- ¿En qué te vas?
- A pie
- Yo te pido un Uber o un taxi
- Me gusta ir a pie
- No, yo saco el carro y te llevo
- En serio, me gusta ir a pie. Descansa el alma, oigo pódcast y música y vivo mejor
- Ya saqué el carro. Súbete, no te voy a dejar ir a pie.

Piensan que es lo correcto. Y con su gran amabilidad frecuentemente me dañan el plan".

Félix Riaño 
Locutor

(Lea: ¿Perdimos la batalla por la protección de los andenes en Bogotá?)

'Puede ser una postura, rechazar activamente el uso del carro': Miguel Olaya

"Casi siempre prefiero caminar, cada vez que sea necesario y posible. Esto último lo define que no tenga que cargar demasiadas cosas o que corran el riesgo de regarse. En la vida diaria tengo la gran ventaja de que casi todo lo que necesito se encuentra muy cerca.

Camino principalmente el oriente de Barrios Unidos, el sur de Chapinero y Teusaquillo. Entre la NQS y la 7ma, entre la 80 y la 26. A veces La Candelaria, aunque allá prefiero llegar en bus.

Lo hago porque es gratis y es actividad física. A veces, pero no siempre, por el paisaje. En muchos casos elegir caminar es ahorrarse un trancón innecesario, puede ser una forma de llegar a un punto donde el tráfico se alivia. En otros casos puede ser una postura, rechazar activamente el uso del carro.

En muchos casos elegir caminar es ahorrarse un trancón innecesario. En otros casos puede ser una postura, rechazar activamente el uso del carro.

Creo que hay muchísimo por mejorar para las personas que caminan y especialmente las personas que tienen movilidad reducida. En general, el entorno es agresivo con quienes caminan: desde las famosas "baldosas que escupen" hasta los vehículos motorizados que suele ir innecesariamente rápido, incluso en calles donde reglamentariamente no deberían ir a más de 30 km/h. Las personas que van en carro están muy acostumbradas a que tienen todo el derecho de hacer todo y que los peatones tenemos la responsabilidad de no dejarnos dar el golpe. Esa perspectiva debe cambiar: la actividad peligrosa es manejar, no caminar. Las normas suelen poner en desventaja a los peatones: en muchas intersecciones no hay cruces semafóricos y la norma implícita es que el peatón le da el paso al carro, pero los carros tampoco se interesan en frenar donde les toca, como los cruces escolares o las cebras de doble línea. Muchas zonas de la ciudad están fracturadas por las avenidas, los puentes que llaman peatonales son, en el mejor de los casos, multiplicar la distancia y el esfuerzo que se podría hacer caminando a nivel; en el peor, unos atracaderos. Hacen falta costuras urbanas de largo aliento, una verdadera red de caminos peatonales que puedan usar todos, sin importar las desventajas que tengan"

Fanny, una caminante de la tercera edad

"Camino la mayor parte de las veces, siempre y cuando vea que pueda ir y volver sin problema, teniendo en cuenta que yo soy una persona de la tercera edad. 

Camino porque hago ejercicio y me relaja, no me gusta montar casi en bus. Cuando puedo, voy y vuelvo entre Ciudad Montes y Centro Mayor, el Alkosto de la 68, el Galán.... Ahora, a mí me gustaría que mejoraran el estado de las calles, la inseguridad, y la motocicletas: ellos no respetan los semáforos"

(Para seguir leyendo: 10 claves para hacer de 2021 el año del peatón)

ANA PUENTES 
En Twitter: @soypuentes

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