¡Cuidado con la voz de Yatra!

¡Cuidado con la voz de Yatra! 

BOCAS conversó con Sebastián Yatra, la nueva sensación del pop latinoamericano. 

Yatra

A los doce años, Sebastián Obando Giraldo (Sebastián Yatra), tomó la decisión de ser cantante y ensayó durante años frente a un espejo, ubicado en el garaje de su casa.

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Ricardo Pinzón

Por: DIANA ESTRELLA CASTILLA 
21 de octubre 2018 , 05:00 a.m.

Es una noche de septiembre, en Bogotá, y Sebastián Yatra no tiene voz. No puede hablar y mucho menos cantar. Los viajes que acaba de hacer (vía Miami - Cartagena - Bogotá) afectaron su garganta, justo unas horas antes de empezar su gira por el Cono Sur: Argentina, Chile y Uruguay. Le da indicaciones a su equipo de trabajo con señas sencillas y todos le entienden. A su estilista, por ejemplo, con el pulgar hacia arriba y una sonrisa, le hace saber que su corte va bien.

Sebastián Yatra no tiene voz, pero sí puede bailar y posar para las fotos. Se cambia su sudadera roja y tenis por un traje blanco y se para frente a la cámara, pero antes pone desde su celular, su nueva canción, “Vuelve”, que lanzará en unos días. Se mueve a ritmo de la música y repite la misma canción una y otra vez hasta que termina la sesión de fotos.

Todo el que lo conoce sabe de la importancia que le da al cuidado de su voz. En el colegio se ganó el apodo de Buffy porque iba a todos lados con bufanda, incluso a sus entrenamientos de fútbol, sin importar que hiciera calor. Su cuidado es tanto que a los aviones nunca se sube sin una bufanda y no duerme jamás con aire acondicionado.

A los doce años tomó la decisión de ser cantante. Consiguió un profesor de canto y uno de expresión corporal, con los que tomaba clases en el garaje de su casa en Miami, y practicaba en un espejo como si tuviera a un público real en frente. Se movía de un lado a otro como si estuviera en un show, con canciones movidas y románticas. Eso no lo hizo un día, ni dos, sino todos los días durante cuatro años, dos horas diarias y cantó tanto que a los catorce años le dijeron que tenía nódulos vocales. Al poco tiempo se recuperó de los nódulos, pero no del miedo a quedarse sin voz, y de ahí nació la obsesión.

Dos semanas después de nuestro primer encuentro, Sebastián Yatra ya puede hablar. Está en San Salvador de Jujuy, Argentina, para un concierto de su gira, en la que la boletería de casi todas sus presentaciones, por diferentes países, está agotada. Y eso no es raro. Hoy, con 24 años, es uno de los artistas colombianos con mayor proyección internacional. Su nuevo sencillo, “Vuelve”, interpretado con el español Beret, ya fue lanzado y en solo tres días acumuló diez millones de reproducciones. Y ya va por más de treinta millones.

Sebastián Obando Giraldo cuenta que nació el 15 de octubre de 1994 en Medellín, pero, por episodios de violencia en la ciudad que tocaron a su familia –como el secuestro y desaparición de un tío–, sus papás decidieron que vivirían en Miami cuando él tenía cinco años.

Durante su infancia fue sonámbulo. Su mamá, María Adelaida, lo encontraba dormido en cualquier parte de su casa sin que lo pudieran despertar y, por esa condición, se orinó en la cama hasta los trece años. A él nunca se le va a olvidar que un día no solo se orinó en el pasillo de un hotel, sino que se despertó allí al día siguiente sin saber cuál era su cuarto y el de sus papás. Así que tuvo que ir casi desnudo a preguntar a la recepción.

Yatra

Sebastián Yatra nació en Medellín, pero vivió en Miami quince años.

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Ricardo Pinzón

A los veinte años regresó a Colombia y desde ahí su carrera solo crece. A su nombre, recién lanzado a las aguas de la industria discográfica, le sumó la palabra Yatra, palabra del hinduismo que significa viaje sagrado a lo divino. Un golpe sonoro sencillamente magistral.

En el año 2013, su primer sencillo, “El Psicólogo”, se posicionó en el tercer puesto del listado nacional latino, pero fue en 2016, con el tema “Traicionera”, cuando su carrera despegó totalmente. En 2017 estuvo nominado en dos categorías de los Premios Grammy Latinos: mejor artista nuevo y mejor álbum pop vocal, y este año lanzó su álbum debut titulado Mantra, con temas en balada y género urbano que cantan desde adultos hasta niños.

En los últimos cinco años ha estado en más de mil doscientas tarimas, incluidas las de Estados Unidos, España, Italia y Alemania. Solo el año pasado hizo 221 shows, en 86 ciudades, y no se alcanza a imaginar lo que falta. Hoy, según la prensa especializada, parece no tener techo.

Desde que empezó con su obsesión de ser cantante, todos los años pensaba que ese sería el año en el que iba a triunfar con su música; pero veía que los años pasaban y no traían nada. A los 15 años pensó que era su momento, iba a grabar con el productor que quería la canción que lo llevaría al estrellato, con la que lo iban a escuchar en todo el mundo. Se preparó duro como siempre, pero a la hora de grabar la canción no quedaba bien. El productor lo sacó del estudio y frente a sus papás le dijo: “Tenemos todo para sacar adelante este proyecto. Tenemos un productor, una gran canción y un excelente equipo, pero lo que hace falta es el cantante. Te podría ir muy bien de modelo”.

¿Cómo se sintió en ese momento en el que aquel productor le sugirió dejar la música?
Ese fue uno de los días más difíciles de mi vida. Yo no lloré frente al man, pero llegué a mi casa todo triste. La verdad es que la canción estaba en un tono que definitivamente no era el mío. Es más, si la quisiera cantar ahora no podría. Y tampoco me sentía identificado con el tema porque yo había escrito algo y le cambiaron muchas cosas. Después me di cuenta de que no valía la pena estar tan triste por la opinión de él y que tenía que seguir mi instinto.

Vivió quince años en Estados Unidos, ¿qué le dejó ese país en todo ese tiempo?
Nosotros nos fuimos de Medellín primero a Cartagena por seguridad, porque en ese momento estaba todo muy complicado en Medellín. Vivimos en Cartagena tres años, pero después mis papás decidieron que viviríamos en Miami, eso me llevó a entender y aceptar a muchas culturas. Fue una parte muy importante de mi vida. Estoy muy agradecido con todo lo que me ha dado Estados Unidos. Hace cuatro años regresé a Colombia y han sido los mejores años, con mi familia y mi música. Porque yo desde que empecé a cantar siempre supe que quería cantar en español y mis cantantes favoritos todos eran latinos, como Carlos Vives, Juanes, Alejandro Fernández, Axel, Alex Ubago, Luis Fonsi, Enrique Iglesias y Shakira. Ellos siempre han sido una inspiración para mí.

Su mamá dijo que desde pequeño usted es muy bromista. A ella no se le olvida que una vez llamó a una tía y le dijo que su casa se estaba incendiando.
Sí. Mi tía se puso muy brava. Yo siempre he sido de chistes muy pesados. Creo que esa vez se me fue la mano. Me regañaron, pero yo recuerdo que mis papás se estaban riendo cuando hice la llamada. En eso tenía como ocho años. Mi tía pensó que en verdad todos nos estábamos muriendo. Se puso bravísima cuando la llamé a decirle que era un chiste.

Hay un recuerdo de su infancia que, entiendo, lo marcó muchísimo. Uno de sus primos, Daniel, casi muere ahogado mientras jugaban.
Sí, me marcó. Un día estaba con varios primos jugando en un jacuzzi, haciendo competencia de quién duraba más tiempo debajo del agua, y estaban prendidas las burbujas. La tapa de abajo del jacuzzi se había desprendido. Daniel se sumergió y nosotros no sabíamos lo de la tapa, pensamos que era que estaba durando mucho tiempo debajo del agua. Estábamos sorprendidos, pero lo que en verdad pasaba era que la tapa lo estaba chupando por la barriga. Estuvo como cuatro minutos debajo del agua, de milagro no se murió. Cuando los mayores se dieron cuenta, mi mamá se tiró al jacuzzi y lo logramos sacar de ahí. Estuvo en el hospital como un mes, pero afortunadamente hoy está muy bien.

Desde los doce años usted compone y canta, ¿cómo fueron esos primeros acercamientos a la música y qué pasó con esas canciones?
La primera vez que escribí algo fue mi versión de la canción “Bad Day”, de Daniel Powter, para una clase de inglés. Teníamos que escribir una canción, un poema o recitar el guion de una película, entonces yo decidí cambiarle la letra a esa canción, hacerla a mi estilo, y en ese momento fue cuando me di cuenta de que me gustaba mucho escribir. Ya yo sabía que me fascinaba hacer música, pero ahí descubrí que me gustaba la parte autoral. Un par de meses después empecé a trabajar con un productor que se llama Rodolfo Castillo en Miami y escribí mi primera canción que se llamó “Convéncete”, era lo más dramático del mundo. Vos decías: “Uy, este man tiene que tener unos cuarenta años para escribir esta canción toda deprimente”, pero no, era yo, con doce años. Grabé el tema, pero nunca lo lancé. Es un lindo recuerdo. Yo tengo unas veinte canciones así desconocidas.

Yatra

Hace cuatro regresó a Colombia y, en 2016, con su canción “Traicionera”, su carrera musical despegó.

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También grabó un primer video y nunca lo lanzó. ¿Por qué?
Sí. Es de una canción que se llama “Tú y yo”. ¡Uy, no te imaginás lo mal que me veo en ese video! Yo bailaba muy mal y en la coreografía estaba superdescoordinado. No, no, no. La canción es bonita; pero el video, terrible. Recuerdo que practiqué la coreografía como cinco meses, pero no salió bien.

Sé que hay una canción muy especial en su vida, que marcó su adolescencia, aunque no es una composición suya…

[Risas]. “Aunque sea poco”, de Vos veis. Esa era mi clave secreta para conquistar a las chicas en esos años. Llegaba a las fiestas con Jesús, mi mejor amigo, y él les decía a las niñas que yo cantaba. Entonces ellas pedían que yo les cantara, pero siempre me hacía rogar y cuando ellas decían que bueno, que no cantara, yo les decía que sí iba a cantar pero cortico, y siempre les cantaba esa canción. La estrategia me funcionó varias veces. Esa canción es espectacular, de hecho, la canté en La voz kids con un niño llamado Chevy. No fue planeado, pero fue muy bonito. Es una de las canciones que ha marcado mi vida, que me recuerda mi infancia y a ciertas personas.

A los 14 años su mamá lo envió a una excursión de quinceañeras, ¿cómo fue esa experiencia?
[Risas]. Eso es lo que me gusta a mí. Fuimos cuatro hombres y noventa mujeres por toda Europa juntos. Me divertí mucho, nos reíamos, hablábamos, molestábamos. Ahí tuve mi primer amor de verano y era complicado porque la tenía a ella, pero al mismo tiempo había muchas niñas lindas alrededor y yo me preguntaba: “¿Qué hago?”. Eso era muy difícil. Un momento muy complicado para mí. [Risas]. Al principio no quería ir, pero me divertí mucho.

Siempre fue muy cercano a su abuelo materno, aunque al principio él no quería que usted se dedicara a la música. ¿Cuál es el recuerdo más especial que tiene con él?
Mi abuelito, Mario Giraldo, médico y político muy correcto y exitoso, gran padre y abuelo. Yo veo su vida, cómo la manejó y cómo hizo sus cosas y veo un legado increíble de amor. A él lo quiero, lo admiro y lo recuerdo con todo el amor del mundo. Entre tantos recuerdos que tengo, me acuerdo que una vez fuimos a un crucero y yo canté en un karaoke, me colé en el karaoke de los adultos y quedé en segundo lugar. Mi abuelito estaba superenfermo, tenía cáncer, y era como el último viaje que estábamos haciendo con él, se quedó hasta la una y media de la mañana en el concurso escuchándome y viéndome cantar. Eso fue muy bonito. Recuerdo que la penúltima vez que lo vi en persona me entregó una herradura para la buena suerte que le había dado un paciente de él como treinta o cuarenta años atrás. Todavía la conservo. Él siempre me decía que quería que yo fuera abogado y la última vez que hablamos por teléfono me dijo que fuera por mis sueños y que me arriesgara por la música, que yo lo podía lograr si era lo que quería realmente mi corazón.

Y le hizo caso. Después de tanta preparación y de tantos años pensando que iba a llegar el año revelación con su música, ¿cuándo empezó a ver los primeros resultados?
El primer día que dije: “¡Wow! Esto comenzó realmente”, fue en un concierto de Radio Tiempo, hace cinco años, en el Teatro de la Universidad de Medellín. Abrí el show para Pasabordo, Paty Cantú y Lucas Arnau. Era como mi primer show oficial y tuve una conexión muy especial con el público. Dije: “Ahora sí soy un artista y estoy comenzando, pero ya es a un nivel más profesional”.

¿Cómo fue la primera vez que se escuchó en radio? ¿Cómo lo celebró?
Fue en Medellín, me escuché por Radio Tiempo, la canción llamada “El Psicólogo”. Fue muy emocionante. Yo iba en un carro, pero no lo celebré porque antes a mí me pasaba algo muy grave y era que yo no sabía disfrutar bien las cosas. Cuando sucedía algo siempre estaba pensando en ¿qué sigue?, ¿qué voy a hacer después?, y no disfrutaba nada. Luego entendí, a raíz de diferentes cosas que me han pasado, que uno tiene que vivir el día a día estando aquí y no en el qué va a pasar mañana. En ese momento de mi vida yo estaba tan preocupado por lo que seguía que no disfruté tanto la ocasión como debí haberlo hecho. Ahora, cada vez que me escucho en la radio me emociono. Sé todo el trabajo que tengo por delante, pero también sé que tener una voz y que la gente la escuche es una bendición.

¿Qué ha querido expresar con su música desde el primer momento?
La inocencia, la parte más humana de los seres humanos. Por ejemplo, ayudar a que la gente sea capaz de perdonar. Además, yo aprendo de mis canciones. A veces escucho una letra y digo: “Yo no sé de dónde saqué eso, pero es cierto. Debería prestarle atención a esa letra y poner en práctica esas palabras”.

Yatra

“Las baladas lo transportan a uno a otro lugar y yo desde pequeño he sido muy empeliculado. He sufrido mucho del corazón por historias que quizá no son trágicas para nadie...”.

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“Me contaron que soy el primer cantante colombiano en ponerle voz a un personaje principal de una película animada para toda Latinoamérica."

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"Entonces, hacer un protagónico en mi primera película, en una producción tan grande, importante y hermosa, es algo que todavía no me cabe en la cabeza”.

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“Sé que tener una voz y que la gente la escuche es una bendición”.

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Usted ha dicho varias veces que le encantan las baladas “corta venas”, y así son la mayoría de sus sencillos, ¿qué tiene de especial este género?
El sentimiento más poderoso del mundo es el amor, tanto en su faceta más bonita como en el desamor. Son emociones muy fuertes. Las baladas lo transportan a uno a otro lugar y yo desde pequeño he sido muy empeliculado. He sufrido mucho del corazón por historias que quizá no son trágicas para nadie, pero que para mí lo eran en ese momento, entonces les hablaba a esas personas que habían pasado por mi vida. Me encantan todas esas canciones. De hecho, acabo de crear un playlist en Spotify con mi cuenta personal, pero ya la estoy compartiendo en mi cuenta de Sebastián Yatra y se puede encontrar en las cuentas que sigo, se llama “Otro día sin ti”. Allí comparto todas mis canciones favoritas corta venas y las canciones que pueden ayudarle a uno a superar a esa persona o por lo menos a lidiar mejor el tema.

Tiene la facilidad de lanzar una balada y luego sorprender con un tema más cercano al género urbano, ¿con cuál género se identifica más?
Las baladas tienen mucho que ver con mi esencia, pero por supuesto el reguetón y lo urbano me fascinan. Me encanta hablarles a los diferentes momentos de la vida de las personas en diferentes géneros, pero baladas como las de ahora: “Vuelve” y “No hay nadie más” tienen un lugar especial en mi corazón y eso se puede ver en los shows en vivo. Yo siento esas canciones magnificadas y son las que más fuerza tienen. Hablan del corazón.

Desde siempre Carlos Vives ha sido uno de sus grandes ídolos y pudo interpretar con él “Robarte un beso”, tema por el que hoy están nominados al Premio Grammy Latino en la categoría canción del año. ¿Cómo fue posible esta colaboración?
A Carlos lo escucho desde que tengo uso de razón. Canciones como “Carito” marcaron mi infancia y es un ser que le ha traído alegría a toda Colombia. Yo siempre he sido de sueños locos y creo que cualquier cosa es posible. Escribí “Robarte un beso” con Dandee (Mauricio Rengifo) y Andrés Torres, que han sido mis productores desde hace unos años, y a mí me entró la idea de enviarle la canción a Carlos Vives. Llamé a mi mánager y me dijo: “Vos estás loco, Carlos no va a cantar con vos. Vos no le has ganado a nadie”. Pero igual enviamos la canción, a él y a su esposa Claudia Elena, y nos llamaron a los veinte minutos emocionados diciendo que estaban enamorados de la canción y que la grabáramos. Nos reunimos en Gaira, en Bogotá, luego terminamos de escribir la canción. Si yo muestro “Robarte un beso” antes de que Carlos le metiera la mano, es otra cosa, porque él tiene una magia con sus palabras e interpretación. Yo creo que es la canción más importante del 2018 y se merece esta nominación a los Premios Grammy. Vamos a ver qué pasa.

Podemos decir que en 2016 fue cuando su carrera despegó con “Traicionera”, después de firmar con Universal Music, ¿qué piensa hoy de ese tema?
“Traicionera” me abrió mil puertas. Es una canción que desde el día que la grabamos algo me dijo en mi corazón que iba a ser muy grande y así lo fue. Hoy todavía mucha gente me habla de ella y la cantan. Esa canción es como una marca muy emblemática.

Una de sus canciones más aclamadas es “Magdalena” y todo el que la escucha o ve el video sabe que hay una historia muy fuerte detrás.

Sí. Es una canción sobre un angelito que tenemos en el cielo, que es la hija de mi mánager Roberto Andrade. Ella se fue al cielo en septiembre el año pasado, tenía problemas en el corazón. Esta canción les habla a todas las personas que tienen un hijo, un padre, que aman incondicionalmente. Hicimos el video con su familia y al final del video sale ella. Yo la escribí en Roma el día que ella murió y la hice porque no tenía manera de llegar a la misa que era en Medellín el siguiente día, entonces la mandamos justo a tiempo para que la pusieran a sonar en la misa. Es uno de los temas más especiales de mi carrera hasta ahora.

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En 2017 fue nominado a los Premios Grammy Latinos, en las categorías de Mejor Artista Nuevo y Mejor Álbum Pop Vocal.

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Ricardo Pinzón

¿Cómo nació “No hay nadie más”, uno de sus temas más románticos?
La escribí sobre una niña que conocí en Bogotá hace como tres años, en un show en una discoteca. Es una canción sobre la primera vez que uno se enamora y vive en un limbo, la felicidad más grande del mundo entero y también la tristeza, la agonía y el miedo de que el día de mañana ella no lo quiera a uno o que las cosas no salgan como uno quiere. Escribí esta canción un día que estábamos peleados y nunca me imaginé que se convirtiera en el himno de amor de muchas personas. Es la canción más importante de mi carrera, siento que es la que termina de afianzar este proyecto.

¿Y cuál es la historia de “Cómo mirarte”?
También la compuse por una niña. La conocí en Boston. En esa canción está el lado superdramático mío. No tuvimos nada, pero yo estaba supertragado y le escribí esta canción porque me venía a vivir a Colombia en enero y en ese momento dejarla de ver me parecía lo más triste del mundo. Era terrible que el destino no nos dejara coincidir. Esta también ha sido una canción que no deja de crecer ni de tocar corazones.

Este año fue el lanzamiento de su álbum debut, Mantra, que recoge estos sencillos, como “No hay nadie más”, “Devuélveme el corazón” y “Cómo mirarte”, ¿cuál es su mantra?
Un mantra es un sonido que si lo repites mucho lleva una bonita energía. Para mí mi mantra son mis canciones y las de este primer álbum hablan de la esperanza, de las cosas bonitas de la vida.

Yatra

Este año lanzó su álbum debut y el letrero de Sold Out es normal en cada concierto que hace a lo largo y ancho de occidente.

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Ha hecho colaboraciones con muchos cantantes, entre ellos varios ídolos de su infancia, como Carlos Vives, Alejandro Fernández, David Bisbal y Andrés Cepeda, ¿en qué se fija para aceptar o proponer una colaboración?
Para mí lo más importante es la canción. Al final del día uno puede cantar con el que sea, pero si la canción no transmite algo, si no es ¡wow!, la gente no se va a conectar. Pero cuando hay una mezcla entre una gran canción y un artista que uno admira, es la combinación perfecta y a mí no me podría dar más alegría que eso. Con David Bisbal hicimos “A partir de hoy”; con Alejandro Fernández, “Contigo siempre”, y con Cepeda, “Magia”.

Usted ha sido jurado de La voz kids, allí compartió con Andrés Cepeda y Fanny Lu. Estar en el programa sin lugar a dudas lo terminó de acercar al público infantil.
Es un proyecto hermoso y trabajar con Cepeda y Fanny fue lo máximo. Nos hemos hecho grandes amigos. Los quiero cantidades y aprendí mucho de ellos en el programa y espero poder repetir y que muchos más niños en Colombia den a conocer su talento.

Este año incursionó en el cine. Es la voz de Migo, en la versión en español de la película infantil Pie pequeño, ¿cómo fue esa experiencia?
Me contaron que soy el primer cantante colombiano en ponerle voz a un personaje principal de una película animada para toda Latinoamérica. Entonces, hacer un protagónico en mi primera película, en una producción tan grande, importante y hermosa, es algo que todavía no me cabe en la cabeza. Además, tuve una canción dentro de la película. Para mí esto fue un reto gigante.

¿Le da miedo que pueda ser solo un momento?
Si uno no trabaja, y no hace esto con responsabilidad y amor, perfectamente puede ser solo un momento, pero yo me tengo que encargar ahorita de seguir trabajando, metiéndole todo el corazón, tratar de hacer mejores canciones y seguir esforzándome mucho para que sea una carrera que dure toda la vida. Nada está garantizado. Toca seguir soñando, luchando y respetando a todas las personas que nos encontramos en el camino. Lo he hecho y lo seguiré haciendo.

POR DIANA ESTRELLA CASTILLA
FOTOGRAFÍA RICARDO PINZÓN
REVISTA BOCAS
EDICIÓN 79 - OCTUBRE 2018

Yatra

¡Cuidado con la voz de Yatra!

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