La transformación de Christian Bale

La transformación de Christian Bale

El actor va por otro Óscar, esta vez por su actuación en " Vice" donde interpreta a Dick Cheney.  

Bale

En 2010 ganó el Óscar a mejor actor de reparto por su actuación en The Fighter.

Foto:

Fotograma Vice.

Por: Mario Amaya
22 de febrero 2019 , 03:30 p.m.

Hay que tener cuidado. Ya se sabe que el británico Christian Bale, al menos en el pasado, detestaba dar entrevistas. “Me molestaba mucho antes cuando me hacían preguntas acerca de mi vida privada. Pero con el tiempo he aprendido a saber pasarla bien con los periodistas, así que todo bien. ¿Deseas un trago?”, comenta con una sonrisa el artista que hoy cuenta con su cuarta nominación al Óscar, la segunda como mejor actor principal por el papel de Dick Cheney, en la película Vice, del director Adam McKay.

¿Qué visión tuvo para acercarse de lleno al personaje de Dick Cheney?
Simplemente tener perspectiva. Traté de entender a este personaje lo mejor que pude. Y al hacerlo, como una especie de cobertizo, cualquier prejuicio que tenía sobre él o su ideología tuve que olvidarlo. Adam es un director muy, muy bueno y abierto, y me dejó acercarme a Cheney más que nadie. Solo un ejemplo rápido: él, que estaba en el Partido Republicano, fue un gran padre y no dudó ni un segundo en apoyar a su hija cuando ella dijo que era lesbiana. Eso era un duro golpe para su partido en ese momento, pero a él no le importó nada. No importa lo que pienses de su política, pero el hombre tenía bolas de acero. Por eso es, sin duda, una de las películas más fascinantes en las que he tenido el privilegio de trabajar.

Alguna vez usted me dijo que había rechazado un papel porque debía engordar y eso comprometía su salud. Sin embargo, para interpretar a Dick Cheney tuvo que volver a engañar su metabolismo.
Nunca había acudido a un médico o a un nutricionista para ganar o perder peso. Y haberlo hecho sin preparación profesional me estaba afectando negativamente. Cuando hice The Machinist, se me ocurrió el método absolutamente brillante de simplemente fumar cigarrillos y beber whisky para perder peso [risas]. Y luego, en el proyecto del que estás hablando, intenté hacerlo una vez más y descubrí que a mis cuarentas pasados ya eso no funcionaba tan bien y me estaba despertando con palpitaciones. Entonces dije: “Ya no puedo seguir haciendo esto”. Y finalmente decidí que tal vez alguien sabe mejor que yo cómo hacer esto. Así que fui con alguien y lograron ayudarme, subí unas buenas 40 libras, sin aparentemente ningún problema secundario, aunque nunca es saludable del todo ganar o perder una cantidad de peso en un corto periodo de tiempo. Pero al menos ya lo hice con supervisión profesional.

¿Siente que le afecta la conducta también?
Sin duda que todo esto, cuanto más pesas, afecta tu personalidad. Me sentía bien al ser fuerte, aunque en este caso era mayormente gordo y no musculoso como cuando interpretaba a Batman. Pero sí, tienes más emociones, más nervios, etc. Cuanto más peso pierdes, más control tienes de ti mismo, más feliz te sientes. No solo sientes que estás limpiando tu cuerpo físicamente, sino que sientes que te estás limpiando emocional y mentalmente también.

¿Está satisfecho con la manera como se ha desarrollado su carrera hasta el momento?
Siento que ya he pasado la mitad del camino en lo que se refiere a mi carrera actoral, pero a la vez no me gusta saber ni preguntarme qué es lo próximo que viene a mediano o largo plazo. Cuando miro hacia atrás, siento que he hecho películas malas y algunas muy buenas, pero nunca se sabe, todo es muy subjetivo. Pero no me arrepiento de nada. He tenido una vida increíblemente interesante y he conocido gente impresionante en comparación con la vida que hubiera tenido si hubiera decidido hacer otra cosa. Solo espero no hacer muchas películas malas en el futuro.

Bale

Esta es su cuarta nominación a un premio Óscar.

Foto:

Revista BOCAS

¿Qué es lo que menos le gusta y lo que más disfruta de su trabajo como actor?
Lo que más amo es poder comportarme de una manera obsesiva, pero sin comprometerme [risas]. Ciertamente puedes comportarte de una manera que, si no fuera porque eres actor, mucha gente diría que sí, que ese tipo necesita ayuda psiquiátrica [risas].
Y ahora, como cualquier obsesión, estoy constantemente debatiendo todo, todo el tiempo y hay ocasiones en las que quiero tirar todo y nunca más volver a hacer esto. Luego tengo un buen día y me siento como: “¡Oh, Dios, amo esto!”. Y luego, al otro día, de nuevo, me dan ganas de tirar todo al carajo.

¿Cómo es, en general, interactuar con sus colegas a la hora de rodar una película?
Es interesante esta pregunta porque la gente en general supone que siempre las cosas van bien con todo el mundo, y eso como en cualquier trabajo, depende de si hay química o no. Realmente creo que todo se reduce a que los actores debemos reconocer que existen inseguridades y que hay que salir y cometer errores, hay que estar dispuestos a hacer el ridículo y seguir adelante sin tomarse nada personal, es trabajo. Pero hay actores que se les olvida eso, que están aterrados de cometer errores y, por lo tanto, hacen excusas sin parar y eso no es divertido para nadie. Todos queremos salir, hacerlo, ponerlo todo y saber que vamos a tener mucho éxito. Ahora, si vamos a fracasar miserablemente, pues sin excusas y sin echar culpas a nadie.

El año pasado, el director Werner Herzog le hizo un homenaje. ¿Cómo fue eso?
Disfruté enormemente que Herzog me hiciera un homenaje. Mi hija había dicho que no estaba interesada en ir. En el hotel, mi esposa le dijo que sería lindo que acompañara a su papá, y ella le contestó: “Bueno, es un homenaje a mi papá. Pero solo por eso lo hago”. Así que me hicieron este tributo, conversé un rato con Werner y volví a sentarme junto a mi esposa y mi hija. Entonces, mi hija se inclinó hacia mí, sintió un poco de orgullo y me dijo: “Papá, te amo y estoy muy orgullosa de ti”, y mientras me secaba una lágrima, ella continuó: “Pero te voy a decir la verdad: ¡esto estuvo bien aburrido! [risas]. Así que ella sí que sabe mantenerme conectado a tierra.

¿Qué tanto socializa usted?
Mis hijos son mi vida y socializo poco con las personas de la industria. Mi vida está totalmente dedicada a mi familia fuera del trabajo.

MARIO AMAYA
REVISTA BOCAS
EDICIÓN 82 - FEBRERO DE 2019

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