A los niños de Colombia

A los niños de Colombia

Revista BOCAS - Edición 87.

CARTA ABIERTA

"En BOCAS, quisiéramos ver que los niños y las niñas crecen felices y tranquilos".

Foto:

Revista BOCAS

Por: BOCAS
28 de julio 2019 , 05:00 a.m.

Relatos como el de John Jairo Rodríguez, el joven al que la guerra le quitó la infancia y que es nuestra portada; los gritos de dolor de Brayan, el hijo de María del Pilar Hurtado, la líder social asesinada en Tierralta, Córdoba; los miles de casos de maltrato infantil; el trabajo forzado y las cifras exponenciales de violaciones demuestran que ser niño en Colombia es un riesgo. Algo que, como sociedad, hace que no podamos hablar de futuro si no atendemos, ahora mismo, tantos problemas que azotan a nuestra niñez.

Más allá de caer en los discursos moralistas y populistas, algo muy dado en los políticos de nuestro país cuando hablan de niños y niñas, lo que se debe buscar es que sus derechos sean protegidos efectivamente y que aquellos que les hagan daño no cuenten con la impunidad de un sistema de justicia que cojea: “El problema de fondo es la impunidad. Hay un problema de judicialización, 90 por ciento de los casos no se están judicializando”, como bien lo señaló la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Juliana Pungiluppi, en la entrevista que nos dio.

En vez de estar proponiendo más garrote, los principales encargados de proteger a los niños –que van desde el presidente de la República, hasta los miles de funcionarios del Estado, incluidos, por supuesto, los jueces–, deberían redoblar sus esfuerzos para que los delincuentes sean juzgados y para que las políticas públicas que tengan que ver con la niñez sean ejecutadas a cabalidad.

En BOCAS, quisiéramos ver que los niños y las niñas crecen felices y tranquilos. Que en ningún rincón del país haya un menor de edad que sea obligado a ir a la guerra o que sea obligado a matar y mucho menos que les quiten sus juguetes para darles armas.

Quisiéramos que todos tengan la posibilidad de ir a un colegio a aprender y a jugar, y que las aulas de clase no les sean cambiadas por trabajos donde son explotados.

Quisiéramos que las niñas no sientan miedo y que, por el hecho de ser mujeres, no tengan que crecer en ambientes que les son hostiles, simplemente por su género. Porque en este país no deberíamos tener ni una sola noticia más de alguna niña violada, más cuando la mayoría de estos casos se cometen por personas cercanas o de su entorno familiar. No puede ser que la casa sea el lugar más peligroso para nuestras niñas.

Quisiéramos que ni un niño más sea “alquilado” por mafias callejeras –según denunció recientemente el programa Los Informantes–, para pedir limosna. Es inaceptable que, además, a bebés en brazos los droguen para mantenerlos dormidos y para que generen más lástima.

Quisiéramos, por supuesto, no ver más niños en los semáforos limpiando los vidrios de los autos, algo que, increíblemente, aún sucede en nuestras ciudades.

También quisiéramos que los niños en proceso de adopción encuentren un hogar adecuado. Que dejemos de ser cortos de vista y que entendamos que las familias que adoptan pueden estar conformadas de muchas formas, que lo importante es que tengan un hogar seguro para ellos. Que más allá de preocuparnos por los supuestos “males” de la ideología de género –otro de los términos que tan mal y tan irresponsablemente han utilizado algunos políticos–, deberíamos garantizar que los niños puedan desarrollar su personalidad en completa libertad, que tengan igualdad de oportunidades, en vez de preocuparnos por qué color representa un género determinado.

Quisiéramos no volver a decir, nunca más, que la niñez del país está en crisis o en peligro.


REVISTA BOCAS
EDICIÓN 87. JULIO - AGOSTO DEL 2019

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.