A los deportistas colombianos

A los deportistas colombianos

Revista BOCAS - Edición 88.

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Por: BOCAS
25 de agosto 2019 , 05:00 a.m.

Gracias. Es lo primero que queremos decirles desde BOCAS. Porque en un país en que las buenas noticias son escasas, ustedes siempre han logrado sacar la cara y hacer que muchos colombianos se sientan orgullosos de serlo. Salvo el deporte, pocas cosas nos unen tanto como sociedad. Sus triunfos, su esfuerzo y sus historias de vida son fuente de inspiración y ejemplo para muchas personas.

Este año, ha sido uno de los más importantes para el deporte nacional, han conquistado templos universales del deporte, desde las míticas canchas de Wimbledon hasta lo más alto del podio en el Tour de Francia. Han estado en lo más alto de deportes que muchos ni siquiera conocíamos como el rugby subacuático. Y ha sido un año importante para las deportistas que a pesar de todas las trabas, injusticias y prejuicios que tienen que sortear, logran sacar la cara por el país. A la lista de atletas mujeres consagradas, con nombres como Mariana Pajón y Caterine Ibargüen, se han sumado figuras como la marchista Sandra Arena, o las jugadoras de las selecciones femenina de fútbol y las de voleibol. Las olimpiadas de Tokio están a la vuelta de la esquina y desde aquí queremos darles una voz de apoyo más.

Años de trabajo, entrenamiento y persistencia catapultaron a Juan Sebastián Cabal y a Robert Farah a lo más alto de los dobles masculinos. Alzar el trofeo de Wimbledon, templo del tenis, les valió quedar en la historia como la primera pareja ciento por ciento colombiana en ganar un Grand Slam. Además, este triunfo los situó en lo más alto del ranking mundial de la ATP como la pareja número uno de dobles. Verlos celebrar el 13 de julio, en la cancha central de la Catedral, luego de disputar cinco sets, se convirtió en una de las postales más memorables del tenis y el deporte nacionales.

Cuando aún sentíamos la euforia por el triunfo de nuestros doblistas, un joven de Zipaquirá nos volvería a sacar otro grito de victoria. Egan Bernal conquistaría una de las competiciones deportivas más exigentes del mundo. El maillot amarillo que Egan se puso en los últimos días del Tour y defendió hasta que dio el paseo por los Campos Elíseos fue la imagen de un triunfo que los colombianos esperamos por muchos años. Los escarabajos por fin conquistaron la gran vuelta que les hacía falta, la triple corona estaba completa: Giro de Italia, la Vuelta a España y, por fin, el Tour.

Y continuando la seguidilla deportiva llegaron los Juegos Panamericanos que se disputaron en Lima, Perú. Si bien fueron los panamericanos en que más medallas doradas hemos ganado, la alegría no fue completa. Los 28 oros, las 23 platas y los 33 bronces nos ubicaron en el séptimo lugar, el peor lugar en la historia de estas competencias. Pero no queremos ser resultadistas, al final, muchas disciplinas nos dieron unas alegrías que valen más que el resultado general.

Comencemos por una mención especial al equipo femenino de fútbol. Después de una serie de escándalos –incluidos los de acoso sexual, la amenaza de acabar la liga profesional y el poco apoyo por parte de los directivos encargados del fútbol en el país– alcanzaron la medalla de oro en los Panamericanos, la única que obtuvimos en un deporte de conjunto. Estas mujeres son unas profesionales que necesitan políticas serias para continuar por la senda ganadora. El fútbol femenino es una realidad mundial.

Uno de los palos en los juegos de Lima fue el atletismo. La medalla de oro de Sandra Arenas, en los 20 kilómetros de marcha, fue el primer campanazo. Después vino el oro de Anthony Zambrano -una de las estrellas de los Panamericanos- en los 400 metros planos, pero no contento con esta medalla su actuación fue vital para que Colombia ganara en la competencia de los 4 x 400 metros. La remontada de Zambrano, en los últimos cien metros, hizo que sacáramos de lo más alto del podio a potencias en atletismo como Estados Unidos o Jamaica.

Otros triunfos se dieron en deportes como el surf, donde los hermanos Giorgio e Isabella Gómez se quedaron con el oro. El taekwondista Miguel Ángel Tejos se colgó otra medalla dorada que muchos no tenían en las cuentas. Mariana Pajón se reafirmó como la campeona absoluta del BMX, Ingrit Valencia volvió a cumplir con medalla de oro en boxeo, después de haber alcanzado la de bronce en los olímpicos de Río 2016, y la delegación de patinaje siguió mostrando su poderío; lástima que nada que lo consideran deporte olímpico. Otra medalla que no se nos puede escapar es la de Sara López, en tiro al arco compuesto individual.

Mención especial al equipo de voleibol femenino, que alcanzó la medalla de plata. Haberle ganado a Brasil, equipo legendario y varias veces medallista en las olimpiadas, resulta toda una proeza. Aunque se perdió la final contra República Dominicana, las voleibolistas dejaron ver que su nivel es de talla mundial. ¡Ojo, no dejemos que este proceso quede en el olvido! Como tampoco los procesos de las selecciones femeninas de rugby y baloncesto, que alcanzaron el cuarto lugar en sus competencias.

Dejando los Panamericanos de lado, pasamos al buen momento de dos beisbolistas colombianos. El lanzador de los Cachorros de Chicago, José Quintana, se convirtió en uno de los jugadores más sobresalientes del equipo. Por el lado de los Yankees de Nueva York, Giovanny Urshela ha deslumbrado tanto a los hinchas del equipo, como a todos los conocedores del béisbol, con su bateo. El tercera base del equipo neoyorquino tiene soñando a sus seguidores con sus jonrones.

El rugby subacuático, un deporte poco conocido, también mostró que a pesar de la falta de apoyo se consiguen triunfos importantes. La selección que representó a Colombia ganó el campeonato mundial que se disputó en Austria, al vencer a Noruega. Una lección para que no esperemos solo hasta que nuestros deportistas ganen para apoyarlos, estos jóvenes tuvieron que buscar ellos mismos los recursos, a través de crowdfunding, para ir a competir. Muy fácil subirse al bus de la victoria, qué difícil crear políticas de Estado serias para ayudar a los deportistas.

Ya se anunció con bombos y platillos la creación del Ministerio del Deporte, que reemplazará a Coldeportes, pero se estrenó con la noticia de que el presupuesto del 2020 viene con un recorte del 12 por ciento para el deporte. Aunque los funcionarios de la entidad dicen que la reducción es en infraestructura, no deja de llamar la atención que frente a los buenos resultados de los deportistas el incentivo sea reducir el apoyo financiero.

Y ¡por favor! Cuando alguno de nuestros deportistas pierda, no lo crucifiquemos. Aquí el apoyo debe ser en las buenas y en las malas.


REVISTA BOCAS
EDICIÓN 88. AGOSTO - SEPTIEMBRE DEL 2019

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