MOLESTIA DE E.U. POR FUGA DE PILOTOS ANTINARCÓTICOS

MOLESTIA DE E.U. POR FUGA DE PILOTOS ANTINARCÓTICOS

Mas de 80 helicópteros donados a Colombia por Estados Unidos, punta de lanza en la lucha contra las drogas y el terrorismo, podrían quedar parados en tierra, debido a la fuga de muchos pilotos entrenados para volarlos.

19 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Mas de 80 helicópteros donados a Colombia por Estados Unidos, punta de lanza en la lucha contra las drogas y el terrorismo, podrían quedar parados en tierra, debido a la fuga de muchos pilotos entrenados para volarlos.

La situación preocupa a funcionarios de la administración Bush y a miembros del Congreso de E.U., que no se explican cómo se está echando al traste un programa que le ha costado millones de dólares a ese país.

Entre 1999 y el 2002, E.U. entregó a la Policía y al Ejército colombianos aproximadamente 80 helicópteros (20 Black Hawk y 60 Hueys y Super Hueys) que le costaron al fisco estadounidense unos 400 millones de dólares.

Para volarlos se entrenaron, en los últimos cuatro años, 65 pilotos colombianos en academias estadounidenses, con un costo superior a los tres millones de dólares. Pero muchos de esos hombres no están hoy en las Fuerzas Militares y Policía de Colombia.

Ante la molestia, el Gobierno colombiano sostiene que esa fuga ha sido autoimpuesta y obedece en parte a las leyes de la oferta y la demanda, pues los pilotos, una vez reciben el entrenamiento, piden la baja y se ubican en compañías privadas donde les pagan mejor.

Es más, contratistas de E.U. para tareas de fumigación, como Dyncorp, les ofrecen mejores sueldos y se los llevan. Es decir, los pilotos son entrenados por E.U. y luego Dyncorp, que recibe plata de E.U. para este tipo de misiones, sonsaca a los ya entrenados y se los lleva a trabajar con ellos.

Reubicación costosa.

Pero la fuga hacia esas empresas no es la única causa para que haya escasez de pilotos de helicópteros.

Por una decisión reciente del director de la policía de Colombia, Teodoro Campo, se reubicaron a algunos de estos hombres en otros cargos, como jefes de distrito, ajenos a las misiones de vuelo.

Actualmente, el programa más afectado con esta situación es el de los Black Hawk.

Estos aparatos, cuyo costo individual supera los 14 millones de dólares, no solo son más rápidos, hacen menos ruido y cargan más tropas, sino que alcanzan altitudes superiores a la de otras aeronaves similares.

Estos atributos los hace idóneos para combatir en las plantaciones de amapola, en las cordilleras, y realizar operaciones con mayor efectividad. Pero entrenar a un piloto para su manejo es dispendioso, pues toma hasta cuatro años.

De hecho, una de las razones por las que los Black Hawk se demoraron en entrar en operación -casi dos años y medio desde que se aprobó su compra- fue el tiempo que tomó el entrenamiento de los pilotos.

Los pilotos aprenden a volar de noche, a utilizar visores, detectores infrarrojos y muchas otras cosas propias del aparato. Pero ya no hay quien los vuele. Si esto sigue así pronto tendremos que parar los Black Hawk , dijo una fuente del Congreso de E.U..

Agregó que lo más grave es que en esa estampida también se han ido los instructores, es decir pilotos que han sido entrenados para enseñar el manejo del Black Hawk a pilotos de máquinas menos sofisticadas, como los Hueys.

En mayo del 2002 se entrenó a 22 instructores de pilotos y pilotos de mantenimiento en el fuerte Rocker, en Atalanta. Eso nos costó 300.000 dólares. Más de la mitad de ellos ya no están en las Fuerza Pública de Colombia. Ya no hay quien entrene a los nuevos, ni quien de la certificación que todos los años necesitan obtener los pilotos de Black Hawk para renovar sus credenciales y volar , continúa la fuente.

Correctivos.

Para tratar de impedir la fuga de pilotos recién entrenados hacia otras empresas, el Congreso de E.U. estudia el cambio de una cláusula que impediría a Dyncorp, y a otras firmas, contratarlos.

El Gobierno colombiano también reconoce el problema y ha tratado de tomar algunos correctivos. Según una fuente consultada, la ministra de Defensa, Marta Lucia Ramírez, por orden del propio presidente Alvaro Uribe, suspendió las reubicaciones.

En algunos casos, ha dicho la ministra, se revisarán los movimientos que hizo la Policía y analizar cuáles pueden ser reversados. Además, se piensa obligar a los pilotos a que firmen un contrato que garantice su permanencia en la institución por diez años.

Esa, por lo menos, fue la explicación que dio Ramírez a miembros del Congreso de E.U. que la cuestionaron sobre el tema en la visita de esta semana a Washington.

El problema, sin embargo, no es de fácil solución y tiene que ver con los ascensos de la carrera militar y policial.

Tampoco se puede pretender amarrar a estas personas de por vida a una misma función o a un mismo cargo , dice un funcionario conocedor del tema.

De acuerdo con la fuente del Congreso de E.U., parte del problema sería corregido si a los pilotos se les paga un sueldo más alto, que haga atractiva su permanencia en la institución.

Desde hace una semana EL TIEMPO intentó conocer la opinión del general Teodoro Campo sobre el malestar de E.U. No obstante, nunca fue posible que él atendiera personal o telefónicamente a los periodistas.

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