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EL DESTINO ESTABA ESCRITO

EL DESTINO ESTABA ESCRITO

Los destinos estaban escritos. Aquí, los periodistas, los vendedores ambulantes, los revendedores de boletas, las meseras de los cafés del centro, las sardinas y los niños bien de la zona rosa, el Alcalde, los botones de los hoteles, los taxistas, todos, eran campeones desde hace una semana. Y el Once Caldas no había empezado a jugar el partido de ayer.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
09 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Los destinos estaban escritos. Aquí, los periodistas, los vendedores ambulantes, los revendedores de boletas, las meseras de los cafés del centro, las sardinas y los niños bien de la zona rosa, el Alcalde, los botones de los hoteles, los taxistas, todos, eran campeones desde hace una semana. Y el Once Caldas no había empezado a jugar el partido de ayer.

Los pocos hinchas del Junior que vinieron desde Barranquilla tenían una esperanza de título muy oculta y el batallón de periodistas costeños aseguraba que el subtítulo ya era un premio enorme para este Junior de muchachitos. Parecían derrotados y conformes.

Caldas entero ya había pegado la segunda estrella en su escudo. La fiesta de celebración del título estaba montada desde el jueves pasado. En las emisoras sonó una canción de Julián Marino López y el grupo Yaré. La salsita Once Caldas de mi alma. Se oyó más que la Feria de Manizales en la temporada taurina.

A la una de la tarde de ayer, Yaré empezó a tocar en el estadio Palogrande y un animador gritaba que (ayer) el Once será campeón , Aquí la bestia estaba ensillada hace rato y vestida con una bandera inmensa de 167 metros de largo por 30 de ancho, que arropó toda la curva norte.

A las 2:30 el estadio estaba repleto y más blanco que nunca. La gente no vino a ver un partido de fútbol: vino a cantar en grito el Himno de Manizales, vino a dar la vuelta olímpica, vino a celebrar. Néstor Ramírez, el alcalde, daba instrucciones para que la gente festejara, organizaba la ruta de una caravana por las calles y anunciaba que hoy, a las 6:30 de la tarde en el parque Ernesto Gutiérrez, iba a condecorar a los campeones.

Hace tiempo que un equipo no era tan campeón en Colombia con tanta anticipación. Tanto que cuando los jugadores de Junior salieron a calentar a la cancha ni los silbaron.

Los destinos estaban escritos desde antes de empezar a jugar el partido.

Juan Carlos Henao, arquero del Once Caldas.

"Una final es una final y se sufrió bastante pero conseguimos el objetivo. Llevaba once años luchando por el título y la oportunidad se da ahora. Caldas es un grupo de amigos que siempre se entregó en la cancha.

Sergio Galván, delantero del Once Caldas.

Los reyes somos todos con este título. La alegría es indescriptible, inmensa, casi no se puede creer, comentó Galván, quien añadió: "Ahora tenemos que disfrutar de esto".

Foto 1:.

Leiner Rolond (25) protege la pelota frente al volante manizaleño elkin Soto. Atlético Junior se defendió con 10 hombres, pero no le alcanzó para llevar la definición a los cobros desde el punto penalti.

Foto 2:.

Arnulfo Valentierra (8) no tuvo su mejor desempeño en el partido definitivo frente a Junior. Lo salvó el pase del gol.

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