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EL TURNO ES PARA VICKY

EL TURNO ES PARA VICKY

Antes de Con el corazón abierto, la idea de pararse sola en un escenario, frente a público, durante dos horas, no estaba en los sueños de Vicky Hernández. Confiesa así que no le gusta hacer monólogos. Sin embargo, le dio vida y cuerpo a una plañidera del norte de Colombia, en esta pieza que fue producida por el Teatro Leonardus y que ahora se presenta en el Teatro Nacional de la 71, dentro de la temporada de Cinco grandes actrices en Bogotá.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
25 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Antes de Con el corazón abierto, la idea de pararse sola en un escenario, frente a público, durante dos horas, no estaba en los sueños de Vicky Hernández. Confiesa así que no le gusta hacer monólogos. Sin embargo, le dio vida y cuerpo a una plañidera del norte de Colombia, en esta pieza que fue producida por el Teatro Leonardus y que ahora se presenta en el Teatro Nacional de la 71, dentro de la temporada de Cinco grandes actrices en Bogotá.

Pero el llamado del Leonardus, inicialmente para ella y Nicolás Montero, partía de que Vicky actuara y Montero dirigiera. Les propusieron una obra del Nobel Darío Fo, pero la actriz quería representar algo que tuviera relación con el país. Por eso, propuso a Humberto Dorado como dramaturgo. De unos cuantos ejercicios, en los que Vicky se subió al escenario a decir cosas salió la estructura de la obra. Pero la historia solo llegó cuando Dorado encontró un informe del diario The Washington Post con el relato de una masacre.

Entonces Vicky recordó que diez años atrás había conocido al más importante arquitecto teatral mexicano, Alejandro Luna. Habían trabajado juntos en el montaje La muerte y la doncella y él le había dicho que si alguna vez tenía un proyecto interesante, trabajarían juntos con lana (dinero) o sin ella. Lo llamé -cuenta la actriz- le dije que no tenía lana, le mandamos el texto y él vino y trabajó sin cobrar. Una persona con una trayectoria como la suya tuvo con nosotros un gesto entrañable y emocionante .

Ese fue el origen de Con el corazón abierto, el primer monólogo de Vicky, aceptado por e interés que tenía de colaborar con la consolidación del Leonardus, ahora próximo a cerrarse. Sobre su experiencia en esta obra, criticada favorablemente en su temporada de estreno el año pasado, la actriz habló con EL TIEMPO.

Haría otro monólogo?.

Con esta experiencia, vi que era agradable. Pero me gusta interactuar con otros actores. Un monólogo no deja de ser un giro forzado para el actor. Pone en la palestra el virtuosismo de quien lo ejecuta, eso no me gusta tanto. No por falsa modestia, sino porque hablarse y contestarse es muy duro. Sin embargo, tiene el encanto de ser un salto al vacío, el riesgo es todo.

Sobre todo en esta obra...

Los espectadores la leen de formas variadas. Un joven director de teatro me decía que le parecía muy dramática, exacerbada. Yo le decía, claro, es una tragedia. Fue escrita y se trabajó para hacer este estilo de actuación, no permite otra manera.

Cómo se prepara para esta nueva temporada?.

Mucha gente se quedó con la ilusión de ver esta obra que tuvo una temporada muy breve. La mayor ilusión a la hora de hacer teatro es que la mayor cantidad de público vea la historia. Presentarse además sirve para que las obras maduren, el fogueo con el público ayuda mientras sea más ininterrumpido y frecuente. Además, vale la pena que se conozca porque habla de algo que pocas veces se ha tocado.

Qué cosa?.

La obra le da una cara a la historia nuestra actual. Vemos que todos los días se repite. En el periódico y en la televisión los hechos son cada vez más de cifras. No hay seres humanos con nombre. Pero quienes mueren o ejecutan esas muertes tienen un entorno. Esta obra es una forma de aprender a ver nuestro propio dolor, por eso la partitura es absolutamente emocional.

Pensamos en la cantidad de mujeres que en Colombia quedan viudas, huérfanas, sin hijos o que son desplazadas. Ellas van, piden, se quejan pero se volvieron algo amorfo. Por eso aquí indagamos acerca de lo que nos duele, sobre cómo estamos colectivamente frente a tanto dolor y tanta barbarie.

Con el corazón abierto. Funciones: del 24 de junio al 6 de julio, a las 8 p.m. Boletas: 30.000 y 20.000. Teatro Nacional de la 71. Calle 71 No. 10-25

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