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PAISAJES

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Un paisaje boyacense es algo que no se puede describir con palabras y muy difícil de olvidar. Se nos mete en el alma, se nos grava en la memoria y se queda ahí para siempre. Es como un sueño, como una revelación que nos sumerge en un estado de éxtasis, imposible de expresar y de manifestar.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
17 de junio 2003 , 12:00 a. m.

Un paisaje boyacense es algo que no se puede describir con palabras y muy difícil de olvidar. Se nos mete en el alma, se nos grava en la memoria y se queda ahí para siempre. Es como un sueño, como una revelación que nos sumerge en un estado de éxtasis, imposible de expresar y de manifestar.

De ahí el problema que enfrento en estos momentos para contar exactamente lo que sentí hace como 15 días, frente a un paisaje boyacense, más exactamente en Ramiriquí, por la carretera que va a Jenesano, protegida de inmensos árboles, en donde encontramos un parador turístico llamadoLa Esmeraldai , de propiedad de unos queridos amigos boyacenses de pura cepa que, enamorados de su tierra, no han querido salir de allí.

Es una casa de campo verdaderamente hermosa, dotada de todas las bellezas que prodiga la naturaleza como matas, flores, árboles; situada a la orilla del río y en ese momento era presidida de un radiante sol que hacía más bello el ambiente. Al pasear por la casa encontramos que está decorada con muy buen gusto y cuelgan de sus paredes retratos a lápiz elaborados por su dueña. Al final de un corredor con baranda, al voltear la esquina, nos encontramos con un bugambil derramado sobre el techo del galpón donde se alimentan las gallinas, como si alguien lo hubiera botado ahí como al descuido. Sus flores de un fucsia intenso invadían nuestro campo visual y por consiguiente la sensación de belleza, colorido, luz y maravilla, hicieron que yo me recargara en la baranda del corredor sobrecogida y en silencio, contemplando por largo rato aquello que se me daba como un regalo y que me llenaba no solo de estupor y admiración, sino de orgullo por ser precisamente un paisaje boyacense.

*Ciudadana tunjana

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