FARC ASEDIAN A PUTUMAYO

FARC ASEDIAN A PUTUMAYO

La situación de Putumayo es desgarradora. Y la culpa la tiene el cuadro de violencia que en esa sección del país se ha desatado en la primera quincena del año. Gran parte de esta región estaba incomunicada ayer por vía terrestre con el interior del país. Los transportadores entraron en paro como señal de protesta por los atentados de que han sido objeto varios buses de las empresas Transipiales y la Cooperativa de Transportadores del Putumayo (Cootransmayo). A ello se suma que los particulares ya no quieren movilizar sus vehículos por miedo a la guerrilla, y viajar en carros oficiales equivale a enfrentar una muerte segura.

15 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Salir de Mocoa resulta imposible. Vía aérea, el aeropuerto más cercano está localizado en Puerto Asís, a noventa kilómetros. La pista de Villagarzón está inutilizada desde finales de diciembre pasado, cuando fue incendiado un avión de la empresa Aires.

Los trabajos de construcción de la carretera Mocoa-Pitalito, una obra por la que los putumayenses han luchado durante los últimos cincuenta años, están paralizados por culpa de las amenazas.

La guerrilla amenazó a los contratistas para que le paguen una elevada suma de dinero a cambio de no volar los puentes levantados sobre los ríos Caquetá y Villalobos.

Comunicarse con Putumayo, por teléfono, es una proeza. Por eso mismo, hasta las malas noticias llegan tarde.

Para el intendente, Diego Orozco, la región está a merced de la guerrilla que tiene asediada a Mocoa y amenaza ocuparla por la fuerza .

Lo más preocupante de todo es que hasta ahora el funcionario no ha recibido respuesta alguna del Gobierno central a sus llamados de ayuda y atención.

Orozco afirma que Putumayo se ha convertido en el nuevo centro de operaciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a donde han llegado los frentes que huyen de las montañas del Meta y Caquetá. Ya han sido detectadas cuatro columnas.

A su turno, el teniente coronel Pedro Pablo Linares Peña, comandante de la Policía Putumayo, admite que la situación de orden público es delicada. Pero la fuerza pública está en capacidad de sortear con éxito cualquier situación que se nos presente .

El sábado pasado, a la Policía le mataron tres agentes, entre ellos el capitán Milton Báez, durante un atentado dinamitero perpetrado en las afueras de Mocoa. La patrulla fue emboscada en el barrio Esmeralda.

La situación es similar a la que se vivió a comienzos de 1982, cuando el M-19 se tomó a Mocoa. Ahora la gente ya está cansada de la ola de violencia y clama por la paz.

El domingo al medio día, más de 300 personas llegaron a la sede del Gobierno intendencial para pedir una oportunidad en pro de la paz.

Y ayer, durante un Consejo de Seguridad, las fuerzas vivas dejaron en manos de tres personas la búsqueda de un diálogo con la guerrilla para concertar la paz.

Para las autoridades todo diálogo de paz es bienvenido. Pero nosotros no tenemos facultades para dialogar con quienes están al margen de la ley .

Y mientras llega la paz, la situación social y económica en todo este territorio no puede ser peor: la mayor parte de las poblaciones vive en tinieblas, hay enfermedades que diezman a la población infantil y los grupos indígenas no tienen ninguna protección.

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