SE SILENCIO EL ACORDEON DE COLACHO MENDOZA

SE SILENCIO EL ACORDEON DE COLACHO MENDOZA

Al ganadero Armando Pavajeau lo expulsaron del Club Valledupar, el más tradicional de la capital del Cesar, por atreverse a llevar a Nicolás Elías Mendoza Daza, un joven que lo descrestó por la forma de interpretar el acordeón. (CORRECCION: EL NOBEL GABRIEL GARCIA MARQUEZ, EL DIRECTOR DE EL TIEMPO, ENRIQUE SANTOS CALDERON, Y EL DIRECTOR DE RADIOSUCESOS RCN, JUAN GOSSAIN, FUERON JURADOS DEL FESTIVAL VALLENATO PERO NO EN 1987, CUANDO NICOLAS COLACHO MENDOZA FUE ELEGIDO REY DE REYES DEL VALLENATO, COMO EQUOVOCADAMENTE SE INFORMO AYER EN EL ARTICULO SOBRE EL FALLECIMIENTO DE MENDOZA.).

28 de septiembre 2003 , 12:00 a.m.

Armando descubrió a Nicolás Mendoza en el barrio El Carmen. El escuchó el sonido del acordeón y le gustó tanto que decidió investigar quién era el que tocaba. Cuando encontró al joven, nunca más lo dejo solo. Siempre estaba con él y lo llevaba a los círculos sociales, pero eso le costó la expulsión del Club , recordó ayer Marina de Pavajeau.

Y es que precisamente guiados por Armando Pavajeau, Colacho , Rafael Escalona, Adán Montero y Cirilo Castilla llevaron los conjuntos vallenatos al aristocrático club y con sus acordeones acabaron con la tradición de solo permitir música orquestada y clásica.

La anécdota hace parte de la historia de la música vallenata en la que siempre estuvo Colacho Mendoza, como era más conocido el artista que en 1987 peleó en franca lid el trono de Rey de reyes con Alejandro Durán, y a quien ayer la muerte le ganó la partida.

El acordeonero no pudo reponerse a un infarto que le sobrevino en la tarde del miércoles y que ayer le repitió de manera fulminante.

Estaba recuperándose. Como a las 10 de la mañana su estado era estable, hablaba y se reía, pero a las 11 le sobrevino otro infarto. Este le provocó la muerte , confirmó el médico Moisés Vega, encargado de atenderlo en la Clínica Cesar.

El viernes Fanny Zuleta, su esposa, había dicho que esperaba tenerlo de nuevo en casa esta semana.

La partida de Colacho Mendoza, a los 67 años, vistió de luto la música vallenata. Acordeoneros, compositores y cantantes se acercaron ayer a la clínica y luego a la funeraria La Ultra para acompañar a sus familiares.

La leyenda Mendoza era reconocido como uno de los más grandes maestros del acordeón.

En 1969 fue elegido rey del segundo Festival de la Leyenda Vallenata, que se celebra en Valledupar.

El juglar nació el 15 de abril de 1936 en la vereda Sabanas de Manuela, en San Juan del Cesar (La Guajira), en el hogar de Andrés Mendoza y Juana Daza.

En 1950 se trasladó a Valledupar, en donde se casó con Fanny Zuleta.

Le sobreviven siete hijos Wilber, acordeonero como su padre, Francisco, Ensueño, Adenir, Ricardo Elías, Ignacio y Julio Andrés.

Ayer, entre lágrimas, el guacharaquero del conjunto de Colacho , Adán Montero, manifestó que no solo perdió a un gran amigo, sino el folclor perdió a un gran músico. Con él recorrí muchos lugares de Colombia.

Generalmente viajábamos en bus porque le tenía mucho miedo a los aviones .

La tristeza también embargó al cantante Jorge Oñate, con quien Mendoza grabó seis discos.Colacho era una leyenda del folclor vallenato, un gran amigo y un ejemplo para las nuevas generaciones .

Y es que el acordeonero grabó con los mejores cantantes: Tomás Alfonso Poncho Zuleta, Jorge Oñate, Diomedes Díaz, Silvio Brito, Pedro García, Ivo Díaz y recientemente acompañó a Rafael Santos Díaz, el hijo de Diomedes.

Hacía parte de la llamada vieja generación de juglares vallenatos, entre ellos Juan Muñoz, Emiliano Zuleta Baquero, Lorenzo Morales, Alejandro Durán, Luis Enrique Martínez, Calixto Ochoa, Escalona Martínez y otros tantos que han ido olvidando las nuevas generaciones.

Su última parranda fue el viernes pasado en un homenaje que le hizo el Congreso de la República al compositor Gustavo Gutiérrez. Allí interpretó canciones del maestro Rafael Escalona, por petición de él.

Su muerte deja un profundo vacío en la música vallenata , dijo Cecilia Monsalvo, presidenta de la Fundación del Festival de la Leyenda de Música Vallenata, que confirmó las exequias del artista para hoy. Su sepelio será a las 4 de la tarde en Valledupar.

Reacciones Rafael Escalona, Maestro vallenato Esta noticia es la mayor tristeza que he sentido en mi vida. Me traje a Colacho muy joven desde La Jagua hasta mi finca y con Poncho Cotes le enseñamos los trucos de los viejos acordeoneros. Lo demás fue cosa de él mismo, que tenía un potencial enorme. Era uno de los grandes. La semana pasada que estuve en Valledupar fue con su acordeón a mi casa. Fue la última parranda que tocó para mí y estaba lleno de ilusión. No puedo creer que se haya ido .

Cecilia La Pollai Monsalvo, Presidenta Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Me unía una gran amistad con él, tanto en el folclor como en lo personal.

Era una persona cordial, un excelente acordeonero, por algo era nuestro Rey de reyes . Un artista completo, con un calor humano tremendo. Con su muerte se va parte de la historia de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, en la que participó en 1968 con Alfonso López Michelsen. Nos deja un gran legado a través de las notas de su acordeón que acompañaron a muchos cantantes.

Ivo Díaz, Cantante vallenato Fue mi compañero musical durante 12 años, un amigo como no hay dos amigos. Un hombre con unos valores impresionantes, un músico de una valía incuestionable. Colacho era como mi padre.

Cantábamos en todas las parrandas que se hacían en Valledupar y en toda la región. Cualquier día me dijo que por qué no grabábamos y le dije hagámoslo. Hicimos el primer disco, Maestría de triunfadores, en 1992. Dos años más tarde grabamos un disco, que en realidad fue un homenaje que le hice a él con la canción Señor Colacho Mendoza, que sirvió de título.

También recuerdo Dame tu alma, los 100 Años del vallenato, disco-libro con Daniel Samper, y clásicos para El Espectador, Cromos y Yoyo Music, además de un homenaje a Nacho Escalona. Grabamos unos 8 ó 9 CD.

En la última parranda que estuvimos, hace menos de un mes, venía con quebrantos de salud.

Gustavo Gutiérrez Cabello Cantautor Con Colacho se va parte de la bohemia de mi juventud. Con él hice mis inicios en la música vallenata. Nuestras primeras reuniones fueron en el Café La Bolsa, un tertuliadero donde nos encontrábamos varios amigos del folclor.

Con él se va una época luminosa de romanticismo. El además de ser un extraordinario acordeonero, tenía un don de gente muy especial. Era el preferido de la clase dirigente del Valle.

Siento que es un golpe mortal para el folclor vallenato.

Mi primera grabación la hizo Colacho con discos Curro en 1964. Fue el tema Suspiros del alma.

Alfredo Gutiérrez Acordeonero y tri rey vallenato Estoy conmovido. Ya parece una epidemia. Son muchos los que se han ido últimamente.Colacho contaba con mi admiración. Me decía cauquero .

Tuvimos nuestras diferencias en ocasiones, pero había respeto, pues era un folclorista muy capaz.

Considero que de todos los acordeoneros últimos, era el más importante.

Con los cantantes que estuvo les fue muy bien comercialmente.

Nos conocimos en los años 60 en una feria en el Valle y desde entonces lo admiré. Nunca nos enfrentamos en el Festival Vallenato por algunos problemas.

Primero en el 69 y luego en el 87, cuando el rey de reyes. En ambas ocasiones yo me retiré. En todo caso se va otro grande del folclor vallenato.

Alfonso López Michelsen Ex presidente de la República La muerte de Colacho nos afecta a todos los que de una u otra forma estamos ligados a Valledupar y, en especial, al festival. Es una pérdida muy grande, porque en los últimos 30 años fue uno de los factores decisivos de la música vallenata y, en particular, de la difusión de las composiciones de Rafael Escalona. Era una figura fundamental entre los acordeoneros más antiguos y no reflejaba la edad que tenía. Estoy con el pueblo vallenato en este momento triste.

El verdadero juglar del vallenato El historiador y experto en el folclor vallenato Julio Oñate hizo la siguiente semblanza de su amigo Colacho Mendoza.

A pesar de no haber tenido ninguna formación académica notoria, siendo de extracción humilde, Colacho Mendoza era de aquellas personas que nacen llenas de virtudes. Dueño de una calidad humana que demostró a lo largo de su vida, siempre caracterizado por sus actitudes verticales ante la vida. Honesto, decente, sencillo.

Algunos pensaban que era un artista de élites porque frecuentaba círculos cerrados, ya fueran presidenciales o culturales y culturales de cierto nivel, pero la verdad es que Colacho Mendoza encarnó el símbolo del juglar tradicional y siempre resistió los embates de la publicidad y la fama.

En su larga carrera artística no se presentó nunca una ruptura con la tradición, a pesar de haber sido compañero de grandes figuras de la farándula, como Jorge O, Diomedes Díaz o Silvio Brito y con jóvenes como Hugo Díaz, hijo de Leandro y demás representantes de nuevas generaciones, ante quienes siempre impuso y mantuvo esa fidelidad por la más auténtica expresión del vallenato y sus virtudes de digitador excelso.

Por eso se impuso en el primer festival Rey de Reyes ante adversarios más jóvenes y briosos, o de más peso, por la imagen que traían, por sus interpretaciones brillantes, frescas y al mismo tiempo ortodoxas.

Simboliza la figura del juglar tradicional, a pesar de luminarias como Diomedes Díaz, quien estuvo siempre subordinado a l Tuvo grandes logros en su carrera, pero jamás habló de ellos. Antes de los 70 fueron muchos los vocalistas que acompañó, como Isaac Carrillo y Pedro García.

Colacho fue un faro luminoso que guió a muchos discípulos y que ahora con su muerte no va a dejar de irradiar su luz.

Reseña Nota que apareció en el libro-disco Cien años de vallenato, de Pilar Tafur y Daniel Samper Pizano, en 1997 Nicolás Elías Mendoza alias Colacho , de Caracolí. Nació en 1936 y es heredero de los viejos pergaminos y secretos del género, lo que le permitió ganar en 1969 el Segundo Festival Vallenato y ser coronado Rey de reyes en 1987. Ha sabido transmitir a la nueva generación los repertorios más clásicos, que él domina porque los aprendió de los viejos (compositores y acordeoneros).

Es el típico acordeonero de raza, que lo mismo dura tres días tocando en una parranda para los amigos, que graba un disco con el cantante de moda. Su acordeón fue uno de los primeros que sonó en los discos de larga duración de los años 60, cuando grabó cantos de Rafael Escalona con Bovea y sus vallenatos. Después, con su sombrero infatigable y su afición por las camisas ha acompañado a los más famosos vocalistas del género: Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Diomedes Díaz, Silvio Brito, Ivo Díaz... Va camino a la leyenda.

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