LOS PARAS NO DAN TREGUA

LOS PARAS NO DAN TREGUA

Los violentos atentados dinamiteros perpetrados por las Farc en los últimos días parecen ser la justificación más fuerte que tendrían los paramilitares para romper la tregua acordada por la mayoría de sus frentes el primero de diciembre pasado.

25 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Los violentos atentados dinamiteros perpetrados por las Farc en los últimos días parecen ser la justificación más fuerte que tendrían los paramilitares para romper la tregua acordada por la mayoría de sus frentes el primero de diciembre pasado.

De la decisión de cesar hostilidades solamente se alejaron el Bloque Metro, que cubre el oriente y el nordeste antioqueño, y una pequeña facción de los paras de los Llanos. De resto, todas las fuerzas antiinsurgentes estaban cobijadas bajo la orden de cese al fuego.

El pasado 9 de febrero, en su página oficial en Internet, las autodefensas dejaron ver que estaban analizando la posibilidad de romper su armisticio. La pregunta que surgió entonces, desde varios puntos del país, fue qué tanto han estado las autodefensas en un genuino receso de hostilidades?.

No entendemos cómo se habla de una tregua y a la vez se mantienen enfrentamientos armados y presiones sobre las comunidades. Se está repitiendo el mismo camino que se recorrió con las Farc , opina el padre Albeiro Parra, director de Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó.

Y es que un balance de estos dos meses y medio de supuesta pausa militar muestran tres grandes masacres atribuibles a las Auc, en las que murieron al menos 21 civiles. Una de ellas inclusive implicó un delicado incidente internacional con el Gobierno de Panamá.

Durante el fin de semana del 18 y 19 de enero, cuatro indígenas kunas, incluidos dos caciques, fueron asesinados por miembros de las autodefensas del Bloque Elmer Cárdenas en Púcuru y en Paya, dos caseríos del Darién panameño, en un hecho sin precedentes para esa etnia.

Yo no podría asegurar hasta qué extremo vamos a aguantar, pero si este problema nos involucra de una manera grande podría llevar a una eventual incursión militar de Estados Unidos , fue la reacción de Carlos Alvarado, presidente de la Asamblea Legislativa de Panamá, homóloga del Congreso colombiano.

Actualmente, ese bloque paramilitar se encuentra por fuera del cese del fuego (decretó su ruptura a fines de enero), pero en el momento de la matanza se encontraban en plena tregua.

Dos semanas después de los asesinatos en Panamá, 35 taxistas de una cooperativa de Villanueva (La Guajira) acudieron a una cita con supuestos miembros del bloque Mártires del Valle del Cacique Upar, en un paraje de la Serranía del Perijá. Seis fueron retenidos.

Al día siguiente, 2 de febrero, aparecieron los cadáveres de cinco de ellos. El otro conductor, Angel Araújo, fue hallado en una carretera con heridas muy graves y murió en el hospital de Valledupar.

Aunque personas que asistieron a la reunión aseguran que sus anfitriones se identificaron como miembros de las autodefensas, el propio Carlos Castaño negó que sus hombres fueran los autores de los asesinatos.

La Defensoría del Pueblo también denunció por esos días muertes selectivas en Cesar y en el norte de Bolívar, a cargo de los paramilitares.

En ese sentido, fuentes de inteligencia militar señalan que el bloque que opera en los Montes de María (zona de rehabilitación) no está de acuerdo con el cese al fuego y que sigue ajusticiando habitantes.

Quizás el caso más dramático de estos dos meses y medio de tregua sea el de Armero-Guayabal (Tolima). La semana pasada, el Ejército encontró una fosa común con los cuerpos de 11 cazadores que habían desaparecido el 18 de enero. Entre los cadáveres apareció el del concejal de Falan, Iván Melo.

Antes del hallazgo de los cadáveres, el gobernador, Guillermo Alfonso Jaramillo, había acusado directamente al Bloque Tolima, de las Auc, de tener retenidas a estas personas, simples aficionados a la caza que se habían internado en los bosques del norte del departamento en una jornada que llevaban a cabo todos los años.

Por esta masacre fueron capturados cinco presuntos paramilitares en un corregimiento de San Juan de Rioseco (Cundinamarca), el sábado antepasado.

La ONG Corporación Sembrar, que trabaja el tema de los Derechos Humanos, había denunciado unos días antes la desaparición de otras dos personas en la hacienda Los Ciruelos, en Falan, a manos de los paras .

Mediante un comunicado, la ONG responsabilizó al Gobierno por la suerte de 19 personas desaparecidas en la región y aseguró que varias veces había denunciado el control que tienen las autodefensas en municipios como Líbano, Guayabal y Lérida.

Lastre para el proceso.

Con todo, las violaciones a la tregua unilateral (comprobadas y supuestas) empiezan a ser un lastre para las autodefensas en sus acercamientos con el Gobierno, que comenzaron formalmente el 11 de enero pasado.

El tema ya ha sido discutido en las reuniones de exploración. Según una fuente del Gobierno, en esos encuentros los propios voceros del grupo ilegal han admitido que no han cumplido el armisticio en un 100 por ciento.

Inclusive, el pasado viernes 14 de enero los tres líderes máximos del Bloque Central Bolívar, Javier Montañez, Julián Bolívar y Ernesto Báez, solicitaron la conformación de un comité de verificación del cumplimiento de la tregua.

...y tampoco les dan tregua.

Casi desde la primera semana de la tregua unilateral, los grupos de autodefensa han sufrido los ataques de la guerrilla, que han desembocado en más de una carnicería.

El primero ocurrió el 9 de diciembre del 2002, cuando subversivos de los frentes 18 y 58 de las Farc arremetieron contra una base para en Tierradentro, en jurisdicción de Montelíbano (Córdoba).

Según los lugareños, en el cerro Las Juanas los insurgentes mataron a 14 paramilitares. Luego siguieron hasta la quebrada San Mateo, donde les quitaron la vida a otros seis. Otro para habría muerto en el casco urbano del municipio, después de ser torturado.

La escena se repitió dos semanas después: más de 30 combatientes del Bloque Central Bolívar perdieron la vida el 26 de diciembre, en una zona rural de San Pablo (sur de Bolívar), tras el ataque de un bloque mixto de las Farc y el Eln contra su campamento.

El episodio más reciente ocurrió el 16 de febrero pasado. Ese domingo, hombres de los frentes 28 y 45 de las Farc atacaron a un grupo de paramilitares que se movilizaba en dos camionetas por la vía Tame-La Cabuya, en Arauca.

El saldo final fue de 24 muertos entre los dos bandos. Sin embargo, una fuente local calculó que las víctimas podían pasar de 70, pues una buena cantidad de cuerpos fue recogida rápidamente por sus compañeros. Al margen del cese Actualmente, unos 5 mil hombres de los aproximadamente 15 mil que componen las Autodefensas colombianas están al margen de los acercamientos con el Gobierno Uribe. En consecuencia, no están comprometidos en el cese de hostilidades que las Auc decretaron unilateralmente desde el primero de diciembre del 2002. El Bloque Metro, disidente de las Auc desde mediados del año pasado cuando el grupo ilegal armado se reunificó, se han mostrado reacio desde el principio a cualquier tipo de diálogo. Según Rodrigo o Doble Cero , el comandante de ese grupo, la decisión de no participar de los acercamientos obedece a dos razones: la primera, porque consideran que al no haber algún tipo de diálogos con las guerrillas, pero si con las autodefensas, la guerra sufre un desequilibrio; y en segundo lugar, porque, según ellos, lo que el Estado pretende es una rendición y no un proceso de paz. El Bloque Metro, según su comandante, tiene unos 2.000 hombres en armas y opera en algunos barrios de la Comuna Nororiental de Medellín, el nordeste y el oriente de Antioquia. Otra facción es el Bloque Elmer Cárdenas, grupo que se retiró de la mesa de acercamientos con el Gobierno desde finales de enero. Su comandante, Alfredo Berrío, Alemán , explicó que no existen condiciones para continuar haciendo parte del proceso de diálogo . El Alemán , uno de los hombres de más confianza de Carlos Castaño, está al mando de unos 2.000 hombres que operan en el Eje Bananero de Urabá, parte del Chocó y la zona del Darién, fronteriza con Panamá. Por último, existe un pequeño grupo de autodefensas de los Llanos Orientales que, según Castaño, fueron las responsables del secuestro del venezolano Richard Boulton. Esta facción no pertenece a las Auc.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.