NIÑOS DE PALMIRA, BAJO ACECHO

NIÑOS DE PALMIRA, BAJO ACECHO

De unos meses para acá es muy difícil encontrar un solo niño en las calles de Palmira (Valle), después de las 7 de la noche. (VER MAPA: LOCALIZACION DE LOS CADAVERES DE MENORES ASESINADOS)

07 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

De unos meses para acá es muy difícil encontrar un solo niño en las calles de Palmira (Valle), después de las 7 de la noche.

(VER MAPA: LOCALIZACION DE LOS CADAVERES DE MENORES ASESINADOS).

El miedo se ha apoderado de los padres de familia en esta ciudad de 300 mil habitantes, a 20 minutos de Cali, y rodeada por todas partes por sembrados de caña e ingenios azucareros.

Once cadáveres de menores de edad han sido encontrados en los últimos dos años ocultos en los cañaduzales. Sin excepción, todos estaban maniatados y presentaban señales de tortura y de abuso sexual. Algunos estaban calcinados. A muchos, el asesino, o los asesinos, les dejaron una cinta verde amarrada al cuello.

El último caso ocurrió el pasado sábado 25 de enero, cuando en los surcos de la hacienda Cascajal, propiedad del ingenio Manuelita, a pocos metros de la cancha de fútbol del barrio Zamorano, fue hallada la osamenta de un niño entre los 10 y los 12 años.

Sus manos estaban atadas. Llevaba un mes de muerto, pero tenía la ropa intacta. Los forenses encontraron signos de violación.

Las autoridades tratan de establecer si se trata de un violador en serie o de varios hombres que actúan con patrones similares.

Eso de la cinta plástica con la que parece que los estrangula es demasiado raro , dice Epifanio Riascos, personero municipal. Además, casi todos los pelaos son entre 10 y 14 años. Yo veo muchas similitudes en los crímenes. Esto es cosa de un sicópata", añade él.

Es tan extraño el caso que la Fiscalía armó un equipo interdisciplinario de odontólogos, paleontólogos y detectives médicos para agilizar la investigación.

Hasta ahora, la pista más firme que tienen las autoridades es la de un niño que en la Semana Santa del año pasado se le escapó a un hombre que iba a abusar sexualmente de él en un cañaduzal (ver recuadro).

Seguidilla de casos.

Un drama paralelo, que algunos temen que podría estar vinculado con los crímenes, es el de los menores desaparecidos. Los registros de las autoridades señalan que, en el último año, están reportados como tales 14 menores. En el 2003 ya van cuatro pequeños que no han regresado a sus casas desde hace dos semanas o más.

Cada una de estas familias alimenta la esperanza de que la desaparición se deba a razones de rebeldía o de espíritu aventurero de sus muchachos. Hay terror de que en Palmira se vaya a presentar un caso como el del sicópata Luis Alfredo Garavito, quien confesó haber asesinado al menos a 200 niños en un recorrido mortal por el país en 1998.

Ese miedo se incrementa cada vez que aparece un nuevo cadáver y entra a engrosar el expediente de la Fiscalía Seccional de Palmira que se abrió el 30 de diciembre del 2001 con la muerte de Javier Sánchez Fernández, de 11 años, el primer muerto reconocido dentro de esta seguidilla de crímenes y violaciones de niños.

Ese día, debajo de las hojas de unas matas de caña en la hacienda San José, la familia reconoció el cuerpo del pequeño a quien dos días antes habían reportado como desaparecido.

El me pidió permiso para irse con un hombre que le ofreció 10 mil pesos por ayudarle a llevar unas cajas. Como no lo autoricé, se salió para el parque y después no supe más de él", recuerda su mamá Mariela Fernández, quien tres años atrás había huido de la violencia del Putumayo para ofrecerle un futuro más tranquilo a sus once hijos.

Dos semanas después del levantamiento del cuerpo de Javier se encontró el esqueleto de un menor de entre 10 y 14 años, en el ingenio Papayal. A partir de ahí siguieron más hallazgos en la hacienda Tarapacá, en la Pichindé, en La Esperanza, en el sector de Sucromiles y tres más en la hacienda Cascajal.

Oficialmente el de Javier es el único cuerpo identificado. Aún así, María Mercedes Hurtado asegura que el cuerpo incinerado que se encontró en la hacienda La Esperanza a finales del año pasado es el de su hijo Nahún Candelo Hurtado.

Desconcierto total.

El pasado 17 de enero en el sector del barrio Villa Caimito, agentes que acudieron al llamado de la comunidad capturaron a Wilson Marmolejo cuando se dirigía a un cañaduzal con un niño de 7 años.

Aunque la Fiscalía le dictó medida de aseguramiento por tentativa de acceso carnal violento, no lo quiso vincular al proceso por la muerte de los otros niños. El fiscal Nelson Godoy, quien lleva el caso, se limitó a afirmar que no había pruebas para pensar que los crímenes son obra suya.

EL NIÑO QUE ESCAPO.

Esther Mosquera* está aterrorizada. Es natural: su hijo Mario*, de 12 años, es el único testigo directo que podría identificar al asesino y violador de Palmira.

En la Semana Santa del año pasado, el pequeño se le escapó a un hombre que quería abusar de él en un cañaduzal.

"La Virgen me lo libró", dice en su casa de un barrio de Palmira esta mujer que llegó de Guapi (Cauca) hace dos años.

Mario estudiaba primer grado en el Sor María Luisa Molina, pero la madre lo retiró por miedo a que el violador tomara represalias. Incluso, dijo, lo sacó de la ciudad.

El chico desapareció de su casa por un día, y fue llevado con engaños hacia un cañaduzal. Allí un hombre le dijo que se desnudara para untarle una pomada que le evitaría quemarse con el sol y la picadura de insectos.

Pero cuando el niño vio que el hombre se desnudaba se asustó. Entonces echó a correr y llegó a una casa a pedir ayuda.

Hasta el presente, Mario es el elemento clave de la Fiscalía de Palmira en este caso. El niño le contó primero su caso a las autoridades, y luego a su madre.

"El no se quiere acordar de eso. Está todavía muy asustado. Como al tipo no lo han cogido, corre peligro, porque él sabe quién es. Si hasta lo identificó, al poco tiempo, en una cola de un chance. Yo estaba con él. Pero solo me contó esto hace poquito", dijo.

FOTO/Carlos Ortega EL TIEMPO.

El gran temor es que la desaparición de 14 menores esté vinculada con las 11 muertes registradas en diciembre de 2001.

FOTO.

1- Javier Sanchez.

2- Carlos Alfonso Fajardo.

3- Cristian Silva.

4- Miguel Angel Arce.

5- Nahun Candelo Hurtado

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