LA ESCUELA CAMBIÓ DE ESTRATO

LA ESCUELA CAMBIÓ DE ESTRATO

La cafetería que Mery Romero tenía en el barrio Santa Inés quebró el año pasado. Desde entonces se ha dedicado a lavar ropa en casas de familia, pero ni ese sueldo, ni los pesos que gana como tapicero su ex esposo Hernando Maldonado, alcanzaban para pagar los 45 mil pesos que costaba la pensión de su hija en el colegio El Solís. Por eso, Mónica Alejandra hace parte de los 90 mil niños que este año abandonaron el colegio privado y entraron al sistema educativo oficial.

09 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

La cafetería que Mery Romero tenía en el barrio Santa Inés quebró el año pasado. Desde entonces se ha dedicado a lavar ropa en casas de familia, pero ni ese sueldo, ni los pesos que gana como tapicero su ex esposo Hernando Maldonado, alcanzaban para pagar los 45 mil pesos que costaba la pensión de su hija en el colegio El Solís. Por eso, Mónica Alejandra hace parte de los 90 mil niños que este año abandonaron el colegio privado y entraron al sistema educativo oficial.

Hace dos años la mitad de los alumnos estudiaba en planteles privados y la otra mitad en colegios públicos. Ahora, el 54 por ciento de los alumnos está inscrito en el sistema educativo oficial y el 63,2 por ciento de las solicitudes para un cupo en un colegio distrital este año eran de padres de familia que tenían matriculados a sus hijos en instituciones privadas.

La razón, para la mayoría, es cuestión de plata. Pero además de los problemas económicos que han obligado a los padres de familia a cambiar de colegios a los hijos, ha crecido el prestigio de la educación pública y lo que antes se veía como una obligación por falta de plata, ahora, en algunos casos, se ve como una opción. Una opción atractiva que seduce porque los colegios distritales han cambiado, no solo en infraestructura sino en calidad.

La crisis.

Según un informe de la Cámara de Comercio y Fedesarrollo, dado a conocer la semana pasada, el desempleo y la inestabilidad laboral fueron las principales causas para que los bogotanos bajaran en un 10 por ciento su capacidad de gasto. Los estratos altos se han venido empobreciendo y, en muchos casos, las familias han tenido que vender los electrodomésticos, los muebles y los enseres para sobrevivir.

En la educación privada la deserción se ha sentido profundamente en el estrato medio -asegura Marta Yaneth Castillo, presidente de la Asociación Nacional de Colegios Privados-. El desempleo de los padres de familia ha hecho que prácticamente desaparezca el estrato 3. Con la oferta de cupos distritales son muchas las instituciones privadas que han tenido que cerrar, especialmente en los sectores populares .

A pesar de la crisis, y según el informe de la Cámara de Comercio, aproximadamente el 92 por ciento de los jóvenes entre 12 y 17 años, va a alguna institución escolar, superando en asistencia a Barranquilla, Medellín y Cali.

La calidad.

Aunque muchos niños entran al sistema educativo oficial obligados por la situación económica, algunos consideran que, lejos de ser un drama, son una gran alternativa. Cambié a mis hijos de colegio porque me han dicho que acá la enseñanza es excelente -dice Sandra Rodríguez, quien acaba de matricular a sus hijos en un colegio oficial que administra Colsubsidio-. Ahí estudia una sobrina y tengo las mejores referencias .

Ese cambio de imagen se debe, según Juanita Díaz, subsecretaria académica de la Secretaría de Educación, a varios factores. Los padres sienten que ahora hay menos paros de maestros y que se respeta más el tiempo de los niños -asegura Díaz-. Están contentos también porque los colegios han mejorado en infraestructura pero, sobre todo, en calidad. Y esto es claro en las diferentes pruebas de evaluación .

Los resultados de las más recientes pruebas de competencias básicas -aplicadas a 195.849 estudiantes de grados 3 y 5, de 2.338 instituciones- dejaron muy bien parada a la educación oficial, que mejoró en 34 puntos y que, de paso, superó por primera vez a los colegios privados. La localidad con mayor puntaje fue Ciudad Bolívar, que obtuvo un promedio de 228 puntos sobre 306.

Estos resultados se deben a la serie de medidas que tanto profesores, rectores y Secretaría han tomado para elevar el nivel de la educación. En Ciudad Bolívar, por ejemplo, se crearon los encuentros de saberes, en los que maestros forman a otros maestros.

Las consecuencias.

Según algunos expertos, no es tan bueno que los estudiantes se trasladen de colegios privados a públicos. A pesar de que eso significa una educación más democrática, significa también que los que más lo necesitan se están quedando fuera del sistema.

Todo esto lo que demuestra es que nuestra sociedad atraviesa por una grave crisis -asegura Elsa Castañeda, quien asesora en temas de educación a la Fundación Restrepo Barco-. Los niños que antes podían pagar ya no pueden, y muchos de los estudiantes de estrato 1 no tienen otra alternativa que retirarse, así les aseguren el cupo. El problema es que el niño no es rentable en la escuela, sencillamente tiene que trabajar .

El año pasado la deserción en colegios distritales fue de 32.933 estudiantes.

FOTO/Camilo George EL TIEMPO.

En las pruebas de competencias básicas la educación oficial mejoró en 34 puntos y superó la privada.

FOTO/John Wilson Vizcaíno EL TIEMPO.

El 63,2 por ciento de las solicitudes para cupos en colegios distritales fueron hechas por alumnos que venían de planteles privados.

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