UN LIDERAZGO MUY DIFÍCIL DE HEREDAR

UN LIDERAZGO MUY DIFÍCIL DE HEREDAR

El viernes 17 de enero fue necesario llevar más de 100 sillas adicionales al salón de un hotel de Bogotá donde René Cortázar, ex ministro de Trabajo y Previsión Social de Chile, dictaría una charla sobre generación de empleo después de una reforma laboral.

09 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

El viernes 17 de enero fue necesario llevar más de 100 sillas adicionales al salón de un hotel de Bogotá donde René Cortázar, ex ministro de Trabajo y Previsión Social de Chile, dictaría una charla sobre generación de empleo después de una reforma laboral.

Para ese momento ya había más de 200 personas, entre empresarios, dirigentes obreros, trabajadores, académicos y funcionarios del Gobierno colombiano dispuestos a escuchar al conferencista.

La charla no podía ser más oportuna: apenas un mes atrás, el Congreso le había dado luz verde a una ambiciosa y controvertida reforma laboral, que pretende crear no menos de 500.000 empleos en cuatro años y abarató los costos de la mano de obra.

Y tan importante como el tema de la cita de ese viernes fue el nombre de uno de los convocantes: el entonces ministro de Trabajo, Juan Luis Londoño, cuyo conocimiento de la problemática social y sus iniciativas para enfrentarla ganaron fama entre la tecnocracia colombiana e inclusive del exterior.

Ello, sin embargo, no es suficiente para dar cuenta de la masiva asistencia que desbordó los cálculos más optimistas para oír a Cortázar. La explicación está en el liderazgo demostrado por el paisa desde cuando, siendo ministro de Salud de César Gaviria, sacó adelante en 1993 la Ley 100, que le dio un vuelco a la seguridad social en salud, pensiones y riesgos profesionales en Colombia.

Y dio más muestras de él cuando jalonó para que el Congreso le aprobara en diciembre, simultáneamente con la reforma laboral, el más drástico ajuste que se recuerde al sistema de pensiones, que les permitirá a las finanzas públicas ahorrar 50.000 millones de dólares en los próximos 50 años.

El conocimiento y liderazgo de Londoño llevan obligatoriamente a la pregunta, quién tomará el timón para hacer cumplir la meta del medio millón de empleos y evitar que en los vericuetos de la burocracia se paralice la entrega de 83.000 pesos mensuales a los colombianos despedidos; o que no se trunque el subsidio de 100.000 pesos mensuales a las pequeñas y medianas empresas por cada puesto de trabajo generado para beneficiar a 220.000 jefes cabeza de hogar desempleados?.

Quién vigilará y empujará para que se cumplan las decisiones para elevar la cobertura de vacunación infantil al 95 por ciento y para que los subsidios en salud para más de 11 millones de colombianos pobres lleguen a su destino?.

Quién consolidará el nuevo Ministerio de Protección Social, que nació el pasado martes de la fusión de los despachos de Trabajo y Salud y cuyo gestor y primer titular fue Londoño, para que funcione de manera eficiente con los 1.402 empleados que quedaron desde el pasado viernes, tras la salida de 252?.

Porque, además de lo dicho, Londoño acostumbró a sus colaboradores a verlo como un ministro hiperactivo, de los pocos capaces de marchar al ritmo frenético del presidente Uribe y de tener en su cabeza cada detalle de las carteras a su cargo.

De ciudad en ciudad.

Con la reforma laboral bajo el brazo, el Ministro comenzó el año con una ronda de visitas por las capitales para fomentar el enganche de trabajadores y estimular iniciativas locales de generación de empleo. En Cali, por ejemplo, se reunió con unos 100 empresarios, dirigentes cívicos y autoridades locales, a quienes, además de "venderles" la reforma laboral, ofreció soluciones a quejas como la lentitud del Sena para capacitar mano de obra.

En Medellín y Manizales, donde estuvo la semana pasada, sus planteamientos fueron de buen recibo entre los industriales y comerciantes. El jueves iba para Popayán a cumplir la misma misión y el viernes el turno era para Pasto.

La tarea no es fácil.

Los pilares de Londoño en el Ministerio son sólidos: la viceministra de Trabajo, Estela Arango, y el viceministro de Salud, Juan Gonzalo López, cuyas trayectorias y conocimientos se centran en sus respectivas especialidades.

Todos ellos como los demás miembros del equipo que deben hacer realidad estas reformas saben que no es fácil encontrar a un colombiano que, como Londoño, tenga pilas de sobra para convencer a los empresarios de que hay que generar medio millón de empleos y evitar que el ajuste laboral se quede en el simple recorte al ingreso de los trabajadores.

FOTO/Archivo EL TIEMPO.

Juan Luis Londoño se batió a fondo en el Congreso para sacar adelante las reformas laboral y pensional.

FOTO/Presidencia.

La protección de la niñez, mediante jornadas masivas de vacunación, es una prioridad dentro de la política de salud pública.

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