EUROPA ABRE OTRO FRENTE COMERCIAL CONLA DEFENSA DE LOS NOMBRES DE SUS ALIMENTOS

EUROPA ABRE OTRO FRENTE COMERCIAL CONLA DEFENSA DE LOS NOMBRES DE SUS ALIMENTOS

Europa le ha dado al mundo algunas de sus comidas favoritas. Pero ahora el viejo continente quiere recuperar el nombre de muchas de éstas.

13 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Europa le ha dado al mundo algunas de sus comidas favoritas. Pero ahora el viejo continente quiere recuperar el nombre de muchas de éstas.

Y si los negociadores europeos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) se salen con la suya, los nombres de comida asociados a una región específica desde el queso chedar británico y la cerveza pilsner de la República Checa hasta el vinagre balsámico italiano serán reservados únicamente para compañías ubicadas en esas regiones. Y esto significaría que cientos o miles de productos en todo el mundo, incluyendo América Latina, tendrían que ser rebautizados.

Se habla incluso de que las indicaciones geográficas , como se conoce a estas reglas, podrían extenderse hasta los restaurantes: A Italia, por ejemplo, le gustaría poner a prueba 60.000 restaurantes italianos en todo el mundo para asegurarse de que, en efecto, utilizan ingredientes hechos en Italia.

Esa posibilidad ha puesto a temblar a minoristas y autoridades comerciales, pues temen una confusión masiva por parte de los consumidores y complejos litigios sobre cómo rebautizar estos productos.

Y se habla incluso de que el conflicto podría descarrilar las conversaciones comerciales en el marco de la Ronda de Doha. Es una tremenda ofensa para nuestros productores , dice Sara Thorn, directora de comercio internacional de la Asociación Estadounidense de Fabricantes de Alimentos de EE.UU. Es una tontería .

Pero para los europeos, se trata de proteger lo que es suyo por derecho, al tiempo que ayudan a los consumidores al eliminar productores fraudulentos. En la actualidad, dicen, la gente tiene que leer la letra chica impresa en las etiquetas para saber si un producto es genuino o una imitación barata.

Por ejemplo, el mozzarella, el queso fresco de origen italiano. Los funcionarios de la Unión Europea dicen que éste se elabora únicamente al seguir ciertos estándares específicos en un pequeño rincón de Italia, y que no puede saber igual en ningún otro sitio. Algo que fuera de Europa pasa como mozzarella, tiene sabor a chicle , dice Franz Fischler, comisionado de Agricultura de la UE.

Europa tiene un buen modelo para sus intenciones. En 1995, las principales naciones comerciales del mundo acordaron ciertas directrices para evitar que, por ejemplo, los fabricantes de vino espumoso en California o Australia llamasen a su producto Champaña cuando lo vendieran fuera de su país de origen. Como resultado, sólo el vino espumoso proveniente de una región del noreste de Francia, denominada Champaña, puede usar ese nombre para venderse en los mercados mundiales.

En México, por ejemplo, dos de las bebidas alcohólicas más populares del país, tequila y mezcal, están protegidas por la llamada denominación de origen, en reconocimiento de sus especiales características derivadas de factores naturales y humanos tradicionales, propios e inherentes a su origen geográfico, lo que significa que esas bebidas no se pueden producir en otros sitios bajo el mismo nombre.

Hasta la fecha, la Unión Europea ha adoptado leyes de indicación geográfica a casi 600 productos que se venden dentro de la UE. En fechas recientes, Bruselas dictaminó que sólo las compañías en Grecia (que utilizan queso de cabra y ciertos métodos de producción) pueden vender queso Feta dentro de la UE, lo que irritó a los fabricantes franceses y daneses de queso de cabra similar.

Los opositores a estas limitaciones dicen que no son más que una forma de proteccionismo. Esto no nos habla de libre comercio, sino de crear un monopolio , se queja Sergio Marchi, el embajador de Canadá ante la OMC. El debate está apenas en su fase inicial, y todavía no está claro cuántos nombres de alimentos quieren proteger los europeos o siquiera cómo definirán una indicación geográfica.

Muchos temen que Europa intentará limitar el uso de nombres geográficos en servicios como restaurantes. Tratar de colonizar las tradiciones culinarias en restaurantes y en todos los demás sitios, es ir demasiado lejos , dice Marchi. Se imagina a los inspectores entrando a revisar restaurantes italianos en Toronto, o baños turcos en Tokio? .

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