LA ECONOMÍA NO EXPLICA LA DIVISIÓN ENTRE EE.UU., FRANCIA Y ALEMANIA SOBRE IRAK

LA ECONOMÍA NO EXPLICA LA DIVISIÓN ENTRE EE.UU., FRANCIA Y ALEMANIA SOBRE IRAK

Algunos estadounidenses creen que Francia y Alemania se resisten a una guerra contra Irak en parte para ganar una ventaja comercial en Medio Oriente . Mientras tanto, la opinión general en Europa dice que Estados Unidos quiere ir a la guerra por el petróleo.

14 de febrero 2003 , 12:00 a.m.

Algunos estadounidenses creen que Francia y Alemania se resisten a una guerra contra Irak en parte para ganar una ventaja comercial en Medio Oriente . Mientras tanto, la opinión general en Europa dice que Estados Unidos quiere ir a la guerra por el petróleo.

Pero la visión de que la avaricia está dirigiendo la diplomacia sobre Irak de estos países tiene una falla: en estos tres países, las posibles ganancias que pueden obtener sus empresas y economías no justificarían las políticas de sus gobiernos. De hecho, algunas compañías francesas y alemanas temen perder negocios en EE.UU. si Berlín y París insisten en oponerse a Washington. La idea de que hay un arca de oro al final de esta guerra es demasiado simplista , dice Toby Dodge, un especialista en Irak de la universidad de Warwick, en Gran Bretaña. En cuestión de petróleo, no hay ganancias a corto o mediano plazo .

No hay duda de que EE.UU. y Europa tienen obvios intereses en materia económica en un Irak sin Saddam Hussein. Si EE.UU. se impone y la comunidad internacional acuerda la reconstrucción de Irak surgirán contratos para proyectos petroleros y otros trabajos de infraestructura. Pero la política, más que la economía, explica mejor las diferencias entre EE.UU. y Europa sobre Irak.

EE.UU., como expuso en su Estrategia Nacional de Seguridad el año pasado, apunta a usar su estatus de superpotencia solitaria para reorganizar el mundo. Francia quiere evitar que el Gulliver estadounidense dirija el mundo unilateralmente. En tanto, el canciller alemán Gerhard Schrtenía una elección que ganar el año pasado, y oponerse a la guerra en Irak era popular con el pacifista electorado alemán.

Si los intereses económicos estuvieran impulsando a Alemania, ese país debería mantenerse fiel a Washington. EE.UU. es el segundo mayor mercado para las exportaciones de Alemania después de Francia, con ventas de US$72.700 millones en 2001. La Federación Alemana Mayorista y de Exportación estima que el comercio bilateral con EE.UU. podría caer hasta un 10% si consumidores, empresas y autoridades públicas se van en contra de los productos alemanes. Tal pérdida eliminaría un 0,33% del Producto Interno Bruto (PIB) de Alemania, en un momento en que su economía está al borde de la recesión.

También Francia tiene muchos más intereses en EE.UU. que en el régimen de Hussein. En 2001, Francia exportó cerca de US$30.000 millones en bienes y servicios a EE.UU. e importó cerca de US$20.000 millones. Las exportaciones francesas a Irak en ese año tuvieron un valor de sólo US$707 millones, según el Ministerio de Finanzas francés. EE.UU. exporta muy poco a Irak, pero es uno de los principales importadores del petróleo iraquí, y gastó US$5.820 millones en comprar petróleo iraquí en 2001.

Los funcionarios del gobierno de George W. Bush se molestan ante la sugerencia de que están apuntando a Saddam Hussein para quedarse con su petróleo. Es ridículo , dijo un funcionario de alto nivel, quien solicitó el anonimato. Y añadió que si ése fuera el motivo, acaso no hubiera sido mucho más fácil y barato llegar a un acuerdo con Saddam? .

Funcionarios estadounidenses no desmienten que las enormes reservas petroleras de Irak, y su posición en medio de la región de mayor producción de petróleo en el mundo, es un factor en por qué EE.UU. presta detenida atención a Bagdad. Es absurdo pensar que queremos ir a la guerra por el petróleo dice Herman Franssen, director general de International Energy Associates, una firma de consultoría de la industria petrolera con sede en Washington. EE.UU. tendrá que gastar entre US$50.000 millones y US$100.000 millones de sus bolsillos para una campaña militar y lo que viene después. Dónde está la visión de negocios en esto? .

Actualmente sólo hay tres países en el mundo que prohíben a las industrias petroleras extranjeras realizar perforaciones en su territorio: México, Kuwait y Arabia Saudita. Los expertos esperan que después de la guerra, Irak acepte la entrada de las grandes perforadoras de EE.UU. y Europa. Pero los contratos tardarían varios años en concretarse. Se espera que tan sólo el trabajo necesario para restaurar la infraestructura del país cueste entre US$3.000 millones y US$5.000 millones.

Aun así, algunos en EE.UU. creen que Francia puede estar resistiéndose a la guerra por razones de crudo. Pero los intereses franceses en Irak son limitados a dos acuerdos no vinculantes de TotalFinaElf, que se ha negado a firmar contratos mientras las sanciones de la ONU sobre Irak sigan vigentes.

Algunos analistas también piensan que es poco probable que por razones políticas EE.UU. deje al margen a las petroleras europeas en un Irak post Saddam. Sólo hay unas ocho compañías en el mundo lo bastante grandes para asumir los trabajos de extracción que surgirían, entre ellas la francesa TotalFina Elf SA, la estadounidense ExxonMobil Corp., la anglo-holandesa Royal Dutch/Shell Group, BP PLC y la rusa OAO Lukoil.

Algunas de las acusaciones dirigidas a Francia y Alemania se centran en ventas pasadas de equipo militar al régimen de Hussein. En los 70 y 80 Francia se convirtió en el tercer proveedor de armas del país, después de China y la Unión Soviética, según el Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (Sipri).

Alemania fue una de las fuentes de tecnología y materiales para programas de armas químicas y biológicas, señala Jean Pascal Zanders, encargado de investigación de guerra química y biológica en Sipri. Pero EE.UU. también armó a los iraquíes durante los 80, entregando 117 helicópteros a su fuerza aérea. Y las compañías estadounidenses vendieron a Irak patógenos y otro tipo de equipo que se utilizó para desarrollar armas químicas y biológicas. Tanto EE.UU. como los grandes países de Europa son responsables de haber armado a Saddam. En esta historia, no hay ángeles , dice Dodge, de la Universidad de Warwick.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.