LOS RECUERDOS DE LA BATALLA DE MONTE CALVO

LOS RECUERDOS DE LA BATALLA DE MONTE CALVO

Los vagos recuerdos del clima que acompañaba la noche del 24 de marzo de 1953, permanecen en la memoria del soldado Manuel Salgado. De vez en cuando retornan tangibles en los agitados sueños que lo transportan a la guerra de Corea.

29 de marzo 2003 , 12:00 a.m.

Los vagos recuerdos del clima que acompañaba la noche del 24 de marzo de 1953, permanecen en la memoria del soldado Manuel Salgado. De vez en cuando retornan tangibles en los agitados sueños que lo transportan a la guerra de Corea.

Es imposible no soñar con esos días, cuando la televisión nos evoca, con las imágenes de Irak, lo que es el frente de combate , dice con nostalgia.

Esa noche fue la más dura de las 670 en las que el contingente de soldados colombianos combatió contra los chinos, como aliado de las Naciones Unidas en Corea.

En total participaron 4.314 nacionales. Ciento once eran oficiales y 20 llegaron al grado de general. Los demás, suboficiales y soldados, pasaron a la historia como héroes de guerra a quienes solo se les recuerda en cada aniversario.

Por eso, cuando hablan de la feroz batalla que tuvo lugar entre el 12 de marzo y el 3 de abril de 1953 en el legendario Monte Calvo (Old Baldy, en inglés), se les sube la moral.

Esperábamos la orden en la línea de reserva para entrar en combate. El 10 de marzo nos tomamos el Cerro 180 y perdimos 30 hombres. Creíamos que era lo más duro, pero nos equivocamos , relata Salgado.

Más de 400 hombres permanecían en la línea de fuego en Toung ni Sonbyok. El terreno coreano, rodeado de cerros, no fue un problema para los colombianos, acostumbrados a la geografía de Boyacá y Antioquia. En la mesa de negociación de Panmunyon, las presiones crecían para que en el campo de batalla las tropas cediéramos terreno. Entonces, recibimos la orden de tomarnos el Old Baldy , recuerda otro veterano de la guerra.

Un pelotón de 52 hombres, bajo el mando del teniente Restrepo, avanzó de trinchera en trinchera desde el 12 de marzo. Para la mañana del 24, una compañía de apoyo relevó al primer pelotón porque las municiones y las fuerzas físicas se agotaban.

Este cambio fue aprovechado por los chinos, que nos lanzaron más de 700 granadas. El teniente Restrepo nos ordenó dejar los equipos y seguir con armamento. Copamos posiciones y se inició la segunda fase del ataque , cuenta Salgado.

En otra trinchera, el soldados José María Gómez, avanzaba en medio de los cañonazos de los chinos, que emplearon toda su artillería en la falda del cerro. Nos dispersamos y cada cual quería salir por su lado. Nos estaban copando. A esa hora ya teníamos 18 bajas , recuerda Gómez.

En otro punto del Old Baldy, el soldado Gustavo Palmar Díaz también ganaba terreno con su bayoneta calada. La artillería enemiga abría zanjas enormes y lanzaba granadas.

Un compañero me auxilió cuando se dio cuenta que estaba herido y me llevó a otra trinchera , dice Gustavo, que seguía avanzando pese a su estado. Sin embargo, las balas habían penetrado su pómulo derecho, el brazo y la pierna.

En ese momento, las heridas de guerra ni se sienten, lo que prima es lanzar la granada o disparar. Lamentablemente esas heridas dejaron sin un ojo, un oído y sin el paladar a mi compañero, a mi lanza , relata el soldado que estaba al lado de Gustavo.

Hay pequeñas fracciones de segundo para acordarse de Colombia. Del tamal, el chocolate, el olor a montaña... , añade.

En el fragor del enfrentamiento, los que quedaron sin munición pelearon hasta con los puños, pero el bombardeo autorizado por la ONU terminó con las últimas escaramuzas.

Muchos se quedaron en el Old Baldy, 97 en total. Regresaron a Colombia en cajones marrón cubiertos con banderas tricolor. No gozaron de las medallas al honor y el valor que recibieron José María, Gustavo y Manuel Salgado. Muchas condecoraciones están hoy en una prendería. Estos héroes anónimos ni siquiera tienen pensión.

El 4 de abril, las tropas norcoreanas entregaron un parte de guerra. En el mismo figuraba el saldo de militares colombianos: 97 bajas, 33 heridos, 92 desaparecidos y 28 prisioneros de guerra.

El triunfo del Monte Calvo fue para los colombianos. Aún hoy, algunos de ellos lloran los 24 de marzo y los 3 de abril.

Su recorrido por Seúl (Corea) y la aldea Toko ri donde recibieron seis semanas de entrenamiento diurno y nocturno, lo evocan cada año, cuando las ceremonias de protocolo se acuerdan de ellos.

Los prisioneros de guerra fueron entregados a la Cruz Roja Internacional y el 29 de octubre del mismo año regresamos a Colombia después de que se firmó el armisticio de Pan Mun Jom. La guerra terminó en Corea, nosotros la seguimos viviendo aquí , concluye Salgado.

El saldo total de la participación de los hombres colombianos en la guerra de Corea fue de 163 soldados muertos, 448 heridos, 28 prisioneros canjeados y 2 soldados desaparecidos.

FOTOS:.

1. El soldado José María Gómez, que participó en la batalla de Old Baldy, contempla las medallas que recibió.

Milton Diaz7EL TIEMPO.

2. José María Gómez aparece junto con uno de sus compañeros de combate un día antes del enfrentamiento en el Monte Calvo.

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