DE LA RÚA NO LA TENDRÁ FÁCIL

DE LA RÚA NO LA TENDRÁ FÁCIL

El próximo 11 de diciembre se iniciará un nuevo ciclo político en Argentina que irá de la mano de un nuevo estilo de gobierno: austero, prudente y extremadamente moderado, a imagen y semejanza del hombre que lo dirigirá, Fernando De La Rúa, el socialdemócrata que ganó las elecciones del domingo logrando un contundente 48,5 por ciento de la votación a su favor. (VER INFOGRAFIA: EL NUEVO MAPA POLITICO ARGENTINO. RESULTADOS OFICIALES)

26 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Serán cuatro años totalmente opuestos a la soberbia, opulencia y extravagancia que caracterizaron la larga presidencia de Carlos Saúl Menem. Y varias cosas cambiarán.

De La Rúa, quien se destaca más por lo que calla que por lo que dice, no llega a la Casa Rosada para restaurar la democracia, pues eso ya lo hizo el jefe de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín. Tampoco llega para combatir la hiperinflación, porque eso ya lo hizo Menem. Viene a darle una bocanada de aire fresco, de esperanza, a un país asfixiado por 10 años de un peronismo que si bien trajo la estabilidad macroeconómica, se va dejando un aumento considerable del desempleo, la pobreza y la criminalidad.

De La Rúa encara el nuevo milenio con la promesa de no hacer mayores cambios en las reglas de un modelo económico (convertibilidad, apertura económica, privatizaciones) venerado por haber desterrado la pesadilla de la hiperinflación. Pero enfrentar un déficit fiscal de 7.500 millones de dólares; una deuda externa que roza los 143.000 millones de dólares; una desocupación que llega al 15 por ciento y una pobreza que golpea a 12,3 millones de argentinos, casi el 35 por ciento de la población total, requerirá de ajustes importantes.

En el plano político se dibuja una nueva Argentina. De La Rúa va a tener que trabajar con base en el diálogo y la búsqueda de consensos.

Las razones son matemáticamente simples. Trece de los 23 gobernadores serán de oposición, con el agravante de que los gobernadores justicialistas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba suman casi el 70 por ciento del padrón nacional.

En el Congreso la situación tampoco será la mejor. La Alianza necesitará de pactos para funcionar en la Cámara y en el Senado tendrá que conquistar a la mayoría peronista para lograr avanzar en asuntos tan vitales el presupuesto de la nación.

Para completar, el nuevo Presidente tendrá que manejar con sumo cuidado la repartición del poder entre las dos fuerzas de la Alianza de centro-izquierda que lo llevó al poder. Un cisma en los radicales y el izquierdista Frepaso (Frente País Solidario) sería la debacle.

Para el país será una novedad. Argentina no está acostumbrada a esta cohabitación de fuerzas políticas, pues viene de una década marcada por el liderazgo indiscutido de un sólo hombre (Menem), que siempre decía cómo se hacían las cosas y todos los demás iban detrás de él. Pero De La Rúa será un presidente con mucho menos poder que su antecesor, quien lo controló todo: la Corte Suprema, la Cámara de Diputados, el Senado y la mayoría de las gobernaciones provinciales. Y es claro que esto puede suponer problemas de gobernabilidad e implicará en mayor o menor medida una puesta a prueba de la joven democracia argentina que, de salir airosa, habrá demostrado plenamente su madurez.

Para rematar, Menem no piensa irse. Eso quedó ayer claramente ratificado cuando el gran Buenos Aires amaneció empapelado con carteles que decían: Menem 2003, el país lo necesita.

Una señal más que elocuente de que el actual Presidente piensa en todo menos en el retiro y que sin duda será un fiero opositor para tratar de lograr su más anhelado sueño: volver a la Casa Rosada en los comicios presidenciales del 2003.

Australes EL PRESIDENTE estadounidense, Bill Clinton, quien entabló una íntima amistad con Carlos Menem, dijo ayer que estaba listo para trabajar estrechamente con el gobierno de De la Rúa, a quien felicitó por su triunfo.

EL NUEVO presidente argentino anunció ayer una de sus primeras decisiones como jefe de Estado: vender el lujoso avión presidencial, Tango 01, que adquirió la administración Menem. Se viene un gobierno austero , advirtió.

PARAGUAY, que en las últimas semanas ha protagonizado un enfrentamiento diplomático con Argentina por la extradición del ex golpista Lino Oviedo, dijo ayer que con el cambio de mando en Buenos Aires las condiciones jurídico-políticas han cambiado , y Asunción insistirá con más fuerza en la extradición de Oviedo .

JACQUES CHIRAC, presidente de Francia, le envió a De la Rúa una propuesta para que París y Buenos Aires preparen de manera concertada el expediente agrícola de las próximas grandes negociaciones comerciales entre los dos países.

FOTO: EL PRESIDENTE MENEM podría ser otro dolor de cabeza para De La Rúa. Ayer Buenos Aires amaneció empapelada de carteles que proclamaban su intensión de ser reelecto en el 2003.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.