NOHORA ELIZABETH, LA MAMÁ DE MALOKA

NOHORA ELIZABETH, LA MAMÁ DE MALOKA

Aunque Nohora Elizabeth Hoyos haya sido enfermiza desde niña, la palabra más acertada para definirla es vi talidad. Y aunque varias ve ces los médicos la han desahuciado, una terquedad indomable y un optimismo irredento la han ayudado a hacer realidad uno de sus sueños: Maloka.

15 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

La directora del centro interactivo de ciencia y tecnología más importante de América Latina es una adicta al trabajo. Califica su actividad (y la de su equipo) como una serie de quijotadas.

Ella, que le ha entregado alma, vida y sombrero a la difusión de la ciencia y a con vencer a la gente de que un país que no trabaja y no es timula el conocimiento no tiene futuro, es una graduada de biología molecular de la Universidad de Yale y tiene más de 14 posgrados. Una señora mujer.

Miembro fundador y ex di rectora de la Asociación Co lombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC), Nohora Elizabeth se define como una persona terca, creyente en Dios, persistente y opti mista.

Casada y con dos hijos, habla de Maloka como si fuera otro de sus críos, y po see al respecto un rico anec dotario sobre proyectos que, contra toda eventualidad, terminaron vueltos realidad.

Por ejemplo, cuando se em pezó a construir Maloka no se poseía ni un diez por cien to del presupuesto necesario para acabar la obra. No obs tante, el proyecto nunca se detuvo y hoy día la institu ción es financieramente au tosuficiente.

En el exterior le preguntan que cómo lo hicieron. Acaso con financiación de la Fun dación Rockefeller o la Ford? No es así. Maloka es 95 por ciento colombiano, realizado con materia prima y mano de obra local. Además, ya se ini ció la segunda fase de Ma loka, que realizará proyectos como el Cerebrarium, único en su clase en el mundo.

Por si fuera poco, de países como Panamá, Argentina y Chile, llegan delegados que buscan asesoría para realizar experiencias similares en sus lugares de origen. Y el instituto La Vi llette de París (algo así como el Louvre de los centros inte ractivos de ciencia y tecnolo gía) escogió a Maloka como su socio de habla hispana.

Todo un cerebro Desde que era pequeña, el destino marcó un futuro promisorio para Nohora Eli zabeth: fue la mejor bachiller de su colegio, y Caracol la eligió como una de las diez mujeres más importantes de 1981, entre otras distincio nes.

Ha luchado incluso en con tra de su salud y del consejo de doctores que la han calificado de paciente hueso , que la han de sahuciado. Pero ella sigue con su sueño de construir el mejor centro interactivo de ciencia y tecnología del mundo.

Más allá de la reseña y de sus títulos y sueños, lo que mejor definiría a Nohora Eli zabeth Hoyos son sus pala bras: Entre más puertas nos cerraban, más buscábamos y más se abrían, porque era nuestro compromiso y nues tra pasión. Amo a mi país, estoy orgullosa y creo en los colombianos. Si cada persona mira más allá de su propio entorno y pensamos más como una comunidad, entonces saldremos adelante .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.