CON LA CRUZ A CUESTAS

CON LA CRUZ A CUESTAS

Por cosas del aquí y el ahora , como dice el director técnico de la Selección Colombia, en ese tono o en ese Totono casi tímido, se adelantó el editor de deportes de este diario, Gabriel Romero, a quien sus amigas llaman Gallito , pero al preguntarles por qué, todas callan el pico. Debe ser porque es un peso pluma. Pero, al grano: se nos adelantó Gallito en decir que se apresuraron en concederle la tan prestigiosa y esquiva Cruz de Boyacá a Juan Pablo Montoya. El va a mil hacia la fama, como el pobre cuando consigue platica para la carne. Y después merecerá muchos honores. Pero como aquí algunos políticos aprovechan un campeonato de tejo para echar discursos a toda mecha , corrieron a colgarle la medalla, a tocarlo, a medirle el aceite, a ver dónde tenía la barra de velocidades, a retratarse con él. De milagro no lo han llevado a San Vicente del Cuaguán. Y, claro lo salaron! Después de eso, gracias a Dios no le pasó nada más grave. Se ha podido matar.

23 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Pero además, Montoya no parece muy concentrado. No faltaba sino que lo viéramos publicitando preservativos pole position. Preservativos con arrancada, freno y estabilidad en las curvas. Eso desconcentra. De manera que Juan Pablo debe mandar bendecir la Cruz de Boyacá en el santuario a la Virgen de Bojacá, y poner la mente en su carrera de cabo a rabo. Y que se lleve a Dios de copiloto. O al menos que sepa que El está en los pits. Y que su equipo no lo des-pits.

Pero ya ven, este no era el tema, pues más fresco estaba el de las humildes y nunca tan merecidas mesadas o mensadas de ex congresistas, hasta de 14 milloncejos, lo cual lleva a que la nómina mensual cueste apenas 6 mil millones. Como para salvar un hospitalito de los pobres, digo yo, y perdonen honorables el atrevimiento.

Pero es que, ayjuepadre de la patria, aquí hay pequeñas diferencias. O injusticias. Hay otras pensioncitas de doscientos mil pesitos mensuales, que además de que muchas veces salen cuando el beneficiario ya ocupa su curul en el reino de los cielos, los fortachos jovenzuelos de 70 y pico de años que aún aguantan, deben cobrarla después de una cola de tres horas, en la que no solo tiemblan por la edad, sino por el frío, o porque no alcanzan a llegar, o porque después de cobrarla otros menos honorables , los de las pensiones millonarias les digan que no tienen derecho a ella y se la rapen. Los de los millones, en cambio, no hacen fila, porque se las entregan a domicilio, hasta en la residencia-cárcel . Tal vez para que no los atraquen Cómo entonces, después de ver eso, se le puede exigir a una enfermera, a un médico, que reconsidere sus conquistas salariales? Qué pensará un campesino que gana la astronómica suma de 5 mil pesos diarios, sin viáticos? La Justicia cojea, pero no llega, digo yo, doctor Navarro. Porque esas desigualdades le vuelan la piedra a uno. Palabra que sí! * * * Mañana, por el derecho a la vida y respeto a los derechos, por que podamos morir de muerte sobrenatural (ya que la natural es por arma de fuego), por el futuro de nuestros hijos, que nadie se quede en cama. Como dijo Jesús: Levántate y anda ; antes de que vengan los violentos a levantarlo a la brava

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.