EL MALCOMER

EL MALCOMER

Un agricultor encabezó hace poco la agresión a una conocida firma de comida rápida en Francia, para él emblema del malcomer multinacional y la expansión alimentaria artificial del american way. Como años atrás contra los cohetes nucleares, Europa reacciona ahora contra la invasión de alimento manipulado genéticamente, negocio ya con cifras intranscribibles. La amenaza de la mundialización dietética artificial contra la soberanía culinaria y el temor a una naturaleza uniformada por la ciencia insinúan una guerra comercial en el Viejo Continente, como defensa nacionalista contra lo que el presidente Chirac acaba de llamar en Madrid excepción cultural , o sea contra que la globalización disuelva la particularidad cultural.

23 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Los dos polos de poder mundial difieren en su interpretación del libre comercio este hoy, entre ambos, de 400 mil millones de dólares en materias como carne hormonada, semilla manipulada, banano, veto comercial a Cuba, Irán o Libia, mercado de capital, dumping, monopolio aéreo, medio ambiente, privacidad en Internet, servicios de comunicación, salud y hasta circulación de música o cine, en una Europa aterrada con la avalancha norteamericana sobre su industria del espectáculo. Acusaciones de proteccionismo vienen y van. Un europeo dice que E.U. hoy con déficit comercial de 262 mil millones no tiene política comercial sino clientes . E.U. responde que la liberación comercial europea es de una sola vía.

Luego de su aventura común en los Balcanes, ambos se aprestan a la ruda negociación del millenium round, donde apertura comercial será sinónimo de estabilidad política mundial, nublada hoy por las crisis asiática y latinoamericana. Pero sus divergencias superan la circulación de riqueza. E.U. cree que Europa se desentiende de los problemas mundiales. Esta a su vez sostiene un criterio de prosperidad con énfasis en el Estado protector y lo social, frente al liberal norteamericano, que desconoce un factor como 40 por ciento más de población en 3 veces menos de superficie. Para uno cuentan los sindicatos; para el otro el lobby empresarial, distanciando así su interés comercial.

Obstaculiza también que, frente a desacuerdos entre gobiernos europeos aún no federalizados, hay una sola entidad estatal en E.U. Esto provoca desarmonía mundial entre economía y política, o más concretamente, contradicción creciente entre capitalismo salvaje y democracia global. Sin hablar de lo militar, más determinante que la diferencia cotidiana, en trance de uniformización, sobre qué se come, se canta o se ve en TV. Los europeos montan ya su defensa propia, paralela a la OTAN o hasta independiente, como quería De Gaulle.

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