MALTRATADO POR SER COLOMBIANO:

MALTRATADO POR SER COLOMBIANO:

Señor Director:

23 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Al salir de nuestro bello país, pensé que ir a recibir capacitación en equipos recién adquiridos por la empresa me daría un poco de descanso de las noticias malas. Al llegar a Munich (Alemania), la primera expresión de la persona encargada de la revisión de los pasaportes fue: Ah, colombiano? Qué viene a hacer a Alemania? Y presionó un interruptor que anunciaba a sus colegas que tendrían trabajo. De nada sirvieron las explicaciones de que era legal lo que iba a hacer en Siemens en la ciudad de Nuremberg.

Otro alemán con apariencia de hippie, enseñándome su placa, preguntó: Dónde está la droga? , y empezó a denigrar de mi país, aseverando que Colombia manda droga para inundar su país. Dónde la tiene! , decía. Me untaron las manos con un químico que probaría que había estado en contacto con droga en los últimos días. Examinó mis documentos, en los cuales unos datos técnicos los 240 eventos que necesitaba programar en el equipo y el nombre del ingeniero alemán resultaban ser para él unas claves. No valían las explicaciones. Llegaron los rayos X, me pidió la billetera. Y que por qué tenía plata, y no se convenció de que eran los viáticos. Se la llevó para una minuciosa búsqueda. Al fin, al retornar con mis tiquetes aéreos, mi billetera, los sobres que me había hecho rasgar, decidió que tendría que pasar a un cuarto para más torturas sicológicas y físicas. Aquí sí voy a encontrar la droga, porque su país nos la envía , repetía.

No contento con pisotear mi orgullo y mis sentimientos, informó a Nuremberg, mi destino final, para que se continuara allí la inquisición. El personal de allí fue un poco más amable, al ver la empresa que me enviaba. Al llegar al hotel, noté la maleta destrozada por uno de los costados. Fue un susto indescriptible, pues me dio por pensar que algo me habían metido. Gracias a Dios, no. Al revisar mi billetera sentí la mayor rabia e impotencia al ver que no estaba el dinero completo. Cómo denunciarlo si en estos países extraños nos hallamos sin ningún tipo de ayuda de nuestro gobierno? El personal de Siemens se quejó telefónicamente al control de aduana del aeropuerto de Munich. Estos enviaron una carta donde se excusaban por lo ocurrido. Aseguraron que la selección no había sido por el país de origen. Discrepo totalmente, pues los comentarios hacen ver todo lo contrario. Pero es hora de que el Gobierno comience una campaña en la cual a los ciudadanos colombianos se nos respeten nuestros derechos elementales.

Wilfredo Saldarriaga Ingeniero

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