QUIÉN RESPONDE POR LA VÍA AL LLANO

QUIÉN RESPONDE POR LA VÍA AL LLANO

Una mole de tierra que amenaza con interrumpir el paso entre los túneles de Quebradablanca, en la vía que comunica a Bogotá con Villavicencio, está a punto de desgajarse desde lo alto de la montaña amenazandocon obstruir el paso de vehículos.

15 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

El asunto comenzó hace un año, cuando en una finca de propiedad de la familia Goavita, y la cual está ubicada encima de los túneles, comenzó a presentar derrumbes de piedra y tierra, que se incrementaban con el invierno. Pero la cuestión se complicó cuando hace unos ocho meses comenzaron a presentarse grietas que fueron aumentando de tamaño de manera dramática.

Y ha sido tanto el deterioro de la zona, unos cien metros arriba de los túneles de Quebradablanca, que ya han caído rocas a la carretera y la erosión abarca una franja de la montaña: unos 500 metros desde el lecho del río hasta la cúspide, en donde unas 15 grietas, algunas hasta de 80 centímetros, decoran de manera macabra el paisaje.

Aparte de un estudio geológico que dicen que se está llevando a cabo, no hay acciones concretas. Nadie ha subido a emprender acciones de prevención y lo que sí ha sucedido es que ya pequeñas rocas invaden la carretera. Inclusive la semana pasada una de esas piedras cayó encima de un carro y le causó daños. Ojalá el estudio no sea muy tarde , aseguró Jorge Goavita, concejal del municipio de Guayabetal.

Sin doliente el tramo II? Sí. Según la veeduría de la Cámara de Comercio de Villavicencio, el segundo tramo de la vía que comunica a la capital de la República con la del Meta no tiene doliente.

Ni el Instituto Nacional de Vías (Invías), ni Coviandes (empresa concesionaria) responden por el mantenimiento ni por la prevención en el trayecto entre Puente Quetame y Pipiral, y por esto la vía no recibe un tratamiento adecuado desde mayo del año pasado, fecha en que Inconstruc, empresa constructora, entregó la vía y esta no fue recibida a satisfacción plena por el Invías ni por la concesionaria Coviandes.

El tramo entre Puente Téllez y Pipiral es objeto de una operación provisional por parte del concesionario, de acuerdo a acta suscrita con el instituto en diciembre de 1998, que implica el no mantenimiento de este tramo por parte del concesionario. Lo anterior explica el mal estado de las juntas de dilatación de la mayoría de los puentes, la demora en actividades de parcheo... , afirmaba el informe 49, de agosto del presente año, de la veeduría de la Cámara de Comercio de Villavicencio.

Lo que quiere decir que, hasta el momento, la concesionaria en el segundo tramo de la vía Bogotá-Villavicencio solo hace las labores de recolección de dineros de peajes, más no mantenimiento y prevención.

Seguramente los riesgos de fallos en algunos taludes, como los ocurridos en Puente Quetame, serían menores si el concesionario tuviera la operación plena de la vía y asumiera toda la responsabilidad , afirmó Orlando Barbosa Villalba.

LLANO 7 días intentó dialogar, en numerosas oportunidades, con Alberto Mariño, gerente de Coviandes; con Rafael Sarmiento, director de concesiones del Invías, y con Ingetec, interventora del tramo II, para que respondieran a los cuestionamientos de la Cámara de Comercio pero fue imposible obtener una respuesta.

Juan Manuel González, director del Invías regional Meta, afirmó que no puede dar una versión oficial al respecto y que está sería dada por Bogotá.

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