EL NORTE DEL POT I

EL NORTE DEL POT I

En el momento, se adelanta la última etapa del proceso de planeación participativa que ha caracterizado la elaboración del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Villavicencio, restando solamente la concertación ambiental con Corporinoquia - conocidas últimamente sus observaciones-, el concepto del Consejo Territorial de Planeación, finalizando con el estudio y aprobación del Concejo municipal y la sanción del alcalde para su adopción definitiva.

22 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

La gestión emprendida por los integrantes del nOrTe es un avance significativo, frente a experiencias similares ocurridas en el pasado; al respecto recomendamos las épocas en que, por efecto del centralismo y la tradicional apatía, nos imponían estudios como los elaborados por la Universidad de los Andes y el no menos célebre de la firma Planur, con la cubana Cecilia Pascual, entre otros.

Sin embargo, así como rescatamos aspectos positivos, el POT igualmente registra inconsistencias u omisiones de orden técnico, las cuales demeritan el esfuerzo acometido de meterle pueblo a la planeación físico-espacial de la ciudad y de su región de influencia, falencias que aún es posible aceptar o replantear sin cambiar ostensiblemente lo acordado en mesas de trabajo por la comunidad, a través del Consejo Consultivo.

Por tanto, distantes de cualquier pretensión de pontificar o poseer la verdad revelada, la cual por demás nadie puede arrogarse, desde nuestro personal punto de vista, tan respetable como el del ciudadano común, le anotamos al plan nOrTe una serie de fortalezas y debilidades, iniciando en esta primera entrega por los aspectos positivos y dejando los vacíos para la siguiente edición, a título de aportes constructivos.

Como fortalezas reivindicamos la decisión de otorgarle la mayor participación a la ciudadanía, voluntad que incluso ha sido reconocida a nivel nacional por parte de instancias como los ministerios de Desarrollo y Medio Ambiente así como el Departamento Nacional de Planeación, traducida dicha vinculación en la convocatoria a dos talleres de planeación participativa y próximamente un tercero, los cuales dejan huellas pedagógicas para el futuro, complementada esta capacitación con otros certámenes en que hicieron presencia masiva gremios, profesionales, varias ONG y la sociedad civil, así hayan ocurrido algunas fallas metodológicas.

Otros aspectos que estimamos positivos, han sido los de difusión de actividades desarrolladas a través de los medios de comunicación, un poco limitada por la insuficiencia de recursos, la convocatoria a mesas de trabajo, exposiciones cartográficas, conferencias o exposiciones en planteles educativos, gremios y últimamente, la presentación en las propias comunas del municipio, sin contar los encuentros en municipios cercanos y una serie de tertulias para abocar temas específicos de orden técnico.

En cuanto a participación del estamento que deberá analizar y otorgar viabilidad política al POT, o sea el Concejo municipal, si bien es cierto ha jugado un papel discreto, se abona como positivo el viraje operado, especialmente por el trabajo de la Comisión del Plan, esperándose que la discusión en plenaria, sea consecuente con el pacto colectivo firmado por la comunidad y no distorsione lo acordado por esta.

Un ángulo que apreciamos como fortaleza del POT indudablemente es el decidido apoyo brindado por la administración municipal del alcalde Martínez Aguilera quien, pese a afrontar diferencias con el cabildo y cuestionamientos de entidades de control, es un convencido de la necesidad de convertir la participación en algo tangible, más allá de la consigna y a fe que es coherente con su promesa, así discrepemos en otras ejecutorias.

Finalmente, lo que se pretende con la formulación de un plan de ordenamiento territorial, como lo expresa la Ley 388 de 1997 es, Complementar la planificación económica y social con la dimensión territorial, teniendo en cuenta las resoluciones intermunicipales, metropolitanas y regionales, las características étnicas y culturales, incorporando instrumentos de regulación de la dinámica territorial, todo en función de mejorar las condiciones de vida de la población y de las futuras generaciones , objeto de la mencionada ley que, infortunadamente queda corto en el POT de Villavicencio.

*Investigador regional

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