ESTOY QUEBRADO, BUSCO SOCIO

ESTOY QUEBRADO, BUSCO SOCIO

Mire Sr. López, lo que usted necesita es capital fresco, busque un socio que le aporte capital. Sr. Ramírez, he sido cliente puntual del banco por 20 años, no entiendo realmente qué hago en recuperaciones y por qué tengo que hacer antesalas de 2 o 3 horas. Se me ocurre que ya tengo socio y mayoritario: ustedes, en otras palabras, el banco para el cual he trabajado entregando, vía intereses, todo lo que podía en los últimos tres años y que ahora es prácticamente dueño de todo lo que tengo.

25 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

No se exalte Sr. López. Nosotros podemos esperar. Tenemos paciencia. Cómo no van a tener paciencia si con cada día que pasa siguen subiendo inexorablemente los intereses devorando todo lo que tengo.

Pero, por qué no trae fondos y coordinamos un plan de salida. López sintió que se iba alterando. La sangre le subía a la cabeza, estaba rojo de ira pero con un hilo de control sosteniéndolo dijo lentamente: Gracias por el consejo, las cuatro veces anteriores que lo he seguido han logrado que todo lo que tenía ahorrado yo, mi mujer y mi familia esté perdido en la empresa. No tengo más que poner alguna otra sugerencia?. Sr. López, volvamos a vernos la próxima semana. Veremos qué podemos hacer. Hay que tener una visión de futuro, soporte la recesión, ya pasará.

López decidió volver caminando a la fábrica para poder pensar sólo. Rodeado por un mar de gente que le trataba de vender cosas, taxistas ofreciendo llevarlo cada 20 metros., niños pidiendo limosna, cómo ordenar sus ideas?, qué hacer?. El diálogo con la banca se había tornado en un diálogo de sordos. Deambulando entre los departamentos de cuentas especiales, recuperaciones y legal se pasaba todo el día visitando funcionarios preocupados por cobrar y por sus puestos, que preferían, por lógica, sus opciones de esperar, cobrar y olvidar cuando los departamentos de negocios y banca empresarial presionaban por colocaciones. Ahora cual Mr. Jeckel y Mr. Hyde la institución mostraba su otra personalidad.

Llegó finalmente a la fábrica. Los ejecutivos lo miraban asombrados. Había demorado casi

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.