AGUA DE DIOS EXORCIZÓ EL DOLOR

AGUA DE DIOS EXORCIZÓ EL DOLOR

El que pase está puerta debe dejar atrás toda esperanza . Con esta frase de Dante, colgada en el Puente de los Suspiros, los enfermos de Hansen se preparaban para recluirse por siempre en el lazareto de Agua de Dios.

04 de diciembre 1999 , 12:00 a.m.

Durante ese eterno camino de 12 kilómetros, que debían recorrer desde allí para llegar al municipio, los leprosos recordaban esos amores, esos hijos, esos padres que jamás volverían a ver.

Los familiares sanos que no soportaban la horrible distancia se cubrían de vendas y con lastimeros gemidos engañaban a los policías que vigilaban las entradas del leprosorio para recluirse allí con el enfermo.

Lo peor sucedía adentro. Permanentemente debían esconderse de la guardia e incluso construyeron caminos subterráneos que conectaban imperceptiblemente con esas casas de aspecto bucólico que evocan el principio de siglo y que aún ambientan este municipio.

De estos frecuentes encuentros de personajes sanos que en su mayoría eran niños pequeños surgió el primer colegio privado de Agua de Dios.

El silencio de los inocentes Los enfermos de lepra, recluidos en este lazareto, se iban deshaciendo lentamente... Cuando sus cuerpos perdían algunos de sus miembros el dolor aumentaba a tal punto que un gélido silencio se apoderaba de ellos.

Solo así se reconoció el sufrimiento de los inocentes y sólo así Agua de Dios logró purificarse. En 1963, por fin, exorcizó el dolor y pudo convertirse en una zona libre, en un municipio como cualquier otro.

Dice la leyenda que el dolor no soportó la distancia de su fiel compañero: el grito. Y cuenta, además, que abandonó a este municipio para siempre, a tal punto que ese sentimiento se quedó sin lugar en Agua de Dios.

La belleza de la variedad Durante la época en que Agua de Dios fue una prisión para los enfermos de lepra, personas de todos los rincones de la geografía de Colombia llegaron allí.

La bella mezcla de razas y culturas que obviamente se produjo, no sólo se reconoce por las mujeres hermosas que deambulan por las calles, sino por las manifestaciones artísticas.

Desde que el compositor Luis A. Calvo, considerado como el Chopan suramericano , llegó a Agua de Dios se empezó a cultivar en sus habitantes la expresión musical.

En el tiempo en que Calvo estuvo recluido en su casa, que hoy es un museo, se organizaban todos los fines de semana retretas con otros músicos y poetas.

Allí, también se cultivó el arte de escribir, no solo por la influencia del escritor Adolfo León Gómez, conocido por Crónicas del Panóptico, sino también por esa atmósfera de encierro y soledad que sentían muchos de sus habitantes.

Esa misma sensibilidad produjo magníficos pintores primitivistas como los esposos Alvarado. Ellos expusieron sus cuadros en la Casa Blanca y durante varios años sus nombres estuvieron presentes en el ambiente artístico hasta que víctimas del olvido terminaron con sus vidas.

Algo similar le está ocurriendo al pintor José Angel Alfonso, quien a pesar de haber sido escogido para hacer las tarjetas de Navidad de Unicef, en Colombia prácticamente es desconocido.

Y algo así le está sucediendo a Agua de Dios, un pueblo que se resiste a vivir la misma suerte. Por eso conserva en sus bucólicas calles ese olor a pueblo que no deja morir las tradiciones, por eso a las seis de la mañana, a las doce del día y a las seis de la tarde todavía suenan las campanas.\ Archivo Secreto\ * Desde agosto de 1921, hasta el final de la década del cincuenta, se creó una moneda propia para Agua de Dios. El lazareto o coscojo nombre que le dieron al dinero se conseguía únicamente en la casa de cambio que funcionaba cerca del correo municipal .\ * Un final que nunca acaba... , ésta fue la última frase que pronunció el maestro Luis A. Calvo antes de morir y que, además, sirvió para que su esposa Ana Rodríguez elaborará un epistolario amoroso con las cartas que se enviaron mutuamente. Este diario se puede leer en la casa museo que funciona en Agua de Dios, pero a cambio los visitantes deben dejar su testimonio escrito en un cuaderno que reposa en la entrada, una costumbre de Ana Rodríguez durante más de 48 años de viudez.\ * Paradójicamente, aunque a Agua de Dios llegaban los leprosos de todos los rincones de la geografía colombiana, nunca hubo uno de la región. Por esto descubrieron que la lepra no era contagiosa.\ * En el municipio de Agua de Dios, fundado en 1870, el adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada alivió sus males y dolores producidos por la lepra en una de sus travesías. Incluso en uno de los límites que colinda con Tocaima puso una fuente para que los esclavos aliviaran la sed.

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