EE.UU. SE VUELVE OBSTÁCULO PARA UNA CONTABILIDAD MUNDIAL

EE.UU. SE VUELVE OBSTÁCULO PARA UNA CONTABILIDAD MUNDIAL

El coro de voces que pide un conjunto universal de normas contables es cada vez más vociferante.

19 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Después de un esfuerzo de varias décadas, el Comité Internacional de Estándares Contables, con sede en Londres, ha dejado en claro que sus normas globales de contabilidad deben ser usadas por cualquier empesa que quiera salir a cualquier bolsa del planeta. Las nuevas reglas no sólo simplificarían la contabilidad de las empresas, sino que aumentarían los flujos de capitales transfronterizos y allanarían el camino para más y mayores fusiones internacionales.

La Bolsa de Nueva York y las grandes firmas de valores de Wall Street se frotan las manos ante la perspectiva de que los gigantes internacionales cotizen en Nueva York. Soñamos con que compañías como Nestlé y Deutsche Telekom esten aquí , afirmó recientemente James L. Cochrane, economista jefe de la Bolsa de Nueva York.

Pero no pueden cantar victoria. Si empresas de este calibre deciden abrirse a la bolsa en Estados Unidos no será porque las autoridades estadounidenses hayan adoptado las normas internacionales. En realidad, todo el movimiento podría sufrir un importante traspié esta semana cuando la Junta de Estandáres Financieros Contables (FASB), la entidad que fija las normas contables para las empresas que cotizan en las bolsas de EE.UU., divulgará un informe con severas críticas a las reglas internacionales.

La FASB cree que los estándares internacionales son inferiores. El organismo esperaba que las reglas internacionales fueran más parecidas a las de EE.UU., pero asegura haber detectado más de 200 diferencias cruciales entre ambos.

Los estándares internacionales no cumplen con los requisitos necesarios para una economía globalizada porque ofrecen demasiadas alternativas, adolecen de claridad y su alcance no es lo suficientemente amplio , asegura Edmund Jenkins, presidente de la FASB.

La FASB, por ejemplo, dice que las normas internacionales no acaban con los abusos en la contabilidad de las reservas, que serían muy comunes en Francia, Italia, Suecia y Alemania. En 1993, por ejemplo, Daimler-Benz, antes de su fusión con Chrysler, anunció ganancias netas de US$346 millones bajo las normas de contabilidad alemanas. Si hubiese usado los estandáres estadounidenses, habría registrado pérdidas de US$1.000 millones. La diferencia? La ley germana le permitió reportar como ingresos US$2.400 millones en reservas que la empresa había acumulado.

En América Latina, las prácticas contables varían mucho de país a país pero, en su mayor parte, ni siquiera se acercan a los estándares internacionales. Según un estudio realizado en 1995 por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, las reglas contables de Costa Rica, México, Brasil y Chile no se ajustan a las normas internacionales, por lo que los estados financieros de las compañías de estos países no son comparables a nivel internacional.

Mientras persistan las críticas de la FASB, se señala, es improbable que la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) apruebe las normas internacionales. Otro tema polémico: la SEC, que necesita recursos en efectivo, no tiene intención de supervisar dos conjuntos de normas. Y mientras más demore la SEC, una mayor cantidad de empresas extranjeras probablemente optarán por rehacer sus libros bajo los estándares estadounidenses.

En los últimos años cerca de 200 empresas extranjeras se han abierto en las bolsas de EE.UU., más que en cualquier otro país del mundo, a pesar de la burocracia y el efecto negativo en sus resultados, afirma William Decker, de PricewaterhouseCoopers. Un estudio de la SEC en 1993 encontró que dos tercios de las 444 empresas foráneas que cotizaban sus títulos en EE.UU. mostraban una caída promedio de 42% en sus resultados al adoptar las normas de EE.UU.

Si Estados Unidos no acepta los estándares internacionales y muchas empresas extranjeras adoptan, de todos modos, las prácticas contables de EE.UU., por qué se quejan tanto los organismos internacionales? Alan B. Afterman, un experto internacional, asegura que se trata de temores de pérdida de poder . Los reguladores internacionales están preocupados de que mientras más demore EE.UU. en adoptar una decisión al respecto, más compañías optarán por los estandáres estadounidenses, permitiéndole a los estadounidenses dominar la fijación de normas contables internacionales.

A nivel mundial, existe la percepción de que hay una hegemonía de las normas contables estadounidenses en lugares como Brasil y China, donde creen que estamos obligándolos a adoptar un proceso que creemos es superior , reconoce Cochrane, de la Bolsa de Nueva York.

Algunos estiman que las normas internacionales funcionan bien, y en algunos casos mejor, que las de EE.UU. en los países que las han adoptado. Y un conjunto único de normas contables resulta muy atractivo en lugares como Europa, donde la mayoría de los países usa una moneda común, el euro. Se estima, además, que una lingua franca para la contabilidad de las empresas podría ayudar a evitar las turbulencias del mercado que se produjeron en Tailandia, Corea del Sur, Indonesia, Rusia y Brasil.

Por ahora, lo más probable es que haya dos conjuntos de normas de contabilidad que dominen los mercados globales: las de EE.UU. y las internacionales.

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