NOS HAN CONVERTIDO EN UN CASO POLITICO

NOS HAN CONVERTIDO EN UN CASO POLITICO

Miguel Ernesto Salazar Hernández, un joven profesor venezolano, piensa que el drama que hoy afronta ocurrió porque estuvo en un sitio equivocado, el día equivocado .

08 de noviembre 1999 , 12:00 a. m.

Salazar, caraqueño de 25 años, está detenido en las casas fiscales de la Penitenciaría Nacional La Picota, en Bogotá, sindicado de rebelión por la Fiscalía General de Colombia.

La suerte del educador también la comparten Pedro Guzmán amigo cercano, Carlos Manuel Pino García y Félix Zambrano, quienes fueron capturados por militares colombianos durante una operación contra las Farc, en las selvas del Vichada, cerca a la frontera con Venezuela.

El proceso penal de estos cuatro hombres tiene hoy enfrentadas a las autoridades de ambos países en los tribunales internacionales de derechos humanos (ver recuadro).

Según el Ejército de Colombia, en la madrugada del pasado 26 de mayo, un comando contraguerrillero se internó en la isla Tambor, en un lugar conocido como Garcitas, a orillas del río Orinoco, y dio muerte a Josué Eliseo Prieto, Esteban González , de las Farc, y a su compañera, apodada La Grilla .

Con base en las pruebas recogidas durante la acción militar y otros documentos, la Fiscalía les dictó a los cuatro venezolanos detenidos medida de aseguramiento por el delito de rebelión.

Inmediatamente, el canciller venezolano, José Vicente Rangel, exigió la repatriación de los cuatro detenidos. Sin embargo, la Fiscalía colombiana no otorga credibilidad a las explicaciones que han entregado los detenidos y asegura que sus argumentos no justifican la presencia en la casa del comandante guerrillero.

Salazar opina que su caso y el de sus compañeros de cárcel es manipulado políticamente por las autoridades militares y judiciales de Colombia, debido a las tensiones por la posición del presidente Hugo Chávez en torno a la guerrilla colombiana.

La Fiscalía cree que la palabra de los militares es inmaculada y nuestro caso lo han convertido en un hecho político. Si existe una maquinita de la verdad, pues que nos la pongan , dice.

Pedro Guzmán, profesor de 41 años, está envuelto en una ruana a cuadros color crema para contrarrestar el frío que azota a la capital por esta época. Tiene inmovilizada la mano derecha y sus compañeros deben ayudarle a cortar la carne y otros alimentos.

A su lado, Salazar asegura que con Guzmán asistió en Caracas a una conferencia sobre el proceso de paz. Allí, un hombre les propuso ir a Colombia para hablar con alguien de las Farc sobre el tema.

Fueron hasta Puerto Ayacucho y allí los esperó Esteban , supuestamente encargado de cuestiones de salud en las Farc. El jefe guerrillero los llevó a una casa en Garcitas. Allí, conversaron durante la noche del 25 de mayo y se quedaron a amanecer.

A las 6:30 del día siguiente, Salazar sacó su maleta a la puerta de la casa. De pronto, la compañera de Esteban apareció y gritaba desesperada que había llegado el Ejército. Luego, se escucharon disparos.

Salazar afirma que corrió hacia el río y vio que de otros lugares salieron personas que no conocía. Yo sentía, incluso, el calor de las balas cuando rozaban mi cuerpo , asegura.

Cuenta que se escondió en un bote y cuando terminó el tiroteo salió con las manos en alto al escuchar el motor de una lancha, pues pensó que iban por él. Dijo que era ciudadano venezolano.

Agrega que los militares lo esposaron con las manos atrás, le brincaron encima y le partieron la pierna. En el suelo estaban su amigo Guzmán, otros dos venezolanos Carlos Pino García y Félix Zambrano, y un colombiano, llamado Abraham Ortiz.

Dicen que en la operación murieron William Villamizar y Heriberto Egurrola, y desaparecieron Javier Arias y Manuel Ortiz, ciudadanos venezolanos.

Comenzaron a hacer simulacros de fusilamiento con nosotros, dijeron que nos lanzarían desde un helicóptero y nos intimidaron constantemente , dice García.

Pino tiene 42 años y nació en Caracas. Afirma que toda su vida ha trabajado en remodelaciones de edificios y que viajó a Puerto Ayacucho para conocer sobre construcciones de hotelería. Pero que también iba a conocer sobre el proceso de paz.

Asegura que en la operación se le desaparecieron un reloj y 200.000 bolívares. Además, acusa a los militares de presionar al capturado colombiano para que diga que los venezolanos trafican con armas, un cargo que la Fiscalía no ha podido probar.

Salazar mira a Pino, guarda la foto de su hija y camina hacia una reja que lo separa de la entrada. Entonces se pregunta: Qué nos digan dónde están las evidencias que nos condenan o si es un delito que un ciudadano se interese por conocer algo del conflicto de un país vecino? .

De qué los acusan? La detención preventiva sin beneficio de excarcelación dictada por la Fiscalía colombiana el pasado 16 de junio contra los cuatro venezolanos capturados en una operación militar, está basada principalmente en que los fiscales no otorgaron credibilidad a las explicaciones de los sindicados.

Aunque los apoderados de los detenidos apelaron ante la Fiscalía Delegada ante los tribunales de Bogotá y Cundinamarca, el 6 de agosto pasado, este despacho confirmó la decisión.

En el caso de Carlos Manuel Pino García, la Fiscalía sostiene: No resulta de recibo que pretendiendo montar un negocio relacionado con el turismo, desconozca la existencia del río Orinoco, lo cruce sin saber su ingreso a territorio colombiano y admita la orientación de un motorista de embarcación que lo interna en la selva hasta llegar a la casa del líder guerrillero Esteban .

En relación con Miguel Ernesto Salazar Hernández y Pedro Guzmán, que alegan encontrarse en el sitio con el jefe subversivo por razones académicas, los fiscales tampoco les dan credibilidad.

Por carecer de formación profesional en el campo del periodismo ni son sociólogos ni representan al gobierno de Venezuela, como para creer que en verdad iban a realizar este tipo de investigación , sostiene la Fiscalía.

Además, agrega, en contra de los dos obra el hecho de haber intentado correr cuando llegó el Ejército y el que uno de ellos expresó que se hallaba en el lugar tomando un curso de comunicaciones por mandato de uno de los partidos políticos de Venezuela.

En cuanto a Félix Zambrano, la Fiscalía dice que es comprometedora su presencia en el lugar de la operación , toda vez que las organizaciones subversivas mantienen un celo excesivo para permitir que personas desconocidas acampen y conozcan el lugar donde vive un líder o comandante de frente.

Para la Fiscalía, es claro que las pruebas testimoniales, documentales y elementos bélicos como fusiles, granadas y municiones que fueron recuperados durante la operación, los compromete. Problema binacional Antes de que la Fiscalía colombiana dictará una medida de aseguramiento contra los cuatro ciudadanos venezolanos capturados por el Ejército, el canciller de Venezuela, José Vicente Rangel, exigió su deportación. Una vez conocida la medida judicial, Venezuela aseguró que, de acuerdo con las investigaciones de su gobierno, los ciudadanos venezolanos no tienen responsabilidad alguna en el delito que les imputan las autoridades colombianas. Pero el gobierno venezolano fue más allá y llevó el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Para las Fuerzas Militares y la Fiscalía de Colombia, los detenidos tienen relación con las Farc. Tan así, argumentan, que cayeron en la misma operación que permitió dar muerte al Comandante Esteban y desmantelar una organización binacional de traficantes de armas. Los familiares de los capturados dicen que son personas honestas, cuyo único pecado fue interesarse por soluciones al conflicto colombiano, y acusan al Ejército de Colombia de haberlos maltratado. Según el procurador general de la Nación, Jaime Bernal Cuéllar, de acuerdo con las pruebas de la operación militar que se aportaron al expediente, no hubo infracciones en la actuación de las autoridades. Por su parte el ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, ha dicho que en este caso las Fuerzas Militares tienen absoluta tranquilidad en el sentido de que actuaron ajustadas a derecho. Según Ramírez, las personas que no estaban armadas fueron detenidas y entregadas a la Fiscalía.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.